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20 de septiembre de 2016
























Uno de los protagonistas de esta historia no imaginó aquella gélida mañana que la cartera vieja y desgastada que había encontrado en la calle  iba a descubrirle una historia conmovedora. No tanto la cartera como lo que halló en su interior: una carta datada 60 años atrás. En ella una mujer llamada Hannah le explicaba a un hombre llamado Michael que no iban a poder casarse ni podían seguir viéndose pues su madre se oponía a ello tajantemente, pero que aún así le querría para siempre y jamás le olvidaría.
Por suerte para el hombre que encontró la carta en ella aparecían algunos datos con los que intentó localizar a Hannah. Fue un proceso arduo pero gracias a la dirección del remite consiguió un número de teléfono. Al marcarlo averiguó que Hannah ya no vivía en esa dirección pues había sido trasladada a un hogar de ancianos muy cercano. Estaba tan intrigado que no pudo resistirse a acercarse al lugar para ver a Hannah, con la que  sólo le bastó un cruce de  miradas para saber que se trataba de una buena persona. Tras mostrarle la carta, Hannah, con lágrimas en los ojos, le dijo que aquella había sido la última que pudo escribirle a Michael, su primer y único amor.
Para sorpresa de ambos, una enfermera del asilo reconoció la cartera; estaba segura de que aquella ajada billetera pertenecía al señor Goldstein, que vivía en el piso 8. Así, inesperadamente, el destino les había reunido sin que uno y otro lo supieran.
A partir de entonces todo el empeño del hombre que había encontrado la carta fue reunirles, y para ello no dudó en presentarse frente a Michael y  contarle toda la historia.

Michael reconoció enseguida a Hannah a pesar de que hacía más de medio siglo que no se veían. Fue un reencuentro de esos que sólo se dan en las películas, cargado de emotividad. Unas semanas más tarde el hombre que había hecho posible aquello recibió una invitación muy especial de Hannah y Michael; una invitación de boda con los dos iban a sellar una historia de amor que resistió al paso del tiempo y a las adversidades. 


1 de agosto de 2016

10 Curiosidades sobre el Titanic

#1  La banda del Titanic
Durante el hundimiento los ocho miembros de la banda se situaron en el salón de primera clase en un intento por hacer que los pasajeros no perdieran la calma ni la esperanza. La banda no dejó de tocar incluso cuando ya era seguro que el buque se hundiría. Ninguno de los integrantes de la banda sobrevivió al naufragio, y desde entonces ha habido mucha especulación respecto a cuál fue la última melodía que interpretaron. Algunos testigos dicen que la última canción fue el himno "Nearer, my God, to Thee" (Cerca de Ti, mi Señor).

#2 El poco tacto de la White Star
El cuerpo de Wallace Hartley, quién dirigía a la famosa banda de músicos que no dejó de tocar hasta el último minuto fue recuperado y enterrado como un héroe en su país Inglaterra, sin embargo, la compañía White Star Line cobró a su familia por la pérdida de su uniforme.

#3 En cuestión de horas
Sólo 30 segundos fue el tiempo que pasó entre el avistamiento del iceberg y el primer impacto. Tras esto, la tripulación tardó nada menos que 60 minutos en lanzar al mar el primer bote salvavidas. El tiempo total  que pasó entre la colisión y el hundimiento en las gélidas aguas del atlántico norte (que se encontraban a -2ºC) fue de dos horas y 40 minutos.

