Buscar este blog

5 de agosto de 2011



Uno de los días en los que se encontraba en el parlamento británico, Sir  Winston Churchill recibió una nota. La nota era muy escueta, tanto que en ella solo se podía leer la palabra “imbécil”.
El político inglés  tras leerla se dirigió al estrado. Al llegar y tras saludar a la sala comenzó su discurso diciendo:
- He recibido muchos anónimos en mi vida, pero jamás una firma sin texto.

2 de agosto de 2011

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte II

Título original: Harry Potter and the Deathly Hallows: Part II
Director: David Yates
Guión: Steve Kloves (Novela: J.K. Rowling)
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Eduardo Serra
Reparto: Daniel Radcliffe, Emma Watson, Rupert Grint, Alan Rickman, Ralph Fiennes, Helena Bonham Carter, Michael Gambon, John Hurt, Julie Walters, Maggie Smith, Kelly MacDonald, David Thewlis, Jason Isaacs, Timothy Spall, Rhys Ifans, Ciarán Hinds, Tom Felton, Emma Thompson, Gary Oldman
Productora: Warner Bros. Pictures / Heyday Films
Año: 2011
Duración 130 min.  
País:    Reino Unido
Género: Fantástico.
Sinopsis: El final ha llegado. Harry, Hermione y Ron deberán encontrar la forma de recuperar la espada de Gryffindor que les permitirá destruir los últimos horrocruxes que aún no han encontrado. Mientras tanto Lord Voldemort cada día está más cerca de apoderarse por completo de Hogwarts y de conseguir su objetivo: matar a Harry Potter. La única esperanza de Harry es encontrar los horrocruxes antes de que Voldemort lo encuentre a él. Mientras busca pistas, descubre una antigua y olvidada historia: la leyenda de las reliquias de la muerte. Y si esta resultara ser cierta podría dar al malvado Lord el poder definitivo que ansía. Poco puede imaginar Harry que su futuro está escrito desde que era niño, y ahora se ha de enfrentar a la misión para la que se ha estado preparando desde el día en que pisó Hogwarts por primera vez: la batalla final contra Voldemort.


Parece mentira pero ya han pasado diez años desde la primera vez que vimos a Harry  Potter en la pantalla grande. Recuerdo aquella primera vez en el cine, cuando vi el tráiler de la primera película; la más  risueña y mágica  de toda la saga. Era una película inocua de fantasía para toda la familia, dirigida por un tal Chris Columbus, el mismo que escribió los guiones de películas tan fantásticas como Los Goonies o El secreto de la pirámide; y justamente daba todo lo que prometía, diversión y mucho entretenimiento. Pero a medida que Harry crecía las películas perdían su inocencia y se volvían oscuras. A Chris Columbus le relevó Alfonso Cuarón en la excelente “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, para mí la mejor película de la saga, y a este le reemplazó Mike Newell, quien fue relevado a su vez por David Yates,  el responsable de las cuatro últimas, y más flojas, películas de la saga.


No niego que las últimas adaptaciones me han dejado en la mayoría de los casos indiferente, menos, curiosamente, la primera parte de Las reliquias de la muerte, que me resultó diferente y más inspiradora, aunque se tratara de una película fragmentada e introductoria.
Es complicado  conseguir que la adaptación cinematográfica esté al nivel de los libros (y de nuestra imaginación), y más teniendo en cuenta que son libros muy extensos con mucho material, muchisimos personajes e historias paralelas. Pero lo que le critico a Yates es que ha descuidado bastante a algunos personajes  relevantes.  Para mi el caso más claro es el del personaje de Snape; su historia se cuenta pero de pasada, y de una forma torpe, poco emotiva. Con Dumbledore pasa algo parecido, se dejan muchos cabos sueltos. En otros casos como los personajes de Lupin, Tonks o Fred no es culpa del director sino de la propia JK Rowling que así lo escribió en su libro. Lo más llamativo es que incluye escenas que lastran mucho la acción, como la parte en al que Harry habla con la Dama gris; demasiado metraje desperdiciado en un personaje que es totalmente intrascendente para el desarrollo de la película. Creo que si se hubiera recortado o eliminado esta escena y se hubieran empleado esos minutos en otros personajes más importantes, la película hubiera ganado bastante.



Esta última película está diseñada exclusivamente para la batalla final, el cara a cara más esperado, la lucha de Harry contra Voldemort. Y en ese sentido no se conceden respiros. La acción es frenética en todo momento pero le falta fuerza. No es cuestión de ritmo, ya que a pesar de su duración, dos horas largas,  se pasan volando. Es que después de siete películas el final debe ser lo más contundente posible. Tenemos tantas expectativas que es inevitable sentirse  decepcionado. Y aquí el final, el epílogo diecinueve años después, es lo que termina por rematar la película; no por lo que cuenta sino por la pésima caracterización de Harry, Hermione y Ron.
En cuanto a los actores se nota una transformación; han crecido. Algunos ya eran grandes como Allan Rickman (Snape), Maggie Smith (McGonagall) Ralph Fiennes y Helenna Bonham Carter (Voldemort y Bellatrix) pero otros han evolucionado muchísimo como el trío protagonista y Matthew Lewis que da vida a Neville Longbottom, el personaje más fiel a los libros, y que en esta última película se resarce con creces. 


