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10 de marzo de 2012

Extra Cine XXIII



Atraco por duplicado 

Tripp Kennedy entra tranquilamente en una sucursal bancaria poco antes de la hora de cierre, justo en el momento en que dos bandas distintas coinciden por casualidad con intención cada una de realizar un atraco. Se produce un tiroteo y Tripp se abalanza sobre una guapa cajera, Kaitlin, para protegerla. Las dos bandas, una compuesta claramente por profesionales y la otra formada por un par de aficionados, se encuentran estancadas en un punto muerto. El sistema de seguridad del banco inicia su procedimiento de cierre habitual al final de cada día y deja a todo el mundo atrapado dentro del edificio. A medida que avanza la noche, Tripp y Kaitlin intentarán salvar la situación, eludir la muerte y evitar enamorarse… o casi.

En tiempos de crisis ¿quién no ha pensado atracar la sucursal bancaria más cercana; esa que te fríe a comisiones; que te sangra cada vez que tiene ocasión; esa que dejó de regalarte sartenes pero te da el palo cada vez que tiene ocasión? Que tire la primera piedra quien no se le ha pasado por la mente, aunque sea fugazmente.  Sí, ya, menos mal que la imaginación es libre, y que existe el cine de atracos, que ya nos hace el trabajo sucio. Pero siendo sincera esta película es una de las más aburridas que he visto en lo últimos tiempos. Con un ritmo malo, un guión horrible, y unos actores perdidos, la película se convierte en una pequeña tortura de hora y media. Una película que no ofrece nada. Un atraco en toda regla, que a cara descubierta  te roba el tiempo invertido en visionarla. No hay nada destacable, nada que se pueda resaltar, nada que valga la pena. Ahórratela. 0.2


 The artist

Hollywood, 1927. George Valentin es un célebre actor del cine mudo al que todo le sonríe, pero la llegada del cine sonoro marca el final de su carrera y le lleva a caer en el olvido, mientras la joven extra Peppy Miller empieza a ser propulsada hacia el firmamento de las estrellas.
 
Tenía muchas ganas de ver esta película, que tanto revuelo ha formado en medio mundo. Una película muda y en blanco y negro, que hasta el momento lleva cosechados numerosos premios y nominaciones, además de unas cifras en taquilla muy buenas. Y la verdad es que no me ha defraudado. The Artist es una de esas películas atemporales, da igual que esté ambientada en la época de esplendor de Hollywood, porque lo que cuenta es muy actual. Un actor en plena apogeo que se encuentra en la disyuntiva de su vida, adecuarse a las nuevas tecnologías, al futuro del cine sonoro, o anclarse en el pasado aunque este le cueste su carrera; dejar paso a los jóvenes  y subirse al carro de lo nuevo o guiarse por su orgullo herido y bajar en picado la empinada cima del éxito. Adaptarse o morir.
The Artist rescata la esencia de  aquel cine de época y lo hace con tanto cariño que cada plano, cada secuencia, cada escena destilan amor por aquellas películas. Es curioso que  estando rodada en blanco y negro desprenda tanta luz. Siendo una película muda la música cobra importancia, así que la banda sonora va cambiando adecuándose a las emociones que destilan por la pantalla para reforzarlas, y aunque personalmente me gustó mucho su banda sonora algunas de las melodías se me hicieron un poco repetitivas, sobre todo la que sonaba la primera media hora. Pero en general me ha gustado mucho The Artist, empezando por los dos actores. Dos actores que con su expresividad me han cautivado. La historia es sencilla, y me hizo recordar una de mis películas favoritas, Cantando bajo la lluvia; aunque no la alcanza en calidad ni en espíritu.
De sus escenas destaco la de la pesadilla, y la escena final.  Y no puedo olvidar al perro.
Una película que te gustará si te gusta el cine en mayúsculas. 7.2



Oro negro

Principios del siglo XX, Arabia. Bajo el implacable cielo del desierto, dos jefes tribales se declaran la guerra y se enfrentan. Los cuerpos de sus guerreros quedan esparcidos por el campo de batalla. Nesib, emir de Hobeika, es el vencedor e impone las condiciones a su rival Amar, sultán de Salmaah. Aceptan no intentar hacerse con la tierra de nadie que separa los dos reinos, conocida como Franja Amarilla. Como garantía, y de acuerdo con las leyes tribales de entonces, Nesib “adoptará” o, mejor dicho, se llevará como rehenes a los dos hijos de Amar, llamados Saleeh y Auda. Pasan los años, y Saleeh, que es un guerrero nato, quiere escapar de la jaula dorada en la que está encerrado y regresar a las tierras de su padre. Sin embargo, a Auda sólo le importan los libros y el conocimiento. Un día, llega un empresario de Texas para ver a Nesib, y le cuenta al emir que hay petróleo en sus tierras. Le promete riquezas que van mucho más allá de lo que pueda imaginar. Nesib ya ve un reino con carreteras, escuelas y hospitales construidos gracias al oro negro escondido debajo de la arena. Pero hay un problema: el petróleo está en la Franja Amarilla. Ha llegado el momento del último enfrentamiento para hacerse con el control de la Franja Amarilla, de los dos reinos y, sobre todo, del futuro.