#4 La momia del Titanic
Una de las leyendas urbanas más extendidas es que en las bodegas del Titanic viajaba la momia egipcia Amon-Ra; una princesa que vivió 1.500 años antes de Cristo. Este hecho, y la supuesta maldición  que arrastraba, fue la causante de que el buque naufragara. Su sarcófago, descubierto en Luxor en la década de 1890, había traído la desgracia a todos los que entraron en contacto con él. Uno de ellos se adentró caminando en el desierto y desapareció; otro sufrió un disparo accidental de un sirviente; tres miembros de la familia inglesa que la compró fueron víctimas de un accidente de tráfico y su casa ardió; se expuso en el Museo Británico, donde siguió sembrando el pánico y el mal entre trabajadores y visitantes… Ningún museo quería la momia maldita. Hasta que se puso a la venta. La compró un particular y consultó con la ocultista Helena Blavatsky, quien le animó a deshacerse de ella porque contenía la esencia del mal. Al final, fue adquirida por un arqueólogo estadounidense que embarcó con ella en el Titanic: momia y propietario acabaron el 14 de abril de 1912 en el fondo del Atlántico Norte con otras 1.516 personas.
Lo cierto es que todo esto se trata de una invención. No consta que ninguna momia viajara en el trasatlántico. La leyenda fue una creación de William Stead, periodista y espiritista, y Douglas Murray, que fue difundida por la prensa sensacionalista de aquella época.

#5 Destino postergado
Alfred Gwynne Vanderbilt I. era miembro de una rica familia de empresarios americanos conocidos por su filantropía. Él y su esposa tenían billetes para el viaje inaugural del Titanic pero el día 9 de abril, antes de que partiera, cambió de opinión repentinamente. Un miembro de su familia había tenido una corazonada y se opuso rotundamente a que subieran al buque.
Uno de los empleados de Alfred Gwynne Vanderbilt I, sí se embarcó como pasajero, en la segunda clase, y murió cuando se hundió el Titanic.
El millonario americano se salvó de la muerte en el Titanic, pero su destino lo llevaría a una muerte a bordo del RMS Lusitania. En 1915 un submarino alemán provocó una explosión que hundió el barco. La explosión no lo mató pero en el agua decidió  entregar su chaleco salvavidas a una mujer que cargaba a su hijo en brazos. Varias personas fueron testigos de su última y generosa acción.



#6  Luces en el horizonte. Primera teoría
Algunos de los botes salvavidas que estaban en el agua aseguran que vieron unas luces en el horizonte que relacionaron con un navío, por ello remaron hacia ellas rápidamente. Pero entonces, e igual de rápido que habían surgido, desaparecieron  sin rastro. Durante muchos años este fue un misterio sin resolver, hasta que hace unos años se supo que aquellas luces pertenecían a  un ballenero finlandés que transportaba pieles de foca de manera ilegal desde el norte de Canadá. Éstos, sospechando que las bengalas blancas que emitía el Titanic eran de los guardacostas estadounidenses,  huyeron.
En 1962, el Capitán del ballenero Henrik Naess confesó la verdad en el umbral de la muerte. A pesar de ello, el enigma no se considera resuelto.

#7 Luces en el horizonte. Noche estrellada. Segunda teoría
Meteorológicamente hablando, la noche del hundimiento fue perfecta. Sin brumas, viento ni olas. En el cielo podían verse cientos de estrellas. Aquel cielo impecable jugó una mala pasada al capitán del Titanic. Sobre las 0:50 el capitán Smith observó una luz anaranjada justo sobre el horizonte que confundió con un barco salvador.  No era un buque sino el resplandor del planeta Marte a punto de ocultarse; unas luces en el horizonte que muchos de los supervivientes de los botes confundieron, igual que le había pasado a Smith, con las luces de un barco.
En la actualidad sabemos, gracias a la ayuda de softwares astronómicos, qué pasó aquella madrugada en el cielo del atlántico norte. Y se ha confirmado  la confusión de Smith con Marte,  y así mismo se ha desvelado otro caso singular; diez minutos después del hundimiento del Titanic, a las 2.30 de la madrugada, la estrella Capella  (una de las más brillantes del cielo) rozaba el horizonte del nor-noroeste. Un farol de luz amarilla que, probablemente, despertó falsas esperanzas en medio del terror y la desesperación a los que esperaban ser rescatados.

