Buscar este blog
30 de agosto de 2010
25 de agosto de 2010
Hoy en día asimilamos las ensaladas a unos cuantos productos de la huerta como la lechuga, el tomate, el pepino, la cebolla y el pimiento; aunque podemos poner a nuestro gusto todo tipo de productos de salazón, pescados, mariscos, patatas y todo lo que nuestra imaginación nos permita. (fuente:Recetasok)
Alejandro Magno probó la lechuga en Egipto, y le gustó tanto que mandó que se cultivara en Grecia. Antes, ya se consumía en Persia (600 a. C.), pero fueron los Adrià romanos de la época quienes le sacaron todo su rendimiento gastronómico.
Aprendieron a conservarla en salmuera, para consumirla todo el año, e incluso idearon una especie de ensalada bebible que se vendía durante el verano.
En la antigua Grecia y Roma, la zanahoria se cultivaba con fines medicinales: se consideraba un potente afrodisíaco. Los comerciantes árabes extendieron las semillas. Se diversificaron los tonos: se vendían zanahorias púrpuras, blancas, amarillas, verdes e incluso negras. Después llegaron las de color naranja gracias a los holandeses.
Cuando los conquistadores españoles llegaron a tierras americanas, prestaron atención a los productos alimenticios cultivados por los indígenas. Los aborígenes comían mucho fruto de tomate. Lo llevaron a Europa, pero no fue aceptado inmediatamente en las mesas europeas. En Francia todavía en el siglo XVIII se utilizaba como planta decorativa en jardines. En Alemania se comenzó su cultivo después de 1870. Se suponía que sus frutos eran venenosos, que podían producir vómitos y diarreas. Esta creencia se basa en la presencia de la solanina en el tomate verde, que es tóxico por eso el tomate debe consumirse maduro. Tras su llegada a Europa, en 1544, el herbolario Matthioli escribía que en Italia se comía como las setas: fritos con sal y pimienta.
El tomate fue clasificado en la misma familia de plantas de tan mala fama como la mortal belladona. Las hojas y tallos (no el fruto) del tomate contienen alcaloides, un químico tóxico para los humanos.
En el s. XVII, aunque no era un alimento común, la gente empezó a llamar al tomate la "manzana del amor", lo que le ganó su reputación de afrodisíaco (se comía para estimular el deseo sexual).
El licopeno del tomate, una sustancia que también se encuentra en las sandías, las zanahorias, los albaricoques y los pomelos, es un potentísimo antioxidante que pertenece a la familia de los carotenoides y que tiene propiedades muy beneficiosas para nuestra salud.
Era una de las comidas preferidas por los egipcios que, la adoraban como divinidad y, junto al ajo, constituía la única fuente de sustentación para los esclavos ocupados en la construcción de las Pirámides.
Los Griegos y Romanos la usaban para curar la tos, el resfriado y el mal de garganta y, junto con un poco de sal, era un desayuno habitual además de ser usada en innumerables platos.
Estos compuestos sulfurados reaccionan con la humedad de tus ojos generando ácido sulfúrico, que produce una sensación de quemazón. Las terminaciones nerviosas en los ojos son muy sensibles y detectan esta irritación. Entonces el cerebro reacciona diciéndole a los conductos lacrimales de tus ojos que produzcan más agua, es decir lágrimas, para diluir el ácido y proteger así los ojos.
Algunos trucos para cortar la cebolla de forma menos problemática:
- Corta la cebolla bajo agua fría. Los compuestos volátiles sulfurados se liberarán pero reaccionarán con el agua en lugar de alcanzar tus ojos.
- Congela la cebolla durante unos 10 minutos antes de cortarla. Así la temperatura fría de la cebolla ralentizará la reacción que da lugar a esos compuestos sulfurados volátiles. (fuente: Silvia Martínez)
Las ensaladas del Mc Donald's contienen hasta un 60% mas grasa que las mismas hamburguesas.
La ensalada Waldorf es una de las ensaladas más famosas del mundo, y no falta en el menú de ningún restaurante del mundo. Fue creada en 1896, en el hotel Waldorf-Astoria de Nueva york por Oscar Tschirsky, maitre del hotel en esos tiempos.
American Airlines ahorró 40.000 dólares en 1987 eliminando una aceituna de cada ensalada que sirvió en primera clase.