Me queda una sensación agridulce. Creo que este es el final adecuado para esta historia, con sus dosis de aventura, emotividad y  épica, y al mismo tiempo creo que podía haber dado más de sí, había material para llegar más, para tocarnos la fibra sensible, pero mi impresión es que es una película desganada, como si todo estuviera muy cascado ya y se mostrara lo cansados que están los personajes de jugar a las varitas y de correr de un lado a otro, y estuvieran dando vueltas para retrasar lo más posible lo que todos sabemos desde la primera película, que o Voldemort o Harry han de morir. Esa lucha final, Harry contra Voldemort, podía haber sido más emocionante, sin duda.


Aunque pueda resultar lo contrario por mis palabras, no me ha disgustado del todo, y hay muchas cosas buenas que tengo que destacar. Por ejemplo que en ninguno de esos 130 minutos he podido apartar los ojos de la pantalla. Me han enamorado sus escenarios grandiosos y los paisajes. Su banda sonora también me ha conquistado, muy épica, preciosa y oscura. Y de entre sus escenas, destaco dos, las que más me han gustado; el vuelo del dragón escapando por las cúpulas del banco de Gringotts y el sacrificio de Harry.  


Hemos llegado al final. Todos los finales parecen lejanos cuando se los imagina, pero suelen llegar por sorpresa aunque se les espere. Echaré de menos a los personajes, y a ese mundo imaginario lleno de fantasía y magia. Pero no es un final definitivo, ni un adiós. Siempre nos quedaran los libros y las películas para volver a revivir esos buenos ratos.



31 de julio de 2011

Escándalo en dos piezas

En 1855 el periódico londinense "THE TIMES" ya hablaba del escándalo del uso del traje de baño, el cual, no se distinguía mucho de los de calle. El de las damas, era un vestido de franela de corpiño ajustado y de cuello alto, con mangas hasta el codo y falda hasta las rodillas, y para terminar, pantalones bombachos, medias negras e incluso, zapatillas de lona. En los caballeros era similar.
Aquellos trajes tenían muy poco de práctico y menos aun de atractivo. La prenda fue evolucionando conforme a los progresos de la industria textil. La historia del traje de baño le debe mucho al danés Jantzen, que experimentó con distintos género. Pero fue el francés Louis Reard, quien despertó verdadera indignación. Su colección de malla de dos piezas escandalosamente pequeña revolucionó el mundo de la moda, marcando un antes y un después, cuya impronta perdura en nuestro presente.





La historia del traje de baño comienza cuando una cortesana egipcia llamada Tais uso un taparrabos para darse un chapuzón junto a Alejandro Magno y todo su ejército. Sin dudas, esta egipcia fue una verdadera revolucionaria en tanto ninguno de ellos estaba vestido.
Ya en la época de los griegos y de los romanos se creó lo que sería el germen de los trajes de baño, que por entonces se usaban en las famosas termas situadas en lugares públicos. Si nos remitimos a las  imágenes de la historia de la moda, en el siglo IV ya se pueden ver a algunas jóvenes italianas de familias acomodadas bañándose en una piscina con un calón y banda sostén llamado strophium. En el siglo XVII, Madame de Maintenon consiguió que los parisinos pudieran disfrutar de los gráciles cuerpos de las jóvenes bañistas a orillas del Sena. El traje de baño de las fiestas campestres era una camisa de baño que además servía para cubrir el cuerpo.

El concepto “mini” de los bañadores actuales dista, y mucho, de aquellas mujeres decimonónicas que acudían a “sus baños” en el mar completamente vestidas, con todos los peligros que esto suponía (ahogamientos, lipotimias, problemas en la piel…), y que vieron en el “seis piezas”, una prenda a medio camino entre el vestido y la ropa interior que causó furor en la segunda mitad del siglo XIX, una transformación de lo más ventajosa. Así nacieron los primeros "modelitos", confeccionados con el mismo material de las demás prendas de vestir, como la franela, y diseños basados en una parte de arriba muy ajustada, con cuello alto y mangas hasta los codos; falda a las rodillas y debajo pantalones largos, medias negras e incluso zapatillas de lona.

Durante los años 20 existieron los medidores de bañadores, cuyo trabajo consistía en medir la distancia entre el corte del bañador hasta la rodilla, a fin de no sobrepasar un límite impuesto (15cm de muslo)

Annette Kellerman fue una visionaria de la moda de baño. Donde antes había enormes estructuras rígidas, ella introdujo la seda, que se ceñía al cuerpo y permitía moverse con comodidad en las excursiones a la costa.


En 1909, Kellerman apareció en una playa de Boston vistiendo un traje de baño de punto ceñido a su cuerpo, con mangas hasta casi los hombros y pantalones que terminaban arriba de sus rodillas más allá del límite establecido. Una mujer al verla así avisó a la policía y fue arrestada por llevar ropa indecente.

La primera etapa de la “evolución” se completó en la década de los treinta con el traje “dos piezas”, un bañador con espalda y tirantes muy delgados. Pero la verdadera revolución tendría que esperar hasta después de la II Guerra Mundial cuando, por fin, Louis Réard creó ¡el bikini!




