SALA
DE
LECTURA
♥ La Caida de los Gigantes –Ken Follet
♥ Carrie –Stephen King
La caída de los gigantes sumerge al lector en una historia cargada de épica. Ésta primera novela, que forma parte de una trilogía, sigue los destinos de cinco familias diferentes a lo largo y ancho del mundo. Desde América a Alemania, Rusia, Inglaterra y Gales, Follet sigue la evolución de sus personajes a través de la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y las primeras luchas por los derechos de la mujer.Como siempre, Follet pone un especial interés por su tierra natal, Gales, al comenzar con la historia de Billy Williams, un sencillo minero; en América encontramos a Gus Dewar, un estudiante de derecho con el corazón partido por un desengaño amoroso. En Rusia, dos hermanos huérfanos, Grigori y Lev se ven en medio de una revolución que trastoca sus vidas y acaba por separar sus caminos. Como nudo entre las historias encontramos a la hermana de Williams, quien trabaja en Inglaterra como ama de llaves de Lady Fitzherbert, enamorada de un espía alemán, Walter von Ulrich.
Poco a poco estos personajes irán encontrándose a medida que la inmensa maquinaria creada por Follet avance, tan deprisa y violenta como el principio del siglo XX en el que se ven inmersos.
Hay que tener valor para lanzarse a estas 1017 páginas; valor porque corres dos riesgos potenciales si te decides a hacerlo: el primero, que te quedes enganchado y no puedas parar de leer y leer y leer, y el segundo, que no te enganche lo suficiente como para devorarlo inmediatamente pero sí lo bastante como para no dejarlo a medias.
En mi caso fue lo segundo. Me gustó, hubo partes muy interesantes, pero no terminó de engancharme del todo. En consecuencia tardé algo más de lo que tenía previsto en terminarlo.
Lo bueno de Ken Follet es que te escribe mil páginas como si nada, y convierte en ameno algo tan complicado como la política de principios del siglo XX, la guerra y todas las desigualdades que se sufrían en aquella turbulenta época. Y lo hace de manos de una serie de personajes excepcionales; tanto que a veces parece poco creíble que puedan existir.
Si has leído a Ken Follet ya te habrás dado cuenta de que en sus libros hay dos tipos de personajes, los morales, que son rectos, pobres como ratas pero tienen astucia y valor para salir adelante, y los inmorales, que se dejan llevar por sus bajas pasiones, tienen pocos escrúpulos pero son poderosos por su posición social, un poder que casi nunca usan para ayudar a los demás sino para seguir apoltronados cómodamente.
Lo cierto es que hay que reconocerle el mérito a Ken Follet. El único escritor capaz de describir la primera guerra mundial a tiempo real a poco que se lo proponga; más de cuatro años de barro, trincheras, bombas, estrategias militares, gases lacrimógenos, granadas, hambre, penurias, muerte e injusticias; vamos, que así no me extraña que la lectura se eternice.
Comprensiblemente hay tramos que saturan, aunque no deje de ser interesante saber con qué finalidad se hacen las guerras; quien las costea y quien de verdad las paga, ya sea con su vida o pasando calamidades. Pero hay momentos en que leer La caída de los Gigantes es leer un libro de historia algo aburrido, aunque entretejido en medio haya otras historias paralelas más interesantes, de amor, desamor, lucha y ambición; pero aquí el eje central es la guerra, la revolución rusa, y lo que queda claro de la guerra: que es un capricho de unos cuantos hombres poderosos que buscan beneficios y privilegios sobre otros países.
Lo bueno del libro es que a pesar de su extensión es muy fácil de leer, su ritmo es bueno, sin descripciones farragosas y palabrería pomposa, escrito de forma llana y directa, sin estridencias, cosa que se agradece ya que 1000 páginas son muchas letras que leer.
La caída de los gigantes es el primer tomo de una trilogía sobre el siglo XX, que tiene por título “Century”.
El segundo tomo tratará la postguerra y la segunda guerra mundial, y está previsto que salga al mercado en 2012.
El escalofriante caso de una joven de apariencia insignificante que se transformó en un ser de poderes anormales, sembrando el terror en la ciudad. Con pulso mágico para mantener la tensión a lo largo de todo el libro, Stephen King narra la atormentada adolescencia de Carrie, y nos envuelve en una atmósfera sobrecogedora cuando la muchacha realiza una serie de descubrimientos hasta llegar al terrible momento de la venganza. Esta novela fue llevada al cine con un inmenso éxito de público y crítica.
Carrie es una adolescente fuera de lo común. En primer lugar puede mover objetos con la mente; en segundo lugar vive con su madre, fanática religiosa; en tercer lugar a sus diecisiete años no había tenido nunca la regla ni había oído hablar de ella; y en último lugar es un bicho raro, la “rara” de la clase, el blanco de las burlas de sus compañeras de clase.
Hasta ahora sólo había visto la famosa película de Brian de Palma pero nunca había leído el libro sobre el que se basa; para ser sincera nunca había leído un libro de Stephen King, sólo algunos de sus relatos cortos más conocidos. Y la verdad es que el libro me ha resultado algo flojillo.
Buscando información leí que ésta había sido la primera novela que había publicado Stephen King y que en un principio la novela era un relato corto que el mismo King tiró a la basura convencido de que era muy malo; fue su esposa quien lo rescató de la basura, lo leyó y le convenció de que ahí había material para hacer una novela; y gracias a ella el libro se publicó y Stephen comenzó una carrera como escritor de éxito con sus novelas de miedo.
Aunque la historia de la novela es sobrecogedora en todos los sentidos, te pone en tensión, te mantiene en vilo, te engancha, hay muchos fallos que pueden deberse al tratarse de su primera novela, pero hay algunos tramos un poco confusos, sobre todo por la manera en que está escrito, pero la historia es muy hipnótica; es imposible parar de leer a pesar del mal rollo que dan los personajes, sobre todo esa madre, tan trastornada e inquietante, y la culminación de la venganza de Carrie; un espectáculo aún más sangriento que la propia broma gastada por sus compañeros.
En definitiva, me gustó pero no la considero la mejor novela de terror que he leído.
















