Tengo que admitir que mi atención con respecto a esta película fue muy escasa. Será que no tenía el día, estaba cansada o desconecté de ella a los pocos minutos de empezar a verla, pero lo cierto es que mi recuerdo de esta película está muy borroso. La historia épica, pero mal contada, con momentos de aburrimiento y otros más vistosos. El desierto como telón de fondo, la lucha por la riqueza y la lucha por preservar la identidad de un pueblo, aunque eso signifique darle la espalda al progreso. La religión siempre revoloteando sobre todo. Luchas, conflictos, y personajes algo flojos. Antonio Banderas sobreactuado; Freida Pinto en un personaje nulo pero luciendo toda su belleza; y Tahar Rahim, el protagonista masculino, mucho mejor que el resto. Pero para poder valorarla como se merece tendría que volver a verla, aún así una película algo regular.





La mujer de negro

“La mujer de negro” nos cuenta la historia de un joven abogado de Londres, Arthur Kipps (Daniel Radcliffe), que se ve obligado a dejar a su hijo de cuatro años para viajar al remoto pueblo de Crythin Gifford y encargarse de los asuntos del propietario recientemente fallecido de Eel Marsh House. Sin embargo, cuando llega a la vieja y escalofriante mansión, descubre siniestros secretos del pasado de los lugareños, y su inquietud no hace más que aumentar cuando vislumbra a una misteriosa mujer vestida de negro.

Tenía muchas ganas de ver al protagonista de Harry Potter en otro personaje,  y mi curiosidad se multiplicó cuando supe que la película que le iba a dar la oportunidad de cambiar de registro la producía la mítica Hammer. Además el género de la película, terror, me gusta, aunque lo pase fatal. Para rematar todo lo anterior la historia no podía ser más inspiradora, aunque bastante tópica; una película de misterio, con fantasmas, caserones y niebla.  El resultado, bastante aceptable. Daniel Radcliffe aprueba en su primera aventura fuera de los muros de Hogwarts.  La mujer de negro exhala ese aire a las películas de terror antiguas. Su punto fuerte, sin duda su ambientación, su atmósfera y unos escenarios y exteriores que te ponen inmediatamente en situación. También los sonidos, la banda sonora, que recrean y potencian lo que vemos en pantalla; esto es rincones oscuros, sombras que se mueven y mucha soledad. Porque si hay algo que  contagia la película es un tono de nostalgia y melancolía muy acuciado. La ubicación del caserón no puede ser más literaria y cinematográfica, y ya por si misma constituye un elemento sugerente por toda su teatralidad; un lugar apartado y cercado por la niebla y las marismas; un lugar objeto de la superstición y la tragedia; un lugar abandonado, invadido por las telarañas y el polvo; un lugar inquietante con sus espejos que reflejan sombras negras, con su cuarto de los juguetes, esos juguetes con los que ningún niño jugaría sin tener pesadillas después.
Aunque la historia es muy sencilla, y hay más momentos de introspección que de diálogos. Le falta algo más contundente para ser una película memorable de terror.
Daniel se lleva todo el peso de la película, pues es casi el único protagonista, y cumple aunque no le pegue demasiado hacer  de padre y viudo. Aún así bastante pasable. La única pega el final que ni fu ni fa. 6


7 de marzo de 2012



Emmeline Pankhurst fue una de las fundadoras del movimiento sufragista en Europa y su principal inspiradora en Inglaterra.

Nacida Manchester, en 1858, fue hija de un rico matrimonio. El padre, hombre de negocios de éxito, siempre apoyó la causa de los derechos civiles. Su madre fue una de las primeras feministas, siendo ella misma quien inició la educación política de su hija llevándola a reuniones a favor del derecho de sufragio para la mujer, desde principios del año 1870.




Tras finalizar sus estudios, Emmeline conoció al abogado, Richard Pankhurst, un liberal comprometido con la causa de la justicia social y, también, un ardiente partidario de la concesión del derecho de sufragio a las mujeres. Pese a la notable diferencia de edad, pues él era veinticuatro años mayor que ella, Richard Pankhurst y Emmeline Gould se casaron. Del matrimonio nacieron tres hijas, Christabel, Sylvia y Adele, y un hijo, Frank. Tanto Christabel como Sylvia serían con el tiempo destacadas dirigentes del movimiento feminista. Durante esos años,  el matrimonio Pankhurst continuaron sus actividades políticas, pasando a incorporarse al naciente Partido Laborista en 1885.