El origen de la palabra está en el nombre de un atolón situado en las Islas Marshall, en el Océano Pacífico.
Este tipo de traje de baño fue diseñado en 1946 por el ingeniero Louis Réard, quien se encontró con que ninguna maniquí de París quiso presentarlo porque consideraban que era indecente vestirse con él. Para su presentación, el 5 de julio de 1946, Réard tuvo que recurrir a una bailarina de striptease del Casino de París, Micheline Bernardini.
En esos días, los periódicos de todo el mundo hablaban del atolón Bikini, que los norteamericanos habían destruido parcialmente el 1 de julio de 1946, al lanzar sobre él una bomba atómica durante unos ensayos nucleares. Parece ser que Micheline Bernardini, con el desparpajo que se les supone a las bailarinas de striptease, le dijo al creador de la prenda: "Señor Réard, su bañador va a ser más explosivo que la bomba de bikini".


Ninguna modelo de la época estaba dispuesta a vestir tan reducida prenda al encontrarla indecente. Micheline Bernardini, una bailarina de striptease, fue la primera en utilizarlo.






El escándalo estaba servido con una prenda tildada por amplios sectores como “indecente”. Hasta que Brigitte Bardot lo eligió para aparecer en público en sus vacaciones en Saint-Tropez y en Cannes, fue un atuendo casi tabú y que sólo lucían las mujeres más atrevidas.
 Recuerda Terenci Moix en «Mis inmortales del cine. Años 60» que en ese subproducto BB llevó el biquini con tal gracia que anunció grandes cosas para el futuro. Y que los ingleses lo intuyeron, bautizando la película «The girl in the bikini». Lo mejor es que los censores obligaron a retocar las fotos en las que aparecía la descocada a base de tinta china y el biquini se convirtió en bañador completo.





Cuando en 1962 Ursula Andress se atrevió a usar esta diminuta pieza en la película 'Dr. No' de James Bond era una época de recato para la mujer. Su salida del mar es un icono de la cinematografía, y el bikini blanco que lució fue subastado por más de 60.000 euros.
La escena la repetiría Halle Berry también con James Bond en 2002.




La diva más rellenita  del celuloide (según los absurdos canónes actuales),  Marilyn Monroe, también posó en bikini.
Para algunos, el dos piezas no estaba hecho para ella; poca altura y demasiadas curvas para una prenda que estilizaba poco y dejaba mucho que ver. Aún así su sensualidad quedó patente más de una vez luciendo en varias ocasiones tan arriesgada prenda.







La carrera de Raquel Welch es minimalista: pocas palabras y algunas pieles colocadas estratégicamente sobre su escultural figura. Su aparición con un bikini en la película sobre la prehistoria "Hace un millón de años" (1966) la convirtió en icono sexual de los 60 y 70.






En los años 70 Bo Derek incendió la pantalla con sus atrevidos bikinis en la cinta "Bolero".













A pesar de que  las tendencias naturistas   y el  tanga han puesto en peligro la hegemonía del bikini  es éste el que verano tras verano se muestra más vigente que nunca.

30 de julio de 2011

De vuelta

Gracias a todos los que me habéis expresado vuestro cariño.
Vuelvo con las pilas casi cargadas y con muchas ganas de volver a subir a este desván.  Espero que volváis a acompañarme. La llave nunca está echada así que adelante y sentiros como en casa.





Besos para todos.

30 de junio de 2011

Hasta pronto




Cierro por un tiempo. Necesito un respiro, cargar las pilas. Estoy “choff” y cuando llega el calor, como ahora, mi ya de por si baja tensión se desploma.
Estoy en un momento bajo anímicamente. Se han juntado varias cosas, entre las que se encuentra  la depresión que sufre mi madre.  Hace muchos años que la padece, es estacional, así que durante unos meses al año nos da un respiro pero cuando le vuelve nos arrastra con ella. Quien tenga familiares con esta enfermedad o la sufra sabrá de lo que hablo. Es una enfermedad egoísta, y los que la padecen se centran tanto en lo que sienten que todo lo demás desaparece. Los que estamos alrededor la sufrimos de la misma forma, y multiplicado. A veces te sientes impotente, otras agotada, sin energías, con una debilidad que no sabes de donde sale. Es difícil tratar a alguien que ha perdido las ganas de todo, que no encuentra satisfacción en nada, que vive sumida en ella misma. Aunque me de ánimos a mi misma, aunque me convenza de que puedo con esto la verdad es que no. De esta forma es difícil centrarse en nada, ni siquiera refugiarse en las aficiones que te gustan.
Os deseo un buen verano a todos.
Hasta pronto.

29 de junio de 2011



Cuando Neil Armstrong, comandante de la misión Apolo XI, pisó por primera vez la supercie lunar en julio de 1969, dijo aquello de "este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad" muchos no acabaron de de comprenderlo, ya que mencionaba dos veces, contraponiéndolo, el mismo concepto hombre y humanidad, referidos a nuestra especie. Lo correcto hubiera sido decir que se trataba de un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad. Cuatro meses más tarde, Charles Pete Conrad, el tercer astronauta que llegó a la luna, exclamó: "¡Tío!, puede que fuera un pequeño paso para Neil, pero es enorme para mi". Según explicó él mismo más tarde, Conrad se había apostado 500 dólares con una periodista a que podía decir lo que quisiera en ese momento; todos creían que la Nasa lo escibía previamente.