#8 El Titanic contactó con Tenerife
Uno de los adelantos técnicos con los que contaba el Titanic era una antena de radiotelegrafía que permitía al barco contactar con puntos ubicados al otro lado del océano.  En una prueba realizada días antes de la tragedia, desde la sala de radio del transatlántico, se envió un mensaje que fue respondido por la estación costera de Tenerife, a 3.700 kilómetros de distancia.
Los radiotelegrafistas  Jack Phillips y Harold Bride decidieron probar el transmisor Marconi a plena potencia. En condiciones normales el transmisor garantizaba un alcance de unos 450 kilómetros, pero a toda su capacidad podía superar miles de kilómetros. Gracias a la antena de 35 metros situada entre los mástiles contactaron con la estación costera de Tenerife, situada a unos 3.700 kilómetros, y que se encontraba en fase de pruebas. Ubicado en Santa Cruz de Tenerife, este centro telegráfico acababa de ser instalado por la empresa Marconi y disponía de cuatro colosales torres de 75 metros de altura, enclavadas en lo que hoy se conoce como el barrio de las Cuatro Torres. Una segunda llamada llegaría hasta Port Said, a unos 5.500 kilómetros.

#9 Los radiotelegrafistas del Titanic
Jack Phillips y Harold Bride, los radiotelegrafistas del Titanic, estaban a cargo de la sala Marconi del barco, desde donde se enviaban y recibían mensajes tanto de otros barcos como entre el continente y los pasajeros, sobre todo los de primera clase, que deseaban enviar mensajes constantemente a sus familiares para hacerles saber que se encontraban bien.
El día anterior al hundimiento, el telégrafo de la sala Marconi dejó de funcionar y tuvo que ser desmontado por ambos radiotelegrafistas, lo que hizo que los mensajes de los pasajeros se acumularan en la sala. El 14 de abril, Jack Phillips estaba muy ocupado enviando mensajes pendientes, malhumorado por el trabajo acumulado. Pasadas las 21:30 Jack recibió una alerta de hielo por el Mesaba (un barco de vapor) en el que le informaban sobre la presencia de icebergs en su ruta, pero Phillips omitió los envíos del Mesaba para continuar enviando los mensajes personales de los pasajeros a Cape Race. El operador del Mesaba insistió hasta que Phillips recibió el importante mensaje, el cual nunca fue entregado en el puente por alguna razón desconocida.
Jack fue de nuevo interrumpido alrededor de las 23:00 por otro barco, el SS Californian. Cyril Evans, el único radiotelegrafista a bordo del Californian, enviaba mensajes al Titanic advirtiéndoles de la presencia de hielo, informándoles de que ellos habían tenido que detener el barco por ese motivo. Pero Jack estaba estresado por  la gran cantidad de trabajo y respondió bastante alterado: “¡Cállese, cállese, cállese, intento trabajar con Cape Race!”. Cyril Evans no perdió la paciencia  y esperó un rato la respuesta de Jack Phillips pero sobre las 23:30 apagó el equipo del barco y se fue a dormir.
Sólo 10 minutos después de que el radiotelegrafista del Californian apagara su equipo se produjo la colisión.  Harold Bride, que debía reemplazar a Jack Phillips a medianoche, despertó en su camarote y acudió a la sala Marconi, donde  Jack le informó de lo sucedido. Inmediatamente después el Capitán Smith entraba en la sala de telecomunicaciones  ordenándole a Jack que enviara un CQD (siglas en inglés que significan "Come Quickly, Distress, “vengan rápido, problemas”) antigua alarma de socorro, a todos los barcos próximos al Titanic.
Pasada la medianoche y muy nervioso, el Capitán les insiste en la importancia de enviar señales de socorro a todos los barcos posibles. Se ordena enviar señales de S.O.S., la nueva llamada de socorro.
A pesar de que los radiotelegrafistas se comunicaron aquella noche con 5 barcos nada se pudo hacer.  El RMS Carpathia, se encontraba a 58 millas, pero  cuando consiguió llegar al lugar era demasiado tarde.
Jack envió incansablemente llamadas de auxilio hasta que el equipo se descargó, a pesar de que el capitán les había ordenado dejar sus puestos para salvar sus vidas.
Harold Bride consiguió subir a un bote y fue rescatado. Jack Phillips logró subir al bote desplegable B, sin embargo, no aguantó el frío de la noche y murió de hipotermia antes de que el Carpathia llegara al lugar del suceso.
Después del hundimiento, Harold Bride aseguró que Jack Phillips debía ser recordado como un héroe británico, que teniendo la posibilidad de salvar su vida, se mantuvo enviando mensajes de socorro a todos los barcos posibles hasta que el dinamo del equipo Marconi del Titanic se apagó para siempre.