23 de agosto de 2010
Los retoques de Erik Johansson
21 de agosto de 2010
Josh Ritter
Entonces sueño. Abandono mi cuerpo desmadejado en el sofá, y vuelo lejos. Vuelo por encima de las nubes como un pájaro, y me siento libre. Con la brisa en mi cara y los brazos bien extendidos, junto a las gaviotas que giran en círculo sobre un pequeño barco pesquero. Planeando sobre las olas, junto a los delfines que saltan y se alejan. Olvido la pesadez del cuerpo y me siento liviana, como una hoja que surca la ciudad apática. Soy libre. Vuelo.
Volé con Josh Ritter, y su “Girl in the war”, enlazando una canción tras otra, pasando por “Kathleen” y "Rattling Locks", para acabar con “Wolves” y “The Curse”
Espero que os guste tanto como a mí el sonido de este cantautor nacido en Idaho, casado con otra cantautora, Dawn Landes, y que algunos entendidos han visto como el sucesor natural de Dylan.
19 de agosto de 2010
De vuelta... y vuelta
Como veréis he hecho cambios. Empezando por la cabecera, aunque me gustaba mucho la que tenía, pero como dice mi hermana hay que cambiar de vez en cuando, así no nos aburrimos. Aprovechando que pintaba también le he dado un ligero lavado de cara a la apariencia del blog en general.
La verdad es que, aunque me gusta el diseño, soy muy indecisa a la hora de hacer cambios. Me gustan las cosas sencillas, y nunca termino de decidirme. Al final opté por lo conocido. El blanco es uno de mis colores favoritos, y le soy fiel. Creo que un fondo claro ayuda a la hora de leer porque satura menos.
Las cabeceras antiguas:


6 de agosto de 2010
Una pausa chiquitita...
No vemos a mi vuelta, si queréis.
Muchos besos
4 de agosto de 2010
Toy story 3
Título original: Toy Story 3 Director: Lee Unkrich
Guión: Michael Arndt
Música: Randy Newman
Fotografía: Animation
Reparto: Animation
Año: 2010
Duración: 103 min.
País: EEUU
Productora: Pixar Animation Studios / Walt Disney Pictures
Género: Animación.
Con estos antecedentes era de esperar que la tercera parte siguiera la estela de éxito.
En Toy story 3 vas a encontrar amor, amistad, emoción, aventura, terror, nostalgia, ternura, y unas cuantas lágrimas, las que sin duda se te escaparán de los ojos en un momento muy puntual de la película; al menos yo no pude contenerme.
En esta nueva parte unos juguetes desaparecen y a su vez aparecen otros, concretamente diecisiete nuevos juguetes, entre los que se incluyen Ken, el novio de Barbie; Lotso, un oso de peluche rosa que huele a fresas; Big Baby, un bebé de plástico, y Buttercup, un unicornio de suave felpa.
Crecemos. Es ley de vida. Pero nunca dejamos de jugar, sólo cambiamos nuestros juguetes por otros. Este proceso es natural. Y muchas veces ni nos damos cuenta. Un día ya somos adultos y no sabemos cuando ha pasado, ni cuando decidimos guardar en el desván (en el mejor de los casos) aquellos juguetes que tan buenos ratos nos hacían pasar.
Por eso el tono de la película es más oscuro que el de sus predecesoras. Hablar de cambios suele traer esas sombras de melancolía y tristeza a nuestra vida. No porque cambiar sea malo, sino por lo que significa. Cambiar es dejar cosas atrás, aceptar que podemos vivir sin algo que nos hacía felices. Dejar cosas para hacer espacio a las nuevas, a las que han de llegar.
Creyéndose abandonados, todos los juguetes, Buzz, Rex, el señor y la señora Potato, Jessie, el cerdito Hamm, los marcianitos y los demás aceptan quedarse en Sunnyside. Sólo Woody quiere regresar a su hogar, junto a Andy.
En su ya nuevo hogar conocen a Lotso, un oso rosa de nariz morada que huele a fresa, el anfitrión de Sunnyside, cordial y amable, que les muestra las instalaciones y a todos los juguetes que “viven” allí, y que además les asignará la sala de juegos en la que vivirán de ahora en adelante. Muy pronto, antes de lo que imaginan, los viejos juguetes descubrirán la verdadera cara de Lotso y tendrán que vérselas con los niños de la sala “oruga”.
A partir de ahí los juguetes vivirán una auténtica odisea para escapar y regresar a su verdadero y único hogar.