Fuente: Muy Interesante.  

26 de junio de 2011

Extra cine




Sin limites


Eddie Morra es un aspirante a escritor que sufre de bloqueo crónico, pero su vida da un giro en cuanto un viejo amigo le da a conocer el NZT, un medicamento revolucionario que le permite aprovechar su potencial por completo. Con cada impulso nervioso, Eddie puede recordar absolutamente todo lo que ha leído, visto o escuchado, aprender cualquier idioma en un día, entender ecuaciones complejas y encantar a todo aquel con el que se cruce, siempre que continúe tomando la droga experimental. Eddie no tardará en conquistar Wall Street, convirtiendo un pequeño capital en millones. Sus hazañas llaman la atención del magnate Carl Von Loon, quien le invita a participar en la fusión corporativa más grande de la historia. Pero Eddie también llama la atención de personas desesperadas por hacerse con un alijo de NZT. Con su vida amenazada y las consecuencias brutales de los efectos secundarios de la droga, Eddie esquiva acosadores misteriosos y una investigación policial intensa mientras intenta aferrarse a su menguante suministro el tiempo suficiente para zafarse de sus enemigos.

Parte con una interesante premisa. ¿Qué pasaría si una simple (no tan simple) pastillita pudiera alterar nuestra inteligencia potenciando la capacidad de nuestro cerebro hasta límites insospechados? ¿La tomarías sin ser consciente de sus posibles efectos secundarios? ¿Y si tomarla te proporcionara más poder y dinero del que puedas imaginar?
Con un buen inicio la película tiene sus puntos fuertes, interesantes, pero a medida que la trama avanza todo se desestabiliza peligrosamente.  La trama se diluye, y se mete por caminos pantanosos, entonces por la pantalla  empiezan a deambular una sucesión de escenas exageradas y ridículas que echan por tierra la película.
Hasta Robert de Niro, que aquí tiene un papel secundario, está horrible, y bastante desaprovechado. 4




Agua para elefantes

En la época de la Gran Depresión, un joven estudiante de veterinaria se ve obligado a dejar sus estudios tras la muerte de sus padres. Empieza entonces a trabajar para el circo de los hermanos Benzini como veterinario y encargado de los animales. El joven se enamora de Marlena, una amazona que está casada con August, el dueño del circo, un hombre tan carismático como retorcido... Adaptación del aclamado best-seller homónimo de Sara Gruen.


Cuando promocionaron esta película en las televisiones españolas, hace ya bastantes semanas, hicieron especial hincapié  en la falta de química  de los protagonistas.  Pésima manera de vender una película, aunque por otro lado no se le puede tachar de poco honesta. El caso es que  esta película no había  despertado mis simpatías, tampoco su argumento había conseguido interesarme.  La vi con cero expectativas, y curiosamente  me gustó. Cosa rara, porque las películas de circo no son de mis favoritas. Tampoco aquellas que tratan sobre maltrato animal.
Se sabe. El circo y el maltrato animal suelen ir de la mano.  No es nuevo, sobre todo en los circos ambulantes, decadentes e indigentes que proliferaban en los primeros años del siglo XX, donde se  mantenía a los animales en condiciones lamentables. Aunque la película trata el tema, en realidad se centra en la historia de amor. Una historia de amor a tres bandas, con la Gran depresión como telón de fondo.
Y aunque la historia no brille por su originalidad, es una película muy entretenida. Robert Pattison me sorprendió y aunque aún sigue igual de inexpresivo que en trabajos anteriores parece que poco a poco va perdiendo la rigidez. De los demás actores que forman el reparto destaco a Christoph Waltz, el malo de la película; estupendo en un papel con muchos matices, quizás el mejor planteado de toda la película. En cambio Reese Whiterspoon está algo dispersa, pero tampoco su papel tampoco da para más.  
Aunque la estrella aquí es la elefanta protagonista, que expresividad y además es una animal precioso; curioso que el titulo sea “Agua para elefantes” cuando curiosamente
Sólo hay un elefante, elefanta en este caso, y además no le gusta precisamente el agua, más bien le van los licores fuertes.
La recomiendo; me ha gustado tanto su ambientación, la fotografía como la historia. 7.2



Tokio Blues

En “Tokio blues (Norwegian wood)”, cuando Toru Watanabe escucha casualmente el Norwegian Wood de Los Beatles, la melancolía y la nostalgia le hacen retroceder a su pasado como estudiante en el Tokio de finales de los 60. Toru recuerda a la inestable y misteriosa Naoko, la novia de su mejor amigo de la adolescencia, y el suicidio de éste, suceso que le distanció de Naoko durante un año hasta que se reencuentran en la universidad. Allí inician entonces una relación íntima que, sin embargo, se resiente por la frágil salud mental de Naoko, a la que internan en un centro. Al poco tiempo, Toru se enamora de Midori, una joven activa y resuelta. Indeciso, sumido en dudas y temores, experimenta entonces el deslumbramiento y el desengaño allá donde todo parece cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte.