En 1889, Emmeline formó la Liga de Mujeres. Simultáneamente, a causa de su militancia laborista, conoció las durísimas condiciones de trabajo que padecían tanto los hombres como, de modo muy especial, las mujeres en las Islas Británicas, lo que le llevó a promover la adopción de leyes de protección a los trabajadores.

En 1898, falleció Richard Pankhurst, pero eso no influyó en la resolución de su esposa para continuar la lucha que habían emprendido juntos. Emmeline siguió su participando en la política pero, poco a poco, se fue sintiendo gradualmente desilusionada por la escasa actividad de las organizaciones políticas de mujeres existentes. Por ello, en 1903, fundó la Unión Social y Política de las mujeres (WSPU). Desde el principio, Emmeline Pankhurst intentó que la nueva organización buscase la incorporación de las mujeres de la clase obrera a la lucha por el voto. El movimiento sufragista empezó a cobrar una nueva fuerza hasta entonces nunca vista y, entonces, los medios de comunicación iniciaron un boicot hacia las noticias del movimiento de las mujeres por el voto. Por ello, en 1905, la WSPU decidió usar métodos diferentes para obtener la publicidad necesaria para su campaña de obtención del voto.

Emmeline Pankhurst e hijas
El 13 de octubre de 1905, la hija mayor de Emmeline, Christabel Pankhurst, y Annie Kenney asistieron a un mitin en Londres para escuchar al dirigente del Partido Liberal, Lord Grey, entonces Ministro del Gobierno Británico. Cuando Lord Grey inició su discurso, las dos mujeres empezaron a gritar "¿Cuándo dará el Gobierno Liberal el voto a las mujeres ?" Al negarse  a dejar de gritar su consigna, los organizadores del mitin llamaron a la policía para expulsarlas. Al llegar la policía Pankhurst y Kenney continuaron rechazando marcharse y entablaron un forcejeo con los guardias que acabó con la detención de las dos. Para empeorar las cosas, un policía acusó a ambas de haberle agredido en el transcurso de los hechos, lo que determinó su procesamiento. En el juicio subsiguiente, Christabel Pankhurst y Annie Kenney fueron declaradas culpables de agresión a la autoridad, y multadas con cinco chelines cada una. Pero las mujeres rechazaron pagar la multa y fueron encarceladas. El caso sobresaltó intensamente a la opinión pública: por primera vez en la Gran Bretaña, las mujeres habían usado la violencia en su lucha por conseguir el voto.


 
En 1907, Emmeline inició sus famosas agitaciones en las calles de Londres. Durante los siguientes siete años, tanto ella como sus hijas y otras muchas mujeres fueron encarceladas en numerosas ocasiones. Por fin, a sus cincuenta años de edad, las acciones de Emmeline Pankhurst empezaron a difundirse de verdad y muchas mujeres comenzaron a seguir su ejemplo. En un período de dieciocho meses, Emmeline Pankhurst realizó diez huelgas de hambre. Algunas mujeres murieron durante los numerosos disturbios y la alarma creció en la sociedad británica.


El 4 de agosto de 1914, Inglaterra declaró la guerra a Alemania. Dos días más tarde, Emmeline Pankhurst anunció la suspensión de todas las actividades políticas del movimiento feminista hasta el final de la guerra. Emmeline organizó en Londres una gran manifestación de apoyo al esfuerzo bélico bajo el lema de “los hombres a luchar y las mujeres a trabajar; no seremos pisoteados por el Kaiser ”. Ante más de 30.000 personas, la señora Pankhurst apeló a los Sindicatos para que permitieran la incorporación de las mujeres a los puestos de trabajo en las industrias y a su admisión en las Trade Unions.

En 1917 Emmeline y Christabel formaron el Partido de la Mujeres.


Después de la Primera Guerra Mundial, el sufragismo reinició sus actividades pero desde una posición de fuerza muy diferente. La concesión del voto femenino en USA, en 1920, fue un importante acicate para las sufragistas británicas que redoblaron sus esfuerzos, si bien utilizando las vías de la presión política. En ese tiempo las mujeres consiguieron el derecho a ser elegidas. Y es que para entonces, las cosas habían cambiado mucho y crecía imparable la opinión favorable a la concesión del voto a las mujeres.

 

Finalmente, en 1928, el Parlamento Británico aprobó la Ley de Representación del Pueblo por la que se aprobó la concesión del derecho de voto a las mujeres. Pocos meses después, Emmeline Pankhurst falleció en Londres, a los 70 años de edad, habiendo logrado ver hecho realidad el sueño por el que había combatido durante toda su vida.

