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6 de noviembre de 2016

Tal como éramos (1973) "El manual de instrucciones, por favor"

En Tal como éramos la pareja protagonista vive un romance intenso,  principalmente por el carácter de Katie (Barbra Streisand)  y por sus ideales políticos. Ella es vehemente, dramática, explosiva, idealista, reivindicativa e incapaz de disfrutar de nada; continua y perpetuamente insatisfecha.
Él, Hubbel (Robert Redford) es todo lo contrario. Deportista, escritor sin confianza en sí mismo, un guaperas con una vida fácil, despreocupado, frío, y demasiado  cauto. 
Por alguna razón estos dos opuestos se atraen, aunque saben que es una relación condenada al fracaso. 




Tenía muchas ganas de ver  esta película, de la que había oído hablar por su canción original, The way we were, la cual, junto a la banda sonora, a cargo de Madvin Hamlisch, ganó un Oscar en 1973. En total la película alcanzó nada menos que seis nominaciones a los Oscar, y entre los premios que consiguió a nivel general destacan un Globo de Oro en 1974 a la mejor canción y un Grammy en 1975.

Sidney Pollack, Barbra Streisand y Robert Redford 



EsEs indudable que tanto la música como la fotografía son preciosas. La ambientación, que abarca desde los años 30 hasta los años 60, está bastante lograda. Ellos están entregados, sobre todo Barbra. Su personaje requería ese punto de sobreactuación y contradicción. Robert parece más palo, menos expresivo, quizás porque nunca estuvo convencido de participar en la película. Redford consideraba que su personaje en el guión de Laurents era un simple títere sin personalidad. Así que la negativa inicial de del actor hizo que se barajaran otros nombres para el personaje de Hubbel. Se pensó en  Ryan O´Neal, pero Sidney Pollack, el director de la cinta y amigo íntimo del Robert Redford, insistió y logró convencerle para que lo interpretara pues no quería a otro para el papel. Aún así se nota cierta incomodidad por parte de Redford, como si en el fondo no terminara de conectar con su personaje.



La verdad es que a mí la película se me hizo larga… un eufemismo para no decir que más bien me ha parecido aburrida y un tostón, que no he conseguido identificarme con los protagonistas y su historia. Además me ha parecido que el guión cojea hacia la mitad y que todo se resuelve con precipitación. Sinceramente me ha decepcionado. Esperaba encontrar una historia romántica y no es el caso, es una historia sobrevalorada de dos personas que no sabemos el porqué se enamoran, se quieren, chocan, conviven, pelean, y se separan. Porque el amor es así, complicado de narices; una montaña rusa de la que te bajas con las piernas temblando jurando que nunca te volverás a subir pero a la que vuelves a subirte antes de lo que te imaginas.



Lo dijo Zenón de Elea, nadie puede explicar por qué el amor entra o sale del alma. Los necios creen saber por qué aman, los tontos incluso dan sus razones pero los sabios saben que no las hay… El corazón tiene razones que la razón no entiende, pero lo qué daríamos por un manual de instrucciones. 



4 comentarios:

Montse Martínez Ruiz dijo...

En realidad la gracia del amor es esa, que no lleva manual de instrucciones, si fuera así ya no tendríamos montaña rusa ni parque de atracciones ni ná de ná.
La película la ví en su momento, y en ese momento me gustó, aunque reconozco que ahora al recordarla también me ha parecido una historia de amor bastante normal y lo que salvaría en la actualidad es la banda sonora.
¡Me ha encantado recordarla!
Gracias Raquel :)

Raquel dijo...

Cierto, sería aburrido y predecible tener un manual que nos ayudara a entenderlo mejor. Lo bonito es dejarse sorprender y aprender por el camino.
Yo nunca la había visto, quizás eso influyó en mi percepción; hoy en día puede que a esta historia le sobren minutos, porque si que se hace pelín larga. Lo mejor sin duda es la banda sonora, que es absolutamente preciosa.
Gracias a ti, Montse, por pasarte a visitarme.
Un abrazo :)

Ana Bohemia dijo...

Lo que quedará para siempre es la banda sonora, muy bonita. La pareja protagonista no tiene mucha química, pero es que eran completamente distintos. Creo que no es una pelí que gana con el paso del tiempo, le sobra metraje diría y mas altibajos.
Besos
:D

Carol Torrecilla García dijo...

La primera vez vi esta película no me gustó..., porque me dejó una melancolía insoportable en el alma.
La vi hace unos meses, y me enamoré de ella. Yo creo.que los dos están soberbios: él, como típico estudiante popular y frívolo, ella, como estudiante comprometida que siente que no llega al listón...
Y la rabia que le da ver cómo el otro holgazanea obteniendo las notas más altas...
¡Claro que surge el amor porque del amor al odio y viceversa, hay un paso!! Pero fracasa por las mismas razones por las que se odiaron al principio...o las que ella odiaba: hacer caso omiso a sus principios...y surgen las mismas discusiones que cuando da un mitin, porque las personas no cambian, y a él le ralla por la misma razón.
Me da muchísima pena ver cómo dos personas que se quieren empiezan a no soportarse, y la escena final me destroza, porque lo demuestra: se quieren, pero con el amor no basta.
La peli es de Sydney Pollack, ¿no?
Para mí es una gran película, un análisis de la vida en pareja bastante real.
Pobre Bárbara...

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