#9 Simulacro de accidente
Un día antes de zarpar se tenía previsto un simulacro y se había citado a los pasajeros. Sin embargo éste fue cancelado de último momento tras decidir entre la tripulación y los empresarios que esto solo les traería mala suerte y mala publicidad para sus futuros viajes.

#10 El chef del Titanic
El Titanic era un barco para la fiesta, el lujo y el exceso y las 15.000 botellas de champán, las 1.500 de vino o las 20.000 de cerveza dan testimonio de ello. Además, existía una gran variedad de salas para beber y fumar. En ese entorno se ubica a Charles Joughin, chef del Titanic, que declaró haber sobrevivido gracias a la cantidad de whisky que había ingerido y que le había mantenido con calor en las heladas aguas del Atlántico. Durante el hundimiento del barco, Joughin y otros chefs fueron los encargados de llevar comida y otras vituallas a los botes salvavidas. Pero tuvo otro papel destacado ayudando en cubierta a la gente a subir a los botes, rechazando él mismo a subir a uno de ellos.
Cuando el barco estaba casi hundido, Joughin se arrojó al agua y a pesar de las aguas gélidas aguantó tres horas hasta que finalmente fue rescatado.



Fuentes:
Wikipedia
abc.es
laproadeltitanic.blogspot.com.es
kerchak.com
lavanguardia.com
supercurioso.com

28 de julio de 2016

No es oro todo lo que reluce en Hollywood

Todos sabemos que Hollywood tiene un lado oscuro y sórdido. Quizás porque es una industria mastodóntica y competitiva, que no respeta talentos, ni siente apegos por nadie. Quien se queda en el camino es olvidado y reemplazado. No importa si en el pasado esos actores o actrices les hicieron ganar mucho dinero,  o si a cambio entregaron su infancia e inocencia; si tropiezan, otro toma el relevo.
Hoy leía en una web un artículo sobre  el actor Heath Ledger que me ha hecho reflexionar sobre lo que llamamos los juguetes rotos.  Cuando Heath murió encontraron en su sangre un cóctel mortal de medicamentos, muchos de ellos para tratar la depresión y la ansiedad, otros para tratar el dolor crónico. Tenía 28 años. Demasiado joven para estar tan hecho polvo mental y físicamente.



Pero hay otros que han caído en ese infierno de adiciones a una edad incluso más temprana. Drew Barrymore se hizo adicta a las drogas a los 9 y con 13 tuvo que ingresar en una clínica de rehabilitación. Su propia madre la llevaba  a bailar y hacer  contactos a Studio 54 donde muchos adultos le ofrecían alcohol y estupefacientes. Drew consiguió salir de esa trampa y a los 14 años se separó legalmente de sus padres. Otra que también lo hizo, harta de la explotación y la ambición desmedida de su madre, fue Brooke Shields, que a los  11 meses ya era modelo y a los 12 años protagonizaba “La pequeña”, una película en la que encarnaba a una prostituta y en la que abundaban escenas de desnudos.