“No tengo demasiado aspecto de soldado ni de prisionero, pero soy las dos cosas”

6 de marzo de 2012

Regina Spektor



Regina Spektor nació el 18 de febrero de 1980 en Moscú. Spektor proviene de una familia muy musical: su padre fue violinista y su madre, profesora de música. Desde los seis años toca el piano; su sueño era convertirse en concertista clásica. A los nueve años se mudaron a EEUU y desde entonces vive en el Bronx, Nueva York.
Durante su adolescencia descubrió nuevas músicas, básicamente pop y jazz, que fueron dirigiendo sus pasos hacia terrenos alejados de su formación clásica.
En los últimos años ha pasado de tocar ante pequeñas pero entregadas audiencias en lugares como el Sidewalk Café (uno de los centros neurálgicos de la movida anti-folk en Manhattan) y otros garitos similares del Lower East Side neoyorkino, a llenar lugares con aforos superiores a las mil personas como el Irving Plaza de Nueva York o el Shepherd’s Bush Empire de Londres. Ha publicado cinco álbumes de estudio, el sexto, What We Saw From The Cheap Seats, o lo que es lo mismo traducido literal, Lo que vimos desde las butacas baratas, sale en mayo de este año.

Algunas de sus canciones han sido incluidas en distintas bandas sonoras de películas como 500 días juntos o Amor y otras drogas.






4 de marzo de 2012

The fantastic flying books of Mr. Morris Lessmore

`The fantastic flying books of Mr. Morris Lessmore´ fue premiado como mejor corto de animación en la última edición de  los  premios Oscar.
Dirigido por Willian Joyce y Brandom Oldenburg de Moonbot Studios, cuenta una historia conmovedora, el poder curativo que tienen los libros. Si eres un lector/a empedernido te gustará y te sentirás identificado con esta historia  preciosa rebosante de magia, nostalgia y música.



2 de marzo de 2012


La primera mujer presidenta de un gobierno fue Sirimavo Bandaranaike, dirigente del Partido de la Libertad de Sri Lanka, que llegó al poder el 21 de julio de 1960, consiguiendo 75 escaños de un total de 150.
Había entrado en política el año anterior, después de que su marido, el anterior primer ministro, fuera asesinado.
Hasta entonces ninguna mujer lo había conseguido.
Ocupó el cargo dos legislaturas más, de 1970 a 1980 y en 1994.
Murió el 11 de octubre de 2000 a los 84 años, dos meses después de retirase de la política.

27 de febrero de 2012

Extra Cine XXII



War Horse

Basada en una novela de Michael Morpurgo, nos cuenta la extraordinaria historia de amistad que surge entre el joven Albert y un caballo llamado Joey al separarse sus caminos a causa de la Primera Guerra Mundial. El padre de Albert vende a Joey a la caballería del ejército británico para luchar en el frente. Joey será testigo de un extraordinario periodo de la Historia con la Gran Guerra como trasfondo.  A pesar de los obstáculos que encuentra en su camino, su coraje será fuente de inspiración para todos los que se cruzan con el noble animal. Albert no puede olvidar a su caballo y abandona su hogar para luchar en los campos de batalla de Francia. Allí busca incansablemente a su amigo para traerlo sano y salvo a casa.

Esta es una película con sus aciertos, pero también con sus fallos. Aunque aciertos y fallos quedan equilibrados, así que la sensación final es buena.
Me gustó especialmente la fantástica fotografía; su banda sonora; la ambientación sobre la primera guerra mundial, muy lograda; quedan fielmente reflejados el barro, las trincheras, la muerte, la injusticia y el frio;  los impresionantes paisajes; y eso que sabe hacer tan bien Spielberg de remover los sentimientos, aunque todo parece buscado para eso, para conmover. Pero a esta película  le falta algo, quizás la historia en sí misma no tiene mucha fuerza, ni substancia. Es una historia sencilla, pero gana puntos por ese aire clásico que desprende, por aquello de que los escenarios son reales no de cartón ni digitales, y eso le da mucho realismo, y un sabor al cine de antes.
Los caballos están  impresionantes, pero las escenas de sufrimiento… bueno es la guerra y pasan esas cosas, pero hay una que es un poco dura y al mismo tiempo bonita; una escena que resume lo que es el cine  con mayúsculas. No sé por qué pero mientras la veía tenía en la mente otras películas de Spielberg, como  El imperio del sol.
Una película  entretenida, muy cuidada, y con suficientes elementos para disfrutar de ella. 6.5



The flowers of war

Basada en hechos reales, la cinta relata la historia de la Masacre de Nankín, la misma que se produjo en 1937 cuando las tropas japonesas acabaron con la vida de miles de ciudadanos chinos en la que por aquel entonces era la capital del país. Bale encarna a un sacerdote estadounidense que ayuda a numerosas personas a escapar de la muerte.


