

Título original: Toy Story 3
Desde el 21 de julio, fecha de su estreno en España, unas 865.000 personas han disfrutado de la película. Esto se traduce en una recaudación en torno a los 6,331 millones de euros. Teniendo en cuenta solo los datos del fin de semana pasado, la recaudación es de 4,359 millones de euros, lo que supone un 46% del total del mercado español.
Según Disney, esta apertura es la tercera mejor de una película de Disney/Pixar, solo por debajo de UP y de Buscando a Nemo. En Estados Unidos la película acumula ya 379,529 millones de dólares. Además, desde su estreno la película ha generado ventas tres millones y medio de dólares en productos.
”Este es nuestro llanto. Esta es nuestra oración. Paz en el mundo.”

¿Te has preguntado alguna vez la relación que tienen los grillos con el verano, y más específicamente con el calor?
Título original: Shrek: The Final Chapter
Afortunadamente no he visto la tercera película, la predecesora de esta de la que hoy vengo a hablaros. Creo, de todas formas, que no me pierdo gran cosa ya que mientras buscaba información sobre esta cuarta película he leído comentarios bastante negativos sobre esa parte en concreto. A pesar de eso, pude ver la cuarta película perfectamente sin la impresión de haberme nada. El caso es que Shrek y Fiona se han convertido en padres de familia numerosa. Shrek está algo desencantado con su vida; echa de menos los viejos tiempos en los que era temido y vivía feliz en la soledad de su ciénaga. La rutina se ha instalado en su día a día; un día a día que parece repetirse como un calco. De esta forma tan nostálgica arranca la cuarta película en una secuencia de gran fluidez narrativa.
Shrek está cansado, se siente apático y desorientado. En un momento de debilidad desea liberarse por un día de las cargas que le asfixian, ser el Shrek de antaño, y contacta con Rumpelstinkin, un ambicioso villano de libro. Rumpelstinkin puede hacer realidad el deseo de Shrek pero para eso el ogro deberá dar algo a cambio. Lo que éste le propone es un día, un día cualquiera de su vida. El astuto Rumpelstinkin escoge el día de su nacimiento, y de esta forma se desencadena algo terrible.
Ahora toca meter referencia cinéfila. Si has visto “¡Qué bello es vivir!” te harás una idea de por donde van los tiros. Shrek tiene 24 horas para recuperar lo perdido o de lo contrario desaparecerá sin más, y esa realidad paralela, en la que nunca llegó a conocer a Fiona ni a sus amigos mas queridos, seguirá su curso.
Este es un recurso que hemos visto en infinidad de películas, aunque a mí, que soy una sentimental, me emociona ver este tipo de filmes en los que “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Como no podía ser de otra forma con semejante argumento, sólo hay un protagonista, Shrek. Los otros personajes, incluyendo a Fiona, son secundarios, y sus intervenciones se quedan en anecdóticas. El pobre Asno, con lo que me gusta, apenas se luce. Gato tiene un papel más colorido, pero el recurso de los ojillos brillantes está más que sobado a estas alturas. Aunque la saga del ogro verde sigue siendo divertida en esta cuarta película hay menos risas, menos humor.
Charles Feltman pidió a sus vendedores que pregonaran:
"Red hot! Get your red-hot dachshund sausage!", es decir, "¡Al rojo vivo! ¡Compren su salchicha dachshund al rojo vivo!".
Hot dog fueron las dos primeras palabras pronunciadas por Mickey Mouse en un corto animado.
A partir de 1945, después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el mundo empezó a sufrir gran influencia de la cultura estadounidense, el “perro caliente” conquistó definitivamente el mundo.
Los 'hot dogs' son uno de los alimentos más peligrosos para los niños. Su forma alargada, tamaño y textura facilitan que los peques se atraganten con facilidad.
De acuerdo con el informe que publica el periódico británico ' Times ', los perritos calientes provocan el 17% de las asfixias alimentarias infantiles en EE.UU.