La característica del  blues es su tristeza infinita. Dicen los que entienden que para poder interpretarlo con el sentimiento que requiere es necesario haber sufrido de verdad. Tokio Blues respira esa melancolía tan difícil de digerir. Es una película dura, porque los temas que aborda, suicidio, problemas mentales, frustraciones, sin duda lo son.  No es una película que te levante el ánimo. Y aunque su fotografía es impresionante, remarcando y acompañando muy bien todos los sentimientos de la película, también es muy cruda. Su tono  lento, lineal, demasiado bajo puede llegar a saturar un poco. Si no estás pasando por un buen momento, si necesitas historias que te hagan soñar, esperanzadoras y optimistas,  es mejor que no la veas. A mi se me hizo aburrida y me decepcionó. A parte dura demasiado y la mitad del metraje son silencios, hojas en estanques, viento sobre la hierba,  nieve sobre los árboles. Me gusta el lirismo, la poesía de las imágenes, pero tiene que acompañarla algo más; una historia en la que puedas sentirte cerca de los protagonistas de una forma u otra, y eso aquí no pasa.  5,8




Happy thank you more please

Sam Wexler es un joven escritor que no está teniendo uno de los mejores días de su vida. Se despierta tarde, y con resaca, para asistir a una importante reunión con el director de una de las editoriales más prestigiosas de Nueva York. De camino a su cita se encuentra con un niño que ha perdido a su madre en el metro, y Sam se debate entre continuar su camino, como si nunca hubiera visto al niño o hacerse cargo de él mientras encuentra a su familia. Tras intentar sin éxito localizar a la familia del pequeño Rasheen, Sam decide llevarlo a su cita en la editorial, que es un estrepitoso fracaso. La vida de Sam gira en torno a la de sus amigos, un grupo de neoyorquinos que, a punto de entrar en la edad adulta, tratan de resolver sus dudas sobre el amor y la amistad. La vida sentimental de Sam no va mucho mejor que su carrera, pasa de una relación a otra, evitando cualquier tipo de compromiso, hasta que encuentra a Mississippi, una hermosa camarera y cantante. Queda tan impactado con ella que le propone un curioso trato que hará tambalearse su vida y la de sus amigos.

Un extraño y largo título para una película algo atípica; en realidad su título es aún más extraño porque no hay espacios entre las palabras, es decir que se debe leer así happythankyoumoreplease, como un mantra. Es cine independiente, obtuvo un premio en el festival de Sundance, y es la primera película de su director, Josh Radnor, el protagonista de la serie Cómo conocí a vuestra madre. Además de dirigirla, Radnor ha sido el guionista y el actor principal. Así que como se puede sospechar es un trabajo muy personal, y se nota. Hay mucho mimo en ella, en sus personajes y en las historias que estos van tejiendo. Es una película que habla de temas muy humanos; de amor, de madurez, de responsabilidad, del miedo que todo ello nos causa. Esa comedura de tarro que nos traemos y nos llevamos todos los jóvenes que estamos en esa edad complicada entre los 25 y 35. Es una película honesta, fresca. Le falla, quizás, ese aspecto deslavado de los personajes, de las situaciones vividas e incluso de la ciudad en la que viven; ese New York que aquí parece fundido a blanco. Hubiera estado bien que Radnor se tirara a la piscina y arriesgara, porque con este primer trabajo se ha quedado simplemente en correcto. Aún así una película interesante. 6



23 de junio de 2011





 ¿Por qué se queman hogueras?

La fiesta de San Juan Bautista se celebra el día 24 de junio, con la llegada del solsticio de verano y la noche más corta del año en el hemisferio norte. Tanto los pueblos ribereños del Mediterráneo como los asentados en el centro y norte de Europa han celebrado este acontecimiento desde tiempos remotos, muy anteriores a la actual celebración cristiana. Las festividades de San Juan son de origen pagano y, por tanto, han heredado una serie de rituales propios de carácter precristiano. Allá donde se celebran, estas prácticas comparten características similares, esto es, se basan en el Sol y el fuego y se prenden hogueras para preservar a los concurrentes de todo mal durante un año. En concreto, la costumbre de encender fuegos parece que proviene de un antiguo culto al Sol, aunque quizá también pueda estar relacionada con un primitivo intento de prevenir epidemias gracias al poder antiinfeccioso del fuego.


Más


La presencia del agua es otro de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en tanta consideración y que sin embargo, es una parte esencial de numerosos ritos de esta festividad.
El apelativo de "Verbena" a esta fiesta se lo dio la costumbre practicada en algunos lugares por las jóvenes casaderas de ir a recoger verbena a las doce de la noche en la víspera de San Juan, creyendo que con ello conseguirían el amor del hombre deseado por su corazón.
Otra de la creencias era que la pareja que saltaba unida la hoguera conseguía felicidad y buena fortuna.
Otra de las tantas costumbres es aquella en que las jóvenes arrojan guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las llamas y ellos deben recogerlas antes de que caigan al fuego. Las guirnaldas se guardan como talismanes de buena fortuna y, ocasionalmente, se quemaba alguna cinta en el hogar para procurar protección de sus habitantes y animales.
Algunos grupos para finalizar las ceremonias se introducen entre las olas, comulgando por un corto tiempo con el mar y recibiendo de él toda su fuerza.