El fallo más reseñable de esta película es su duración, 146 minutos que desgraciadamente se hacen interminables. La película se hace muy larga y algo aburrida, y eso que la historia es interesante, cruda y emotiva, pero algo falla que le resta puntos. A lo mejor en esto tiene mucho que ver el personaje que interpreta Christian Bale, que te aleja del tono general de la historia. Aunque al final asuma el papel de héroe, su personaje chirría. Lo que si me gustó mucho fue la puesta en escena, y el diseño de producción. El uso de la luz: las cristaleras arrojando su luz  de colores sobre la piel perfecta de la protagonista. La luz azulada del exterior. El rojo de los labios, las telas de colores vivos con el contraste de los uniformes de las internas. Pero la historia de amor no resulta creíble, ni conmovedora. Y, salvo algunas excepciones, las demás escenas no consiguen avivar el interés. La película remonta al final pero ya es demasiado tarde para difuminar la sensación tediosa que nos dejan los minutos intermedios. 4.9



Los descendientes
Matt King , casado y padre de dos niñas, se ve obligado a replantearse la vida cuando su mujer sufre un terrible accidente que la deja en coma. Intenta torpemente recomponer la relación con sus problemáticas hijas -la precoz Scottie, de 10 años , y la rebelde Alexandra, de 17 - al tiempo que se enfrenta a la difícil decisión de vender las propiedades de la familia. Herederos de la realeza hawaiana y los misioneros, los King poseen en Hawai tierras vírgenes de un valor incalculable.

Los descendientes es uno de esos dramas que no te hacen llorar. No porque la carga emotiva de la trama no sea lo suficientemente triste como para emocionar. Sino porque la forma de contar esos hechos  no nos remueve los sentimientos. Matt se enfrenta a un hecho inesperado que cambia su vida de arriba abajo, y en medio de ese trance descubre que la vida que creía llevar, las personas que creía conocer, ni es, ni son como pensaba. Luego están sus hijas, y su propiedad centenaria en un paraíso terrenal. Preocupaciones. La vida que siempre tiene un as en la manga. Pero este hecho triste, el de su mujer en coma irreversible, el duro trámite de arreglar las cosas antes de perderla, el de despedirse para siempre de la mujer de su vida,  se plantean de forma fría, incluso indiferente. Matt quiere saber quién era de verdad su mujer, y esta es la excusa perfecta para recorrer las islas hawaianas. Unos paisajes impresionantes, con sus bonitos atardeceres y playas únicas.
Me pongo a pensar en la interpretación de George Clooney –nominado alOscar por esta película- y tengo que admitir que es la mejor que le he visto, pero tampoco creo que sea merecedora de un Oscar. En realidad todos los actores están bien. Sus dos hijas, en especial la mayor, a la que auguro un futuro lleno de proyectos en su agenda, están muy bien. Incluyo  también a los secundarios.
El mayor logro de la película es su sencillez, su realismo, la aceptación del dolor y la muerte como parte de la vida, y también la necesidad de  recuperar esos lazos que nos salvan de flotar a la deriva como islas que se van separando poco a poco.
Pero a mi, personalmente, no me ha trasmitido casi nada, sólo los paisajes han conseguido inspirarme. 6.3



Viaje al centro de la tierra 2: La isla misteriosa.

Sean (Hutcherson) recibe una llamada de socorro desde una misteriosa isla, que no aparece en los mapas. Se trata de un lugar con extrañas formas de vida. Sean emprenderá la búsqueda acompañado de su padrastro (Johnson), de un piloto de helicóptero (Guzman) y su hermosa y temperamental hija (Hudgens).
Una “disneyana” aventura tópica y entretenidilla, a ratos. Su nula capacidad para sorprender rechina casi  tanto como los múltiples clichés que pueblan la película desde el minuto uno hasta su conclusión. Empezando por los personajes estereotipados, que se repiten con demasiada frecuencia en el género de aventuras, y que sin ningún pudor se nos vuelven a mostrar: adolescente rebelde; padrastro enrollado y cachas; secundario payasete y torpón (contrapunto gracioso del cachas); chica dura y guapa (objeto de deseo del adolescente); y abuelito con complejo de Indiana Jones (martirio del enrollado padrastro cachas). Un guión justito, explotando el filón, aparentemente inagotable, que dejó para el género Julio Verne, con pequeños corta y pega de otros escritores del género fantástico como Robert Louis Stevenson y su Isla del tesoro. Una isla misteriosa, la Atlántida, que está vez se encuentra curiosamente en medio del Pacífico. Bichos, lagartos, avispas, peces, criaturas gigantescas que a golpe de photoshop y 3D  consiguen  parecer todavía más artificiales. Un mundo perdido con ligero parecido al de Avatar, y golpes de humor, que se agradecen en el fondo. Pectorales bailarines y melodías de ukelele bajo la luz de la luna. Una película luminosa y colorida, con buen ritmo, que te gustará si te gusta la aventura más blanca. 5