En los 80 Corey Haim y Corey Feldman se convirtieron en estrellas mediáticas. Los dos empezaron muy jóvenes y el ritmo de trabajo, las adicciones  y las malas compañías les pasaron factura en forma de traumas. Cuando Corey Haim murió en 2010 debido a una neumonía su compañero y amigo Corey Feldman dijo que lo que realmente había matado a Haim había sido la pedofilia. Los dos habían sido víctimas de abusos por parte de personalidades muy importantes del ambiente de Hollywood, productores y algún que otro actor, que les habían hecho creer que de esa forma promocionarían más rápido en sus carreras.  Lo cierto es que su fama se hundió en los 90 y rápidamente se convirtieron en juguetes rotos que arrastrarían toda la vida  adicciones y problemas psicológicos.



Las acusaciones de pederastia no son nuevas en Hollywood. Hace poco Elijah Wood denunció que hay muchos pedófilos protegidos por altos cargos pero poco después “tuvo” que desdecirse. Si echamos la vista atrás encontramos los casos de Fatty Arburckle, Roman Polanski, Woody Allen o Bryan Singer; actores y directores acusados de realizar presuntamente estas prácticas.
Cuanto más joven se empiece en Hollywood más probabilidad de perder la cabeza o caer en manos de gente sin escrúpulos. La fama no le trajo nada bueno a Macaulay Culkin, que pasó de ser un niño prodigio a un joven perdido y adicto a todo tipo de drogas; ni a  Haley Joel Osment el niño de El sexto sentido, cuya fama fue flor de un día; ni a Lindsay Lohan, actualmente más famosa por sus escándalos que por sus películas;  ni a Edward Furlong. Tampoco a Brad Renfro y River Phoenix que murieron por sobredosis; ni a Jake Lloyd que fue elegido a los 8 años para interpretar a Anakin Skywalker de la saga Star Wars, algo que le provocó una huella imborrable por las burlas a las que le sometían sus compañeros de colegio cuando regresó a su vida normal, tanto así, que hoy en día ha tenido que ser internado en un centro para tratar la esquizofrenia que padece. Ni a Linda Blair, la niña de “El exorcista” que también cayó en el mundo de las adiciones lo que le provocó problemas psicológicos. Afortunadamente consiguió encauzar su vida y dedicarse a los caballos, su pasión de toda la vida.




Se dice que Hollywood es cruel e implacable y lo lleva demostrando desde 1911 cuando se fundó el primer estudio en Los Ángeles. Detrás de los focos y la fama, del dinero y los privilegios, hay miles y miles de sueños rotos. 

4 de julio de 2016

Infierno Azul.



Hay tres cosas infinitas: el universo, la estupidez humana y el hambre de los tiburones. O  eso al menos es lo que Hollywood está empeñado en que creamos. Los tiburones son siempre los malos y tienen un ansía desmedido por nuestra sangre*
El tiburón de esta película es un pesado, un cansino, un matón, e insiste mucho; y claro, no le basta con una ballena que andaba muerta por allí, el quiere el menú completo: rubia, surfistas y estúpido borracho que sale de la nada para convertirse en rica carnaza. Este escualo tenía hambre atrasada.
A los de la meca del cine  les apasiona poner en aprietos a las rubias, ya sea sometiéndolas al acoso de  voraces tiburones, convirtiéndolas en víctimas de los “slasher” más perturbados, o haciendo que sean secuestradas por simios gigantes. Y esta rubia, Blake Lively, tiene muy mala suerte y los guionistas se ceban mucho con ella, todo sea dicho. Aún así a pesar de su mala pata posee una incansable determinación por sobrevivir. Ella es la protagonista absoluta y  sale airosa, su interpretación es creíble y consigue hacerte sentir empatía por su situación.



