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2 de agosto de 2011

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte II

Título original: Harry Potter and the Deathly Hallows: Part II
Director: David Yates
Guión: Steve Kloves (Novela: J.K. Rowling)
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Eduardo Serra
Reparto: Daniel Radcliffe, Emma Watson, Rupert Grint, Alan Rickman, Ralph Fiennes, Helena Bonham Carter, Michael Gambon, John Hurt, Julie Walters, Maggie Smith, Kelly MacDonald, David Thewlis, Jason Isaacs, Timothy Spall, Rhys Ifans, Ciarán Hinds, Tom Felton, Emma Thompson, Gary Oldman
Productora: Warner Bros. Pictures / Heyday Films
Año: 2011
Duración 130 min.  
País:    Reino Unido
Género: Fantástico.
Sinopsis: El final ha llegado. Harry, Hermione y Ron deberán encontrar la forma de recuperar la espada de Gryffindor que les permitirá destruir los últimos horrocruxes que aún no han encontrado. Mientras tanto Lord Voldemort cada día está más cerca de apoderarse por completo de Hogwarts y de conseguir su objetivo: matar a Harry Potter. La única esperanza de Harry es encontrar los horrocruxes antes de que Voldemort lo encuentre a él. Mientras busca pistas, descubre una antigua y olvidada historia: la leyenda de las reliquias de la muerte. Y si esta resultara ser cierta podría dar al malvado Lord el poder definitivo que ansía. Poco puede imaginar Harry que su futuro está escrito desde que era niño, y ahora se ha de enfrentar a la misión para la que se ha estado preparando desde el día en que pisó Hogwarts por primera vez: la batalla final contra Voldemort.


Parece mentira pero ya han pasado diez años desde la primera vez que vimos a Harry  Potter en la pantalla grande. Recuerdo aquella primera vez en el cine, cuando vi el tráiler de la primera película; la más  risueña y mágica  de toda la saga. Era una película inocua de fantasía para toda la familia, dirigida por un tal Chris Columbus, el mismo que escribió los guiones de películas tan fantásticas como Los Goonies o El secreto de la pirámide; y justamente daba todo lo que prometía, diversión y mucho entretenimiento. Pero a medida que Harry crecía las películas perdían su inocencia y se volvían oscuras. A Chris Columbus le relevó Alfonso Cuarón en la excelente “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, para mí la mejor película de la saga, y a este le reemplazó Mike Newell, quien fue relevado a su vez por David Yates,  el responsable de las cuatro últimas, y más flojas, películas de la saga.


No niego que las últimas adaptaciones me han dejado en la mayoría de los casos indiferente, menos, curiosamente, la primera parte de Las reliquias de la muerte, que me resultó diferente y más inspiradora, aunque se tratara de una película fragmentada e introductoria.
Es complicado  conseguir que la adaptación cinematográfica esté al nivel de los libros (y de nuestra imaginación), y más teniendo en cuenta que son libros muy extensos con mucho material, muchisimos personajes e historias paralelas. Pero lo que le critico a Yates es que ha descuidado bastante a algunos personajes  relevantes.  Para mi el caso más claro es el del personaje de Snape; su historia se cuenta pero de pasada, y de una forma torpe, poco emotiva. Con Dumbledore pasa algo parecido, se dejan muchos cabos sueltos. En otros casos como los personajes de Lupin, Tonks o Fred no es culpa del director sino de la propia JK Rowling que así lo escribió en su libro. Lo más llamativo es que incluye escenas que lastran mucho la acción, como la parte en al que Harry habla con la Dama gris; demasiado metraje desperdiciado en un personaje que es totalmente intrascendente para el desarrollo de la película. Creo que si se hubiera recortado o eliminado esta escena y se hubieran empleado esos minutos en otros personajes más importantes, la película hubiera ganado bastante.



Esta última película está diseñada exclusivamente para la batalla final, el cara a cara más esperado, la lucha de Harry contra Voldemort. Y en ese sentido no se conceden respiros. La acción es frenética en todo momento pero le falta fuerza. No es cuestión de ritmo, ya que a pesar de su duración, dos horas largas,  se pasan volando. Es que después de siete películas el final debe ser lo más contundente posible. Tenemos tantas expectativas que es inevitable sentirse  decepcionado. Y aquí el final, el epílogo diecinueve años después, es lo que termina por rematar la película; no por lo que cuenta sino por la pésima caracterización de Harry, Hermione y Ron.
En cuanto a los actores se nota una transformación; han crecido. Algunos ya eran grandes como Allan Rickman (Snape), Maggie Smith (McGonagall) Ralph Fiennes y Helenna Bonham Carter (Voldemort y Bellatrix) pero otros han evolucionado muchísimo como el trío protagonista y Matthew Lewis que da vida a Neville Longbottom, el personaje más fiel a los libros, y que en esta última película se resarce con creces. 


Me queda una sensación agridulce. Creo que este es el final adecuado para esta historia, con sus dosis de aventura, emotividad y  épica, y al mismo tiempo creo que podía haber dado más de sí, había material para llegar más, para tocarnos la fibra sensible, pero mi impresión es que es una película desganada, como si todo estuviera muy cascado ya y se mostrara lo cansados que están los personajes de jugar a las varitas y de correr de un lado a otro, y estuvieran dando vueltas para retrasar lo más posible lo que todos sabemos desde la primera película, que o Voldemort o Harry han de morir. Esa lucha final, Harry contra Voldemort, podía haber sido más emocionante, sin duda.