23 de febrero de 2012

SALA
DE
LECTURA


♥ Mansfield Park – Jane Austen




Sinopsis: Fanny Price es una niña todavía cuando sus tíos la acogen en su mansión de Mansfield Park, rescatándola de una vida de estrecheces y de necesidades. Allí, ante su mirada amedrentada, desfilará un mundo de ocio y de refinamiento en el que las inocentes diversiones alimentarán maquinaciones y estrategias de seducción. Ese mundo oculta una verdad peligrosa y sólo Fanny, desde su sumiso silencio, será capaz de atisbar sus consecuencias y amenazas.
Mansfield Park recrea un orden familiar y social que se deshace y restaura engañosamente a través de los ojos ambiguos de una jovencita a quien se ha asignado la suerte y el destino de una Cenicienta.
Publicada en 1814, Mansfield Park es, probablemente, la novela más densa y compleja de la autora, todo un prodígio de arquitectura narrativa y de profundidad psicológica.
  

En meses pasados leí varias de las novelas de Jane Austen, la última, Mansfield Park; una novela más extensa que las otras, y también algo más densa.
Mi impresión tras terminar la lectura fue agridulce. Como siempre, me fascina la capacidad de Jane para dotar a sus personajes de vida, de entidad propia, profundizando en sus psicologías, miedos y aspiraciones. Su cualidad para enganchar es innegable. La única pega de la novela la encuentro en el personaje de la protagonista; un personaje sin pasión.
Fanny Price es un modelo de perfección victoriana, toda una heroína de telenovela: buena, guapa, sosa, sin opiniones propias, con poca autoestima, siempre relegada, siempre pasiva, siempre esperando su final feliz de cuento de hadas. Una protagonista secundaria. Todos los demás personajes, incluyendo a los más perversos e imperfectos, son más interesantes y por eso Jane Austen  profundizó más en ellos que en la propia protagonista. La supuesta historia de amor de la novela no es tal, porque Mansfield Park no es una novela de amor. Es una novela social.
Aquí se retrata con mucho cinismo la sociedad ociosa y acomodada, una sociedad cruel con los que no ocupaban su misma posición social. A Fanny, a la cual acogen sus tíos para hacerle un favor, nunca le permiten llegar a sentirse parte de la familia, con los mismos derechos y privilegios. Su tía le recuerda constantemente lo agradecida que debe sentirse por  ello, por la caridad que han mostrado no teniendo ninguna necesidad, y por ello debe ser prudente y sufrida, y resignarse a ese papel secundario y desagradecido, sin aspirar a más que a ser una dama de compañía sin  voz. En esta posición de desventaja, Fanny espera, pacientemente, rectamente, y aunque no lucha por sus sueños estos se hacen realidad.
Una novela bien escrita, pero con menos carisma que otras obras de Austen.


Vigila lo que lee tu gato



Imagen: Ellen de Groot

20 de febrero de 2012



La actriz del cine mudo Norma Talmadge inició la tradición de grabar las huellas de sus pies en el Teatro Chino Grauman de Hollywood, cuando accidentalmente pisó en cemento fresco frente al teatro en 1927.



Uno de los principales centros de atracción del paseo de la fama de Hollywood es el Teatro Chino Grauman.
A un tiro de piedra del Teatro Kodak, el teatro Grauman llama ostensiblemente la atención por su imponente fachada que emula una pagoda china. En la fachada está representado un enorme dragón, así mismo dos perros de fu guardan la entrada principal y hay muchas siluetas de diminutos dragones en los laterales del tejado de cobre, que varios artesanos chinos se encargaron de esculpir in situ.

Su construcción fue promovida por el actor Sid Grauman en 1927, y para la misma se importaron de China campanas, pagodas, estatuas de piedra y otras muchas piezas de estilo oriental.
En la inauguración del teatro, en mayo de 1927, se estrenó la película “Rey de Reyes” de Cecil B. DeMille.
Pero por lo que realmente es conocido mundialmente el Teatro Chino es por la acera donde numerosas estrellas de Hollywood han ido dejando las huellas de sus manos y pies hundidas en el cemento.
Mary Pickford y Douglas Fairbanks protagonizaron la primera “Ceremonia de la huellas de los pies” en abril de 1927. Mary Pickford y Douglas Fairbanks fueron también los primeros propietarios del teatro junto con Grauman.

Desde entonces las más grandes estrellas han seguido con la tradición y actualmente hay más de 200 placas con huellas, firmas y dedicatorias.





18 de febrero de 2012



Al sureste de Inglaterra, en Cornwall, cerca de Mevagissey, se encuentran unos de los jardines botánicos más populares de Reino Unido: los Jardines Perdidos de Heligan.