Todo comienza de una forma idílica. Un viaje, un retiro espiritual, una playa secreta, desierta e inaccesible, un día de surf y de pronto el lugar de aguas turquesas se convierte en el infierno.
Una de las enseñanzas de la película es que el problema de irse sola  a  un lugar sin nombre y misterioso es que dificulta mucho que alguien vaya a buscarte si te encuentras en apuros.
Pero el valor indiscutible de la película es su fotografía. La película se rodó en un lugar increíble, una playa de esas de ensueño con su arena blanca, su mar transparente y  azul intenso. Hay muchas tomas realistas, como cuando la protagonista está haciendo surf, pues las escenas están rodadas desde una perspectiva que te hace vivirlo en primera persona.  Los efectos especiales están bien y el tiburón es tan realista que algún que otro susto te da, sobre todo cuando emerge de las profundidades a traición.



‘Infierno Azul’ está dirigida por Jaume Collet-Serra y a aparte de Blake Lively participan en ella Óscar Jaenada y los surfistas Lozano Corzo y Trujillo Salas.
Aunque se la ha publicitado como la nueva Tiburón la verdad es que no, nada que ver. Sí mejora mucho en comparación con otros títulos sobre tiburones (tampoco hay que hacer mucho para superar a Sharknado), y es verdad que consigue mantener el interés de principio a fin (dura 87 minutos), pero el guión es flojo, pasan cosas porque sí, porque convienen a la historia, todo parece cogido con pinzas, incluida su resolución, y lo peor, es bastante previsible. Sin embargo es un entretenimiento refrescante para estos días de calor veraniego. Si no tienes nada que hacer en estas sobremesas ociosas de vacaciones ya sabes, una película de tiburones es lo mejor.




* Lo cierto es que los tiburones no suelen atacar a los humanos, si lo hacen  es porque  nos confunden con sus presas habituales, focas, o en un acto defensivo,  pero la verdad es que los tiburones no comen personas. De hecho si te muerde un tiburón lo más probable es que no vuelva a darte otro mordisco, no les gusta nuestro sabor.

Otra triste realidad es que son los tiburones los que se encuentran amenazados por el hombre, pues algunas especies de escualos están al borde de la extinción. Al año se matan 74 millones de tiburones. Su mala fama se debe a la potencia de sus dientes, 290 kg por cm2, una mordida capaz de cortar de cuajo una extremidad. 

23 de junio de 2016

Rivales (2ª parte)


Steve McQueen y Paul Newman


Las relaciones de McQueen con sus compañeros de profesión siempre fueron tensas. Steve representaba un estilo de hombre que arrastraba a cientos de espectadores al cine. Él lo entendió y lo aprovechó, aun a costa de engrosar su larga lista de enemigos. "La gente hablaba de que era una persona muy difícil, simplemente porque no era una oveja que se dejara manejar –reveló en una ocasión  su hijo Chad-. Sabía lo que era bueno para él. Trabajaba sus papeles en casa y se hacía una idea de cómo interpretar cada escena. Se peleó a muerte con los directores para hacer las cosas a su manera. Así era para todo. Siempre al límite".
Su rivalidad con Paul Newman fue conocida, lo que motivo que parte de la industria le consideraba un paranoico con complejo de inferioridad. En 1968 le ofrecieron interpretar a Sundance Kid en 'Dos hombres y un destino', traducción de 'Butch Cassidy and the Sundance Kid'. Paul Newman ya había aceptado el papel de Butch. Steve puso como condición cambiar el título para que el nombre de 'Sundance Kid apareciera el primero. Los productores no lo aceptaron y Robert Redford ocupó su lugar.
La fijación con Newman se convirtió en algo  casi enfermizo, llevando hasta el ridículo una competición que dio mucho que hablar cuando compartieron el rodaje de 'El coloso en llamas' (1974). McQueen insistió en tener 12 líneas más de diálogo que su compañero de reparto, además de exigir que en la última secuencia apareciera solo él y que en los títulos de crédito sus dos nombres figuraran a la misma altura.
 Iniciada la filmación, pidió al departamento de vestuario que acortara la visera del casco de bombero que tenía que utilizar porque dejaba en penumbra sus ojos azules y el público solo se fijaría en los de Newman. Se le hizo ver que si cambiaban su casco, tendrían que hacerlo con todos los demás. "Pues cámbienlos todos", zanjó.
A pesar de todo cuna vez que comenzaron a trabajar juntos todo fue a las mil maravillas e incluso surgió una muy buena amistad, el rodaje estuvo repleto de bromas y risas.