Aunque pueda resultar lo contrario por mis palabras, no me ha disgustado del todo, y hay muchas cosas buenas que tengo que destacar. Por ejemplo que en ninguno de esos 130 minutos he podido apartar los ojos de la pantalla. Me han enamorado sus escenarios grandiosos y los paisajes. Su banda sonora también me ha conquistado, muy épica, preciosa y oscura. Y de entre sus escenas, destaco dos, las que más me han gustado; el vuelo del dragón escapando por las cúpulas del banco de Gringotts y el sacrificio de Harry.  


Hemos llegado al final. Todos los finales parecen lejanos cuando se los imagina, pero suelen llegar por sorpresa aunque se les espere. Echaré de menos a los personajes, y a ese mundo imaginario lleno de fantasía y magia. Pero no es un final definitivo, ni un adiós. Siempre nos quedaran los libros y las películas para volver a revivir esos buenos ratos.



5 comentarios:

Natalia Ortiz dijo...

Muy interesante tu entrada sobre la película de Harry Potter :) Esperaba que la comentaras jeje, al igual que hiciste con la primera parte. Yo no puedo comparar con el libro porque no lo he leído, ni pensar me falta tal cosa o me sobra pensando en él, pero es verdad que no hacía falta que alargaran tanto la escena de la dama gris y que podían haber profundizado en la historia de Snape.
Después de 8 películas y de la importancia que ha tenido Harry Potter, se espera un final más fuerte, no sé. Era una película larga, pero se hacía corta y parecía que faltaba algo para cerrar esta gran historia. Los niños que les ponen como hijos al final de la película son muy majos :) Los pequeños y los flashes de Snape fueron lo que más me gustó.
Guardo buen recuerdo de la primera con el gran tablero de ajedrez, quizás por la novedad y la magia que tenía... pero también me gustó mucho la película del prisionero de Azkaban, con el hipogrifo, o incluso El cáliz de fuego, con las pruebas que les hacen hacer, pero sobre todo con el baile. Son los mejores momentos para mí. De las últimas 4, poco que decir... quizás influya el cambio de director que dices, o que ya son muchas películas y selecciono más.
Un beso, Raquel =)

Ana dijo...

Acertada la critica Ra, como siempre, ¡claro!
La verdad es que la pelí está bien, pero se queda a medio gas, no tiene fuerza, ni chispa, ni excesiva emoción, salvo en algunos momentos, como por ejemplo cuando descubren a Fred muerto y cuando a Snape le ataca Nagini, pero sobre todo, la parte mas emotiva, creo yo, es cuando Harry ve en el pensadero la conversación de Dumbledore con Snape, y sabe que su destino siempre ha sido sacrificarse. Y luego cuando acepta que eso tiene que hacer.
Por supuesto estoy contigo en que algunas cosas sobraban, lo de la dama gris, ese final que no aporta nada, sobre todo porque mas que hijos y padres parecían hermanos los unos de los otros. Pero bueno...
También me parece que Voldemort está algo desaprovechado, pero eso es culpa de los libros no de la pelí. Coincido contigo en cuanto a los personajes de Tonks, Lupin y demás, no tienen ni chicha ni limoná, ¡que pena!
Lo que me gustó fue la parte de Neville, un verdadero héroe, como dices se resarce.
Y esto se acaba, por suerte tenemos los libros y también las pelís, así que la mágia no tiene porque acabarse.
Un beso
:D

Alejo Z. dijo...

Totalmente agridulce que ni sé por donde empezar. La película no es nada mala, pero se queda en varios aspectos emotivos que el libro si llega, y que sencillamente no se pusieron por mala decisión del director y guionistas (la pelea, los "2 finales", la frase final, pequeña pero significativa). Pero bueno ya pasó jaja.
Un abrazo como siempre.

Raquel dijo...

Gracias Natalia.
Como fan de los libros tenía que comentar la película, además tenía muchas ganas de verla, ya que con la anterior me había quedado con el gusanillo, pero curiosamente la espera de tantos meses no se me hizo muy larga. Lo malo es que admito que no ha colmado del todo mis expectativas, pero supongo que a todos los fans les habra pasado más o menos lo mismo.
Si no has leído los libros te los recomiendo; es literatura juvenil pero te enganchan por la forma en que narra las historias JK Rowling.
Coinciod contigo en que se hace corta, y que parece que falta algo, pero supongo que se debe a que es una continuación y hay poca introducción, enseguida nos meten la acción.
En general mi sensación es un poquillo agridulce. Aunque me ha gustado.
Las cuatro últimas creo que no han estado a la altura de las demás, pero puede ser porque el tono se iba volviendo más oscuro.
Un beso Natalia.


Gracias Anica, es verdad lo del pensadero, esa también es una escena que me gustó mucho, pero es que el pensadero es un gran invento, ojala existiera, yo le daría mucho uso.
Los hijos parecían sus hermanitos pequeños; pobre escena.
Sí, para mi gusto Voldemort es el personaje más desaprovechado de toda la saga, la verdad es que se queda en nada, no es un malo con chispa.
Un beso :)


Estoy acontigo; creo que el director no ha sabido manejar bien el drama, no le ha puesto la intensidad emotiva que requería la situación, se ha quedado a medio gas, ni frío ni calor. Es un gran fallo, porque da una sensación de frialdad extraña.
Un abrazo Alejo, me alegra verte por aquí.

Prometeo dijo...

Me perdi la anterior y esta pues lo mismo, tratre de verlas, ambas, en la edicion del vido club.
Un abrazo.

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