El estadounidense Joey Chestnut ganó el título del mayor comedor de 'hot dogs' por cuarta vez consecutiva; fue capaz de engullir 54 en 10 minutos en el concurso celebrado en Nueva York.
La primera edición del torneo se llevó a cabo en 1916 cuando, según la leyenda, cuatro inmigrantes quisieron decidir cuál de ellos era el más estadounidense. Desde ese día, la competencia se lleva a cabo cada año el día de la fiesta de la independencia, el 4 de julio, en Coney Island, al sur de Brooklyn.
El perrito caliente más largo del mundo posee una longitud de 60 m y fue manufacturado por la empresa japonesa Shizuoka Meat Producers de Shizuoka.
El término "hot dog" se debe al periodista deportivo Thomas Aloysius Dorgan (Ted Dorgan), que escribía y hacía tiras de dibujos en el "New York Evening Journal". Ted asistía a un partido de béisbol en el estadio de Polo Grounds en 1901 de los New Yok Gigants, cuando oyó como Harry Stevens vendía las salchichas diciendo: "They're red hot! Get your dachshund sausages while they're red hot!" («Aquí están las rojas calentitas, adquiera un dachshund (perro salchicha) mientras estén calientes»). Finalmente esta analogía inspiró a Ted Dorgan a representarlo así en sus tiras cómicas: un "dachshund" en un pan", lo que dio la idea de "hot dog" (perro caliente).
Las primeras aproximaciones a la hamburguesa que conocemos se produjeron en Hamburgo, Alemania, en el siglo XIV cuando los comensales preparaban tiras de carne de muy baja calidad combinada con algunos condimentos. Así nació el filete hamburgués. La receta original llegó a Alemania proveniente de las tribus mongoles y turcas que picaban la carne de ganado asiático para poder comerla con mayor facilidad. Más curiosidades sobre las hamburguesas...
La primera cadena de hamburgueserías del mundo se denominaba White Castle y fue fundada en Wichita (Kansas) en 1921 por el cocinero Walter A. Anderson y el corredor de seguros E. W. Ingram. Ofrecían como novedad el Pig Stand, es decir, servían las hamburguesas sin la necesidad de abandonar el vehículo (Drive-In). Algo similar hicieron en California los hermanos Dick y Ronald McDonald en el año 1948.
La difusión de la hamburguesa comenzó en el siglo XIX cuando el doctor J.H. Salisbury, afamado nutricionista, la recomendó como un alimento de fácil digestión.
A principios del siglo XX, en la tumba de un alto dignatario con 4 mil años de antigüedad, unos arqueólogos encontraron un pan relleno con un pastel de carne horneado.
En EE. UU cada estadounidense come de media 3 hamburguesas a la semana.
El empleo gastronómico de la hamburguesa está tan extendido por todo el mundo que se emplea como un indicador de la economía de los países en el llamado «Índice Big Mac», que es una tabla de 120 países en la que se expone cuánto vale (en dólares) una hamburguesa en distintos lugares del mundo. De esta forma permite comparar el nivel de competitividad de la economía de cada país.
A la cárcel por servir una hamburguesa muy salada: Los riesgos de una dieta muy rica en sal quedaron claros para Kendra Bull, una joven empleada de un McDonalds que acabó durmiendo en el calabozo después de haber servido a un policía una hamburguesa demasiado salada.
La hamburguesa más grande del mundo pesa 95,5 kg., según sus creadores, Joe e Iman El-Ajouz, propietarios del restaurante Ambrosia On The Spot de Sídney. El gigantesco bistec incluyó 81 kilos de carne, 120 huevos, 150 lonchas de queso, 16 tomates, 2 kilos de lechuga, 1,5 kilos de remolacha, 2 kilos de salsa especial y 21 kilos de pan con semillas de sésamo.
Título original: The Twilight Saga: Eclipse (Twilight 3) 