Joan Crawford y Bette Davis



Una de las más legendarias rivalidades de Hollywood se dio entre las actrices Bette Davis y Joan Crawford a inicios de la década de los 60. Davis era conocida por su mal genio que se puso de manifiesto en la película en que ambas fueron protagonistas: “¿Qué fue de Baby Jane?” donde interpretaban a dos hermanas. En ese rodaje, Davis aprovechó una escena para golpear a Crawford a tal punto que Joan necesitó de unos puntos en la cabeza.  Y Joan Crawford se la devolvió. En una escena Davis tenía que arrastrarla pero tuvo problemas porque  pesaba demasiado, incluso se dañó la espalda. En realidad Joan Crowfard se había puesto pesas en los bolsillos para elevar su peso.
Durante el rodaje también Bette Davis ordenó que se colocara una dispensadora de Coca Cola en el set en clara provocación a su compañera de reparto, debido a que su marido trabajaba en Pespi.
Una vez terminadas las grabaciones, las agresiones no acabaron y Bette Davis empezó nuevamente a atacar a Crawford. En una oportunidad dijo: “No la mearía, aunque estuviese en llamas” o “Ha dormido con todas las estrellas de MGM menos con la perra Lassie”. Y cuando murió Crawford tampoco fue condescendiente: “Uno nunca debe decir cosas malas sobre los muertos, solo se deben decir cosas buenas. Joan Crawford está muerta, ¡qué bien!”.
A pesar de su enemistad, Crawford y Bette eran más parecidas de lo que querían admitir; las dos eran dos grandes actrices del Hollywood dorado, mujeres de gran carácter, competitivas, multipremiadas. Bette ganó dos Oscar y estuvo nominada diez veces. Joan ganó uno y obtuvo dos nominaciones más. Bette era directa y dominante. Joan promiscua, alcohólica y perversa.
Bette se casó hasta en cuatro ocasiones. Tenía una madre destructiva y una hermana con problemas mentales. Joan fue una madre horrible y tirana. Se casó cinco veces y se acostó con casi todo el mundo. Ambas tuvieron sonadas discusiones con sus compañeros de reparto, ambas convertían los rodajes en entornos de trabajo tensos y crispaban a actores, directores y productores.



Pepsi y Coca Cola


La rivalidad entre estas dos bebidas de cola es legendaria y centenaria.
El nacimiento de Pepsi en 1893 supuso el mayor problema de competencia para la compañía Coca Cola (1885). Aunque los inicios para Pepsi no fueron positivos; tras dos quiebras consecutivas la empresa fue adquirida por un distribuidor de Coca Cola, que consiguió plantar cara a su anterior empresa.  Sin embargo una subida de precios del azúcar le llevó a ofrecer la compañía a su eterno rival que lo rechazó. Grave error que daría lugar a una guerra sin cuartel entre ambas compañías.
Pepsi inició una actitud agresiva, aumentando las cantidades de producto y reduciendo los precios respecto a Coca Cola, aumentando sus ventas. Pero una nueva subida de los precios del azúcar complicó la existencia a Pepsi, cuya imagen era la de "la cola de los pobres". Pepsi consiguió recuperar cuotas cambiando su posicionamiento gracias a unificar su sabor y a una agresiva estrategia publicitaria.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Pepsi amplió sus acciones publicitarias y empezó a vender sus refrescos en latas. En los 50 Coca-Cola comenzó a anunciarse en televisión, mientras que Pepsi apostó por el rebranding para intentar mantenerse a la altura de su rival.
Coca-Cola decidió salir a bolsa en 1962, coincidiendo con el lanzamiento de Sprite, una las marcas más exitosas de la compañía. Pepsi se fusionó con Frito Lay a mediados de los años 60 para crear PepsiCo, que tuvo un efecto benéfico sobre las cuentas de Pepsi durante las últimas décadas. Coca-Cola, en cambio, no ha ido más allá al sector de las bebidas y los refrescos.
El catálogo de marcas de Coca-Cola es enorme. Quince de ellas superan los 1.000 millones de dólares en ventas (Fanta, Sprite, Nestea,Aquarius Minute Maid, etc.) Aunque el catálogo de bebidas de Pepsi no es tan amplio como el de Coca-Cola, lo compensa con sus numerosas marcas de aperitivos (SevenUp, Munchitos, Lays, Ruffles, Cheetos, Ganchitos, Doritos, etc.)
Aunque Coca-Cola sigue siendo líder en el mercado de los productos de Cola, pero los ingresos de Pepsi son mayores gracias a su mayor diversificación de productos.
Algunos anuncios reflejaron esta rivalidad, como este sobre dos camioneros distribuidores de Coca Cola y Pepsi ( y otros cuatro anuncios más):