El estilo de los jardines se denomina Gardenesque, típico del siglo XIX, con áreas de diverso carácter y en diferentes estilos de diseño. En sus 200 acres de superficie podemos contemplar jardines amurallados, casas de verano al estilo victoriano, árboles frutales, estanques, lagos y 22 acres de jungla subtropical.




La jungla cuenta con una vegetación frondosa y húmeda, ya que hace 150 años se experimentó con plantas subtropicales. Aquí hay cuatro estanques y una colección inmensa de helechos, palmeras y bambú.




Después está el Valle Perdido, un terreno que fue empleado para quemar carbón. Ahora exhibe flora y fauna autóctonas, árboles viejos, flores silvestres y aguas.
Las Tierras del Placer se extienden a lo largo de 30 acres, y es una serie de jardines (jardín italiano, de Nueva Zelanda, la Gruta de Cristal, el Sundial, Flora con Camelias y Magnolias) dentro de un solo jardín.




Finalmente están los Jardines Productivos, que hace siglos abastecían con frutas, vegetales, flores, especies y plantas ornamentales a la residencia de los Tremayne. Cuenta con muchos senderos para disfrutar el recorrido por su naturaleza.




Los jardines eran parte originalmente de la finca Heligan, propiedad de la familia Tremayne de Cornualles. Después de la Primera Guerra Mundial, que produjo la muerte de 16 de los 22 jardineros que trabajaban en el, los jardines quedaron en un estado de negligencia hasta que Tim Smith y un grupo de entusiastas compañeros decidieron restaurar el jardín a su esplendor original.

13 de febrero de 2012

Besos de película

Titanic

Aún recuerdo el olor de aquel cine, mezcla de palomitas, moqueta  vieja y golosinas. Era el cine de mi ciudad, el que hoy, cerrado a cal y canto, sueña con las glorias de tiempos pasados*. Nunca se vieron colas como aquellas, de gente de todas las edades, que esperaban  turno para comprar entrada. No he vuelto a ver nada igual, y quizás no vuelva a verlo. Titanic fue la sensación del momento, y, como casi todo el mundo en esa época, yo fui una de las tantas quinceañeras que lloró lo que no estaba escrito con el final de Titanic. Ya antes, mucho antes, había suspirado lánguidamente con esta escena, la del beso, la “cursilada” del beso, en la proa del barco insumergible volando hacia un eterno atardecer; el último que contemplarían las 1523 almas que se ahogarían aquella fatídica madrugada. Para mí sigue siendo, todavía hoy, una de las escenas más románticas de la historia del cine:

(2:42 min)

Spiderman

Hay que admitir que como beso este tiene su aquel. En primer lugar es un beso bajo la lluvia, y ya se sabe que la lluvia es un elemento sugerente en lo que a  besos se refiere. Además la postura no es la ideal pero quizás eso es lo que le hace tan especial. Se sale de lo común, es un beso arriesgado, misterioso, y muy emocionante. Él lleva máscara, ella se la levanta un poquito, lo justo para dejar los labios al descubierto. Es arrebatado, impulsivo. La pega es que para llevarlo a la práctica, además de tener que comprar un disfraz y unos cuantos arneses de seguridad, lo que podría resultar difícil de explicar, es conveniente  ir al gimnasio a entrenarse unas semanas antes para evitar lesiones.   

(0:51 min)

La dama y el vagabundo


El clásico de Disney siempre me inspiró ternura. La historia de Reina y Golfo, toda una dama y un despierto vagabundo, es de las más románticas del cine de animación. Para empezar tiene lugar en un entorno propicio para las cosas del querer. El restaurante Tony´s especializado en espaguetis con final feliz. Unas velitas, un mantel de cuadros, una melodía de violines y  como quien no quiere la cosa, inesperadamente, así  como ocurre lo que más se aprecia, un beso. Un beso que fue nombrado en 2005 por la revista People uno de los más famosos de la gran pantalla.

(3:05 min)

Diario de Noah

Si hay una escena que reúne todos los elementos románticos para convertirse en un clásico del género, sin ninguna duda es ésta. De nuevo lluvia, el elemento clave**; una lluvia torrencial que no logra apagar la pasión de dos personajes ardientes. Una pasión que se palpa. Reproches, miradas y al final un beso de esos que quitan la respiración. Los dos protagonistas, Ryan Gosling y Rachel McAdams iniciaron una relación tras el rodaje. Además este beso consiguió ganar un premio MTV al mejor beso de película en 2005, totalmente merecido.