Toy story 3 es una aventura maravillosa, que como todas las grandes películas termina con un viaje. Un viaje que no es necesariamente físico. Un viaje como transición, y transformación. Ese es el verdadero viaje de Andy, su destino. Y en medio hay otro viaje, una huída. Una huída en la que nos sentiremos muy cerca de Woody, de Buzz, del señor Potato, tan genial como siempre; y en la que sentiremos con ellos la misma angustia de no ser descubiertos por un mono al que no se le escapa una.
Podría resultar increíble, ya que pocas trilogías son capaces de aguantar un nivel aceptable de calidad, pero Toy story lo consigue. La historia es un acierto, conjuga de maravilla acción y emoción, y no pierde interés en ningún momento. Vivimos y sentimos a través de los ojos de esos “dibus”, que son más que eso. Porque, igual que cuando éramos pequeños, cuando las películas obraban esa magia en nosotros, nos hemos metido dentro de la película, sumergidos completamente, y respiramos y contenemos el aliento con los personajes.
Eso es lo más maravilloso que te puede pasar en un cine; estar allí, física y emocionalmente. Por eso cuando se acerca el final es imposible aguantar la emoción. Es un final agridulce, pero tierno. Destaco el personaje de Lotso, me gustan los atormentados, y este personaje lo es. No perdona, ni olvida. Su compañero Big Baby es inquietante, y terrorífico. Ken es genial, y su armario lo mejor de su “casa de ensueño”. Su rollito con Barbie es muy divertido. La mafia de la guardería también tiene su gracia. El mono, con sus ojos rojos como de haberse inyectado café en vena, es siniestro pero por eso mismo no te deja indiferente. Todos los personajes tienen su momento, como el lapso flamenco de Buzz o el de Mr. Potato algo más estilizado de lo habitual. Te emocionarás, y también habrá momentos para reír. Tengo más razones para recomendarte Toy story 3, pero es mejor que los descubras por ti mismo. Ve a verla, te aseguro que no te defraudará.
Desde el 21 de julio, fecha de su estreno en España, unas 865.000 personas han disfrutado de la película. Esto se traduce en una recaudación en torno a los 6,331 millones de euros. Teniendo en cuenta solo los datos del fin de semana pasado, la recaudación es de 4,359 millones de euros, lo que supone un 46% del total del mercado español.
Según Disney, esta apertura es la tercera mejor de una película de Disney/Pixar, solo por debajo de UP y de Buscando a Nemo. En Estados Unidos la película acumula ya 379,529 millones de dólares. Además, desde su estreno la película ha generado ventas tres millones y medio de dólares en productos.
2 de agosto de 2010
Grullas por la paz
”Este es nuestro llanto. Esta es nuestra oración. Paz en el mundo.”

(Fuente: Fundacioperlapau)
(Imagen: magique -deviantart)
1 de agosto de 2010
Anchored
27 de julio de 2010
¿Te has preguntado alguna vez la relación que tienen los grillos con el verano, y más específicamente con el calor? Los grillos son los termómetros de la naturaleza.
A partir de los 15ºC, en las primeras noches de junio, cuando las temperaturas suben, los grillos empiezan a emitir su clásico chirrido. Si estás durmiendo en junio y escuchas un cri cri de grillo quiere decir que en el exterior la temperatura es igual o superior a los 15 grados.
Si se quiere conocer la temperatura ambiente en grados centígrados sin necesidad de echar un vistazo al termómetro sólo hay que contar los cri cri de los grillos durante 8 segundos y sumarle 5 a la cifra obtenida.
A más calor más rápido cantará el grillo. Esto se debe a que los animales de sangre fría necesitan llevar a cabo sus funciones a mayor velocidad cuando la temperatura del entorno es más elevada. Pero, ¿por qué se produce ese sonido?
El cri cri se produce al frotar sus patas traseras con sus alas delanteras. Sólo el macho canta, y lo hace para atraer a la hembra.
23 de julio de 2010
Shrek. Felices para siempre
Título original: Shrek: The Final Chapter País: USA
Productora: DreamWorks Animation
Director: Mike Mitchell
Guión: Tim Sullivan & Josh Klausner
Reparto: (Voces de) Mike Myers, Cameron Diaz, Eddie Murphy, Antonio Banderas, Jon Hamm, Kathy Griffin, Kristin Schaal
Calificación: Recomendada para todos los públicos
Tras desafiar a un malvado dragón, rescatar a una bella princesa y salvar el reino de sus suegros, ¿qué más puede hacer un ogro? Bueno, si se llama Shrek, puede acabar siendo un hogareño padre de familia de la noche a la mañana.