O este que se burla de los osos polares de Coca Cola:


Coca Cola también ha guerreado:


Pepsi tuvo a Michael Jackson:


Coca Cola a Papá Noel:



Personalmente siempre me ha gustado más las estrategias de marketing de Coca Cola, y sus anuncios siempre enfocados a la felicidad, a la emoción y a las personas extraordinarias, aunque de sabor me quedó con la Pepsi Light.


21 de junio de 2016

Calle Cloverfield 10

Oficialmente Calle Cloverfield 10 es la secuela de Monstruoso; película dirigida por Matt Reeves en 2008 y producida por su íntimo amigo J.J. Abrams, cuyo título original era Cloverfield aunque en España se le cambió por alguna razón desconocida. A decir verdad Monstruoso no tuvo un nombre definitivo hasta que salió el tráiler, una maniobra de marketing que consiguió que el interés en torno a la cinta se disparara, pues eso propició muchos rumores y especulaciones.  Mucha gente la comparó con “La bruja de Blair” pues las dos comparten el estilo de cámara en mano y ambas se promocionaron como historias reales. Además consiguieron marear a más de un espectador con sus  frenéticos movimientos de cámara (en algunos cines tuvieron que colocar carteles avisando sobre este riesgo).
El caso es que así de primeras nadie podría vincular a Monstruoso con Calle Cloverfield 10. Si el punto fuerte de la primera estaba en la espectacularidad de los efectos especiales, la segunda no puede estar más alejada de eso, es una película radicalmente opuesta pues su escenario principal (y único) es un búnker.


            Calle Cloverfield 10 cuenta una historia claustrofóbica que juega constantemente con el espectador haciéndole dudar sobre las intenciones de los personajes, en especial del interpretado por John Goodman, el personaje principal del que no sabemos si es bueno, malo, un psicópata, un perturbado, o se trata simplemente de un tipo raro. Si la película tiene un atractivo es ver a este gran actor desplegando todo su talento. Su personaje es de esos que cuesta olvidar. Compartiendo protagonismo está Mary Elizabeth Winstead, quien también hace muy buen trabajo.
            Es una película que apuesta más por elementos psicológicos y no tanto de acción como hacía su antecesora. En un lugar mínimo tres únicos personajes deben convivir, su incuestionable objetivo es el de sobrevivir, para ello algunos acataran normas, y otros las pondrán y marcarán el ritmo de vida bajo tierra. Romper una de estas reglas puede ser fatal. O no. Porque como decía más arriba la película juega todo el rato con la dualidad, con la verdad, con la mentira, con la duda y la sospecha.



            La disfruté salvo por un detalle,  el final. Un añadido que no pega demasiado, y que además que está lleno de efectos digitales de saldo. 

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