(0:33 min)
Amelie

Esta pequeña película, tan francesa, tan naif, tan en verde y rojo, tiene uno de esos besos que se quedan grabados. Un beso tierno como una de esas rebanadas de pan blanco. Un beso que en realidad son muchos besos. Uno tímido en la mejilla, otro en el cuello, en la frente, en los párpados…  suaves besos que recorren la piel delicadamente, como si en realidad ni la rozaran. Y claro, está la música. Fabulosa, compuesta por Yann Tiersen, y que le va como anillo al dedo a esta historia imaginativa, llena de fantasía y  magia. Un beso final, en los labios, y un desenlace como esos que tanto nos gustan a los románticos.

(1:20) min)

Grandes esperanzas

El amor duele. Enamorarse duele. Seguir enamorad@ aunque uno sepa que va acabar con el corazón roto es una tontería que ojala pudiéramos evitar. Pero en las cosas del corazón la razón no manda. No se puede pensar con esa masa delirante que bombea nuestra sangre.  Si fuera así cuántos disgustos nos ahorraríamos. Cuántos malos ratos, cuántas noches de insomnio, cuántos nudos en la garganta… Grandes esperanzas tiene un catálogo de besos a cual más interesante, pero todos tienen en común lo mismo, su sensualidad.  Y al final, aunque nos duela, aunque reneguemos de él, aunque nos vuelva locos, ¿no es maravilloso el amor?

(1:46 min)

Moulin Rouge

Ojala todos los besos terminarán con fuegos artificiales. Tengo debilidad por los musicales, y particularmente por Moulin Rouge. Quizás sea por la tremenda química de los dos actores, porque este es uno de los besos con la mejor puesta en escena que recuerdo, por la música que también ayuda, pero este beso me gusta especialmente. Además que la declaración cantada que le hace Christian a Satine, eso de “El amor lo es todo. El amor es algo espléndido. El amor… nos transporta. Porque todo lo que necesitas es amor.” “Yo fui creado para amarte y tú para amarme a mí” y que te lo cante así, con esmoquin, y mirándote a los ojos, con esa voz… es para derretirse. Un beso porque… qué bonita es la vida ahora que tu estás en ella.

(4:32 min)

El señor de los anillos. El retorno del rey.

El amor entre un hombre y una elfa, entre un ser mortal y uno inmortal. Recuerdo especialmente la escena del beso final entre Aragorn, convertido finalmente en rey de Gondor, y Arwen, que había renunciado a su inmortalidad por amor. Aquel beso ponía punto y final a la saga de películas dirigidas por Peter Jackson. Un beso  que tenía sabor a leyenda. La serena pasión  de este beso le convierte en el más especial de esta lista.  Además no podía suceder en más  bello escenario, y en el mejor momento, poniendo un broche de oro y dejando a los espectadores con un grato recuerdo. Este beso es uno de mis favoritos.

(5:22 min)

 
Crespúsculo.

Alguien que te dice así a la cara: eres mi marca personal de heroína, se está ganado a pulso un beso de esos adictivos, por lo menos. Al margen de otras cuestiones, hay que reconocer que el beso entre Bella y Edward tiene su punto. Para no tener sangre este es  un vampiro muy pasional. Elementos a favor: 1- Oscuridad; siempre propicia para estas cosas. 2- Componente furtivo; a escondidas, el no saber si te van a pillar le da emoción. 3- Ese sí pero no, pero del todo; vacilar, dudar, desear y atacar. Nunca falla en cualquier beso pasional que se precie. Un beso que te deja con ganas de más.

(1:40 min)

El hombre tranquilo

Considerado uno de los mejores besos de la historia del cine, me era imposible no mencionar e incluir en este ranking el beso que los dos protagonistas de El hombre tranquilo se dan bajo la lluvia. Unos personajes sencillos, entrañables y creíbles, por eso este beso tiene magia, tanta, que hasta te hace olvidar el cartón piedra del decorado. Pero también hay otro beso que, como curiosidad, inspiró a Elliot, el niño de E.T. a dar su primer beso, y también ocurre en medio de una tormenta, cuando Sean (John Wayne) sujeta pasionalmente a Mary Kate (Maureen O´Hara) al sorprenderla en su casa. Un beso sólo comparable a los de Lo que el viento se llevó.

(4:06 min)

 
*Cuando preparaba esta entrada, hace unos cuantos meses, este viejo cine permanecía cerrado y prácticamente abandonado; y yo me lo imaginaba, cada vez que pasaba por delante, como un viejo ocioso, como si  entre sus solitarias paredes siguieran resonando todavía los ecos fantasmales de las viejas películas proyectadas allí.  Hoy en día ese viejo cine vuelve a estar abierto como un espacio cultural, y su proyector ha vuelto a encenderse para crear  magia como antaño.
**Besos en la lluvia
¿Qué tendrá la lluvia? ¿Y por qué un beso bajo ella se vuelve tan romántico?


 
¡FELIZ SAN VALENTÍN!

 
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