En vez de ahuyentar a los aldeanos como antes, un Shrek algo reticente acepta ahora autografiar horcas de recuerdo. ¿Qué fue del rugido del ogro? La nostalgia por los tiempos en los que se sentía un "ogro de verdad", hace caer a Shrek en la trampa de firmar un pacto con el persuasivo negociante Rumpelstiltskin.
De repente Shrek se encuentra en una versión alternativa y retorcida de "Muy muy lejano", donde los ogros son perseguidos, Rumpelstiltskin es el rey, y Shrek y Fiona nunca se han conocido.
Por eso, la misión de Shrek es deshacer todo lo ha hecho con la esperanza de salvar a sus amigos, restablecer su mundo y recuperar a su verdadero y único amor.
Afortunadamente no he visto la tercera película, la predecesora de esta de la que hoy vengo a hablaros. Creo, de todas formas, que no me pierdo gran cosa ya que mientras buscaba información sobre esta cuarta película he leído comentarios bastante negativos sobre esa parte en concreto. A pesar de eso, pude ver la cuarta película perfectamente sin la impresión de haberme nada. El caso es que Shrek y Fiona se han convertido en padres de familia numerosa. Shrek está algo desencantado con su vida; echa de menos los viejos tiempos en los que era temido y vivía feliz en la soledad de su ciénaga. La rutina se ha instalado en su día a día; un día a día que parece repetirse como un calco. De esta forma tan nostálgica arranca la cuarta película en una secuencia de gran fluidez narrativa.
Shrek está cansado, se siente apático y desorientado. En un momento de debilidad desea liberarse por un día de las cargas que le asfixian, ser el Shrek de antaño, y contacta con Rumpelstinkin, un ambicioso villano de libro. Rumpelstinkin puede hacer realidad el deseo de Shrek pero para eso el ogro deberá dar algo a cambio. Lo que éste le propone es un día, un día cualquiera de su vida. El astuto Rumpelstinkin escoge el día de su nacimiento, y de esta forma se desencadena algo terrible.
Ahora toca meter referencia cinéfila. Si has visto “¡Qué bello es vivir!” te harás una idea de por donde van los tiros. Shrek tiene 24 horas para recuperar lo perdido o de lo contrario desaparecerá sin más, y esa realidad paralela, en la que nunca llegó a conocer a Fiona ni a sus amigos mas queridos, seguirá su curso.
Este es un recurso que hemos visto en infinidad de películas, aunque a mí, que soy una sentimental, me emociona ver este tipo de filmes en los que “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Como no podía ser de otra forma con semejante argumento, sólo hay un protagonista, Shrek. Los otros personajes, incluyendo a Fiona, son secundarios, y sus intervenciones se quedan en anecdóticas. El pobre Asno, con lo que me gusta, apenas se luce. Gato tiene un papel más colorido, pero el recurso de los ojillos brillantes está más que sobado a estas alturas. Aunque la saga del ogro verde sigue siendo divertida en esta cuarta película hay menos risas, menos humor.
Se nota, y mucho, que el filón se está agotando. Cuatro películas son demasiadas, y Shrek ha ido perdiendo viveza por el camino. Como Gato en esa realidad paralela, la saga se ha vuelto pesada.
Lo mejor de esta cuarta película es que intenta volver a sus orígenes. El detalle del “beso”, ese beso que en la primera hacía que Fiona descubriera su verdadera forma, me pareció muy tierno; un guiño sentimental. También Fiona en esta parte descubre, o más bien explota, su lado guerrero; aunque en la película rezume amargura su personaje es equilibrado y me gustó bastante. También me gustó la aparición por primera vez de otros ogros, sobre todo me cautivó el ogro cocinillas con acento cubano. De los nuevos personajes el malo con el que hay que tener muy presente eso de “cuidado con lo que deseas”, me resultó un digno álter ego, al nivel de la muy malvada Hada Madrina. También el ritmo de la película, que es bastante dinámico, me dejó buen sabor.
Al final disfruté como una niña del capitulo final de las aventuras de Shrek, Fiona, Asno y Gato con botas. Espero que, esta vez sí, les dejen vivir felices para siempre.
Shrek felices para siempre consiguió recaudar en su estreno 3.9 millones de euros, superando a la saga de Crepúsculo. Hasta ahora lleva recaudados unos 9.6 millones en su segunda semana en cartelera.