20 de junio de 2011

Matrioska



(cuento anónimo ruso)

El viejo Seguei había nacido al sur de la ribera oriental del Volga, cerca de la región del Caúcaso. Como sus padres, y los padres de sus padres, y aún incluso los padres de éstos, el viejo Serguei había dedicado su vida a transformar la madera. Como ya habrán imaginado, era carpintero. Fabricaba desde muebles a hermosos juguetes, caballos de cartón y móviles, pasando por silbatos tallados y hasta instrumentos musicales. Cada semana, salía a recoger la madera necesaria para sus jornadas de trabajo. La seleccionaba de forma precisa, y de una sola ojeada sabía para qué podría ser utilizada.

Aquella noche había caído una abundante nevada. Sin embargo, cuando los primeros rayos perezosos de sol comenzaron a despertar, y pese al frío que helaba hasta el aliento, Seguei salió de la cabaña y recorrió lentamente el camino hacia el bosque. El suelo y las hojas de los árboles aparecían completamente pintados por la inmaculada nevada y aún incluso los rayos del sol, que empezaban a despuntar, reflejaban y lo deslumbraban con su luz blanquecina.

Serguei recorrió un largo camino y no encontró más que pequeños maderos y troncones que, como mucho, le servirían para azuzar la estufa de la casa. Aquel no parecía que fuera a ser un día productivo porque los empleados de los grandes aserraderos no habían dejado ningún tronco olvidado o podrido. De pronto, en un claro del bosque, el viejo Serguei se fijó en un montón de nieve que sobresalía en el llano. Se acercó pensando que se trataría de un animal agazapado y al agacharse vio el más hermoso de los troncos que nunca antes había recogido. La madera, blanquecina, parecía brillar bajo los primeros rayos, y del grueso del tronco surgía un halo de vida, casi tan intenso como el de los oseznos al nacer. Serguei cogió con todas sus fuerzas el tronco en sus manos y lo llevó a casa. Pero, así, con aquella fuerza que desprendía, el viejo Serguei no sabía qué fabricar con él. Debía ser, sin duda, algo muy especial.

Durante los siguientes dos días, con sus respectivas noches, Serguei no podía comer, ni dormir, ni trabajar. Tal era su obsesión por aquel tronco. Finalmente, una mañana, cuando había caído rendido por el cansancio, despertó y decidió, sin más, que fabricaría una muñeca. Aquel mismo día puso el tronco sobre la mesa de trabajo y empezó a tallarla suave y delicadamente. El trabajo, arduo, duró más de una semana, y cuando la terminó Serguei se sintió tan orgulloso de su obra que decidió no ponerla en venta y la guardó consigo... sin, duda, para que lo acompañara en su soledad. Le puso por nombre Matrioska.

Cada mañana, Serguei se levantaba y la saludaba cortésmente antes de iniciar sus tareas:

-Buenos días, Matrioska.

Un día tras otro repetía la misma cantinela, hasta que, de pronto, una mañana, un tenue susurro le respondió:

-Buenos días, Serguei.

El viejo Serguei se quedó tremendamente impresionado y repitió:

-Buenos días, Matrioska...

-Buenos días, Serguei -le contestó la muñeca, en un hilo de voz.

Maravillado, Serguei se acercó a la muñeca para comprobar que era ella quien hablaba y no sus viejos oídos los que le jugaban una mala pasada y, desde aquel día, vio acompañada su soledad por la pequeña Matrioska, que era un pozo de palabras y risas, y lo distraía y alegraba en su trabajo diario. Eso sí, Matrioska sólo hablaba cuando los dos, carpintero y muñeca, estaban solos.

Una mañana Matrioska despertó muy triste. Serguei, que no tenía un pelo de tonto, había venido observando la tristeza en los ojos de la muñeca desde hacía varias semanas. Tras mucho rogarle, Matrioska, un poco avergonzada, le explicó que ella veía cada día por la ventana a los pájaros con sus crías, a los osos con sus oseznos, y hasta a las orugas que parecían verse perseguidas por millones de oruguitas que se enganchaban unas a otras formando una gran cordada...

-Incluso tú -apuntó Matrioska- tú me tienes a mí, pero yo también querría tener una hija.

-Pero entonces -respondió Serguei- tendría que abrirte y sacar la madera de dentro de ti, y sería doloroso y nada fácil.

-Ya sabes que en la vida las cosas importantes siempre suponen pequeños sacrificios -respondió la dulce Matrioska.

Y así fue como el viejo Seguei abrió a Matrioska y extrajo cuidadosamente la madera de su interior para hacer una muñeca, casi gemela, pero un poco más pequeña, a la que llamó Trioska. Desde aquel día, cada mañana, al levantarse, saludaba:

-Buenos días, Matrioska; buenos días, Trioska.

