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3 de junio de 2011



Este curioso lugar es una gran montaña artificial, pintada de vivos colores, que se encuentra entre Niland y Calipatria, en el desierto de California y cerca de Slab City, una especie de colonia formada por caravanas y camiones en la que vive una comunidad de outsiders y ex hippies.




Aquí es donde Leonard Knight, un hombre modesto, ha pasado las últimas tres décadas, pintando y esculpiendo su montaña. La montaña tiene la altura de un edificio de tres plantas y las dimensiones de un campo de fútbol y está hecha de adobes confeccionados con tierra y paja, y teñida con toneladas de capas de pintura de vivos colores.




Dado que se levanta en un terreno que es propiedad del Estado, las autoridades municipales más rancias, que la calificaron de “pesadilla exótica”, quisieron arrasarla, lo que generó una campaña de apoyo que logró salvarla; a petición del propio Knight, los técnicos analizaron el suelo y certificaron que no mostraba niveles peligrosos de toxicidad. Así que las autoridades dejaron en paz al excéntrico personaje.



Un poco más tarde, una senadora logró que el Congreso, en 2002, la calificara de tesoro nacional y por tanto con derecho a ser protegida y preservada.




La intención de Leonard Knight, un hombre de profundas convicciones religiosas y con un talante muy peculiar, fue la de rendir homenaje a Dios y transmitir el mensaje universal de que “Dios es amor” y “ama a todo el mundo”.



Una escalera de adobe, pintada de color amarillo, circunvala la montaña y conduce hacia la cima, coronada por una gran cruz sobre un pedestal. El interior, en gran parte hueco, alberga una serie de habitaciones y también una capilla y un museo; la superficie compactada que forma la montaña está teñida de vivos colores que dibujan corazones, cruces, flores y árboles, pájaros, figuras geométricas y sentencias tomadas del Evangelio. En la base se recrea el mar de Galilea y en la parte central destaca un gran corazón pintado de rojo con la leyenda: “Jesús, soy un pecador, por favor, entra en mi cuerpo y en mi corazón”.



Vista desde el aire, destaca como una gran mancha de colores psicodélicos. Casi toda la pintura empleada procede de donaciones de fabricantes de pintura californianos interesados en el proyecto.


El propio Knight recibe a los visitantes y actúa como guía; además de donaciones de pintura, acepta también la colaboración de voluntarios.



Fuente: Frikis.net

5 comentarios:

Nacida en África dijo...

Mi querida Raquel: Si ha sido la ilusión y su motivo de ser feliz lo respeto pero a mí las montañas me gustan tal como son porque me transmiten paz y serenidad y ésta es original pero bueno, es su montaña no la mía. :)

He visto "El inocente" y me ha gustado. ¿La has visto?

Brisas y besos.

Malena

Durrell dijo...

mmm... no sé... a mí particularmente me parece que le diría que limpiase. Hay como una falta de respeto hacia la naturaleza en este sitio. Acostumbramos a pensar que solo nosotros somos seres vivos y no es así. El arte es otra cosa.
No sé como te enteras de todas estas curiosidades, es admirable la cantidad de información que nos ofreces.

Un abrazo.

Ana dijo...

Una alegre forma de propagar el mensaje de Dios, ¿no? Y bueno teniendo en cuenta que la montaña es artifical, que no hay peligro de toxicidad en el suelo, y que ya es un tesoro nacional, pues si eso es lo que le gusta a Leonard hay que respetarlo. Ya se ve que ha dedicado media vida a esto, y por la expresión de sus fotos se ve que es muy feliz, así que eso es lo mas importante.
Me gusta su estilo hippie, jaja, una explosión psicódelica. ¿Cómo sería ver la montaña al natural? Yo creo que hasta tendríamos que llevarnos las gafas 3D, ¡que experiencia mas curiosa sería!
Un beso Raque
:D

Raquel dijo...

Hola Malena
No sé si leeras esto pero en los últimos días me ha sido imposible comentar en tu blog, lo he intentado de todas las maneras y nada.
A mi las montañas también me trasmiten paz, y esta además alegría. Es artificial, hecha con cañas y otros materiales. A mi me parece genial, la verdad, me gustaría visitarla y conocer a este hombre tan peculiar.
Me apunto la película.
Un beso :)


:)) bueno en realidad ese era un territorio muerto, sin vida, un desierto sin valor, y ahora es una atracción turistica. A mi me gusta, y además tiene un mensjae precioso, Dios es amor.
Me gusta este hippie y todos esos colores.
Un beso.



Eso es lo importante, que se le ve feliz y tranquilo. Y como no hace daño a nadie a mi me parece perfecto. Me gusta esa filosofia de vida.
Un beso grande :)

Natalia Ortiz dijo...

Madre mía, qué curioso. Jamás hubiera imaginado algo así... construir tu propia montaña y tan colorida y llamativa, además. Lo de la convicción religiosa se deja ver con facilidad, entre "GOD IS LOVE" en la primera imagen, "Jesus love you" en la cuarta, pero la quinta ya lo remata por completo.
Pero albergar habitaciones, una capilla e incluso un museo... pff, pedazo lugar de tamaño y de todo.
No pensaba que la pintura procediera de donaciones, pero tampoco había caído en la cuenta de que difícil sería que la hubiera comprado toda él. De querer ser arrasada a tesoro nacional. ¡¡Cómo cambia todo!! Desde luego, es única.
Un beso, Raquel :)

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