-Buenos días, Serguei; buenos días, Serguei -respondían ellas al unísono.

Ocurrió que también Trioska sintió la necesidad de ser madre. De modo que el viejo Serguei extrajo la madera de su interior y fabricó una muñeca aún más pequeña, a la que puso por nombre Oska. Al cabo de un tiempo también Oska quería tener su propia hija, pero al abrirla Serguei se dio cuenta de que sólo quedaba un mínimo pedazo de madera, tan blanca como el primer día, pero del tamaño de un garbanzo. Sólo una muñeca más podría fabricarse. Entonces el viejo Serguei tuvo una gran idea. Fabricó un pequeño muñeco, y antes de terminarlo, le dibujó unos enormes bigotes y lo puso ante el espejo diciéndole:

-Mira Ka,... tú tienes bigotes. Eres un hombre, o sea, recuerda que no puedes tener un hijo o una hija de dentro de ti.

Después abrió a Oska. Puso a Ka dentro de Oska. Cerró a Oska, abrió a Trioska. Puso a Oska dentro de Trioska. Cerró a Trioska, abrió a Matrioska. Puso a Trioska dentro de Matrioska y cerró a Matrioska.
Y esta es la historia de Seguei y su muñeca Matrioska. Un día Matrioska desapareció y nunca la han vuelto a encontrar. Estará en alguna tienda de antigüedades o en la estantería de alguna vieja librería. Si la encuentran no duden nunca en darle el mayor cariño, porque ella no dudó en hacer el mayor de los sacrificios por alcanzar algo tan importante como la maternidad.


Ilustración: Raquel Aparicio

19 de junio de 2011

"Querétaro"

Ha sido elegida la palabra más bonita del español en la votación realizada con motivo de la celebración del día del español el 18 de junio.
Querétaro es uno de los 31 estados que componen México, y el nombre, proveniente del otomí, significa "isla de las salamandras azules".
En la votación, realizada sobre las palabras propuestas por más de una treintena de personas vinculadas con la cultura hispana, han participado más de 140.000 personas de 150 países. Han quedado finalistas "sueño", "gracias" y "libertad".

Nunca antes había escuchado esta palabra pero me gusta. Suena bien…Querétaro, y su significado es mágico. “Isla de las salamandras azules” me suena a cuento fantástico, algo al estilo de Julio Verne.
Pero si tuviera que elegir una palabra en particular como la más bonita del español esa sería, hoy concretamente, “Alisios”. De hecho cualquier nombre de viento suena especial; Cierzo, Siroco, Tramontana, Solano, Galerna… Pero Alisios son esos vientos suaves que hoy refrescan mi ciudad y que, por fortuna, hacen que el verano sea mucho más soportable en estas latitudes.
Hoy los alisios derraman las nubes por encima de las montañas como si fuera espuma.



Y ustedes, ¿con qué palabra se quedan?




18 de junio de 2011





La imagen enviada por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO)  muestra un accidente geográfico en forma de corazón en la región marciana de Arabia Terra. La estructura, que se extiende sobre aproximadamente un kilómetro, fue formada por el impacto de un meteorito que se llevó por delante el oscuro material de la superficie y dejó al descubierto el material subyacente, más claro. La fotografía tomada por la MRO parece indicar que la forma de corazón apareció cuando parte del material más claro se deslizó cuesta abajo.



15 de junio de 2011

Extra Cine



Waiting for forever

Will (Tom Sturridge) es un joven sin dinero ni empleo pero enamorado del amor de su vida, Emma (Rachel Bilson).

Floja, blandita, pequeñita, dulce, con un protagonista que se niega a crecer, que es inocente, que no tiene dobleces, que se aferra a su amor de la infancia para no tener que pensar en su soledad y en las tragedias de su vida. Una historia contada con superficialidad, de forma  tibia. Una historia que podría haber dado más, ya que hay algunos momentos buenos, pero la puesta en escena echa a perder todo. No hay profundidad, ni emoción, nada de lo que pasa en la película deja huella. Bonita, sí, porque es tan ingenua que al final no puedes dejar de sonreír con algunas de sus secuencias. 3



Nowhere Boy

“Nowhere boy” nos traslada al Liverpool de 1955, donde nos encontraremos con un quinceañero inteligente y rebelde, sediento de vida. Una familia en la que abundan los secretos, con dos mujeres enfrentadas respecto al futuro de este chico, John Lennon: Mimi, la tía severa que lo ha criado, y Julia, su madre llena de vitalidad. Impulsado por su deseo de tener una familia normal, John se refugia en el nuevo y excitante mundo del rock, donde su genio inmaduro encuentra su alma gemela en el adolescente Paul McCartney. Pero justamente cuando John está a punto de empezar una nueva vida, sufre una trágica pérdida. El joven Lennon, entonces, tendrá que encontrar fuerzas suficientes para seguir adelante, y su voz resonará por todo el mundo dando vida al mito.

Me gustó mucho,  últimamente me estoy resarciendo un poco con el cine  y los flojos productos que nos llegan de Hollywood y de fuera de Hollywood. La verdad es que era fácil que me gustara, ya que soy fan de los Beatles, y casi más del carismático John Lennon. Además su banda sonora es estupenda, con temas de Elvis Presley y Jerry Lee Lewis, pasando por otros clásicos del rock and roll. Imposible que no me gustara. Aparte su ambientación está muy lograda, te transportas a esa época fielmente. Al mismo nivel esta su fotografía, que es preciosa, como pequeñas postales.
Nowhere boy se inspira en el libro  de Julia Baird, hermanastra de Lennon, que relata los años de infancia y adolescencia de John; una infancia marcada por el abandono de su madre, y una adolescencia caracterizada  por su rebeldía.
Destaco sin lugar a dudas las actuaciones, todas ellas estupendas. Empezando por Kristin Scott Thomas que hace el papel de tía estricta e inflexible, continuando con  Anne Marie-Duff  que hace de madre alocada, risueña y frágil hasta terminar con Aaron Johnson en el papel de Lennon, aunque la pega es que es demasiado guapo para ponerse en la piel de John Lennon, pero aún así está muy bien, hace muy creíble su papel. Otro actor que no puedo olvidar mencionar y que está también muy bien es  Brodie-Sangster , conocido por ser el niño de la película Love Actually, y que en esta película hace de Paul McCartney; un papel corto pero bastante lucido.
En definitiva, una película muy recomendable. 7




El sicario de dios

En un mundo asolado por siglos de guerra entre el hombre y los vampiros, Paul Bettany es un legendario guerrero que destacó durante la última Guerra del Vampiro, pero ahora es sólo un sacerdote que vive en compañía de otros hombres en las amuralladas ciudades distópicas controladas por la Iglesia. Sin embargo, cuando su joven sobrina es secuestrada por un grupo de vampiros asesinos que viven en los páramos desolados del exterior, el sacerdote rompe sus sagrados votos y emprende su búsqueda decidido a vengarse de los secuestradores, especialmente de su brutal líder (Karl Urban). En esta aventura le acompaña Hicks (Gigandet), el novio de la chica, un sheriff y una sacerdotisa (Maggie Q), miembro de la legión de asesinos de vampiros y poseedora de habilidades de combate sobrenaturales.


Viva el corta/pega. Que quiere hacer una película sin esfuerzo y no sabe cómo, no se preocupe siga estos prácticos consejos y conseguirá su objetivo sin darse cuenta. Corte una escena de Sleepy Hollow, otra de Piratas del Caribe, coja prestado el look de Neo de Matrix, tome sin disimulo el atuendo fetiche de Clint Eastwood en alguna de sus míticos western para disfrazar al malo, mezcle al gusto un poco de Alien, Mad Max y Stars War. Sitúe la trama en alguna época futura pero con  incomprensibles reminiscencias del siglo XIX. Imprima a su fotografía un aire de comic y videojuego. Hable de temas de actualidad; la religión no falla; los vampiros siempre han tenido tirón. Utilicé el nombre de una de las protagonistas de Drácula de Bram Stoker para hacer un simpático guiño ya que la cosa va de vampiros. Pergeñe en pocas líneas un guión simple, sin florituras. Engañe a alguien para que le preste el dinero, a poder ser mucho,  para gastar en horribles cromas y efectos especiales. Aproveche las horas bajas de algún actor necesitado, no muy malo, que quede bien en pantalla.  Engáñelo si fuera necesario. Asegúrese de tener en la plantilla de actores a algún buenorro con gancho entre las jovencitas. No se tome muy en serio nada, ahí reside su encanto. Usted sabe que nada bueno puede salir de este batiburrillo.
Como imagináis por todo la anterior es tan mala que da cosilla hablar mal de ella. Eso sí, si tiene algo a destacar es que es imposible aburrirse con algo así. Lo bueno de las películas malas es que te hacen apreciar mejor las buenas. 3



Río

Esta cinta de animación en 3D cuenta la historia de un presumido guacamayo que abandona la comodidad de la jaula en la que vive en Minnesota para dirigirse hasta Río de Janeiro, donde existe otro pájaro de su misma especie, una hembra llamada Perla. Pero cuando llega a Río, Blu y Perla son secuestrados por unos delincuentes. Blu deberá hacer todo lo posible por escapar, y para ello contará con la ayuda de un variopinto grupo de pájaros muy divertidos, el problema es que nunca ha aprendido a volar…

Río es una explosión de color. Una película entrañable con personajes divertidos, tiernos y difíciles de olvidar, sobre todo para los niños, aunque los más mayores también se sentirán identificados con estos animados personajes. 
Me ha encantado, tanto la fotografía  hiperrealista como la historia. Blue es un guacamayo que no sabe volar, pues nunca tuvo ocasión de aprender. Vive en una jaula junto a su dueña Linda en la fría Minnesota desde que siendo una cría fuera arrancado de su hábitat natural para ser vendido en los Estados Unidos. Pero Blue es el último de su especie y para perpetuar su raza debe volver a Río de Janeiro para conocer a Perla. A partir de ahí vivirá una emocionante aventura a ritmo de bossa nova y en el escenario exótico de Brasil con sus famosos carnavales como telón de fondo. Una aventura en la que deberá vencer sus miedos y dejarse llevar por sus instintos. 5.9




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...