El lado bueno de las cosas
En “El lado bueno de las cosas (Silver linings playbook)”, el profesor Pat Solitano (Bradley Cooper) vuelve a casa con sus padres después de una estancia en una institución mental, e intenta reconciliarse con su ex mujer. Las cosas se vuelven más desafiantes cuando Pat conoce a Tiffany (Jennifer Lawrence), una chica con sus propios problemas.
Nada menos que ocho nominaciones a los Oscar se ha llevado (llevó) la película de David O. Russell. Por todos lados oía hablar de ella, poniéndola por las nubes, recalcando sus innumerables virtudes, subrayando los premios que ha obtenido y los que aspira obtener (y obtuvo), y haciendo notar lo insuperable de su reparto. Además tan efusivas opiniones hacían hincapié en que, a pesar de tratarse de una comedia romántica, la cinta de David O. Russell huía del glaseado típico de este denostado género.
La he visto, y con todo tengo que decir que me ha parecido un poquitín sobrevalorada. Vale, seguro que estaréis pensando que soy una quisquillosa; la historia es buena, las actuaciones también, la banda sonora la pone un gran compositor como Danny Elfman, recibió el premio más importante, el que otorga el público, en el Festival de Toronto; su actriz principal se llevó un Globo de Oro (y un Oscar), y ha tenido una excelente aceptación en taquilla, pero, para mi, no ha sido para tanto.
Puede que los personajes se salgan de lo común pero la historia en si no mucho. Lo que destaca positivamente son los personajes carismáticos que interpretan Bradley Cooper y Jennifer Lawrence, y el buen hacer de los veteranos Rober de Niro y Jackie Weaver, además de su atmósfera disparatada y sus pinceladas de humor, pero en la parte negativa está su excesiva duración y que, siendo trasgresora en su forma, su fondo tira más a lo convencional.
Una película resultona. 6,7
Las sesiones
Basada en los escritos autobiográficos del periodista y poeta Mark O’Brien, “Las sesiones” cuenta la historia de un hombre confinado en un pulmón artificial que decide, a los 38 años de edad, perder su virginidad con la ayuda de una terapeuta y el asesoramiento de su sacerdote.
Si hay un adjetivo que puede describir lo que es esta película ese es honestidad. Honestidad en su desarrollo y en su planteamiento. La historia que narra “Las Sesiones” no se va por las ramas, ni malgasta metraje en tramas paralelas que nos puedan desviar del anhelo de su protagonista, enfermo y postrado de por vida, pero con una sensibilidad a flor de piel. Inevitable es la comparación con “Intocable”, ya que las dos cintas tratan sobre lo mismo, aunque sus diferencias son grandes. “Las Sesiones” opta por la naturalidad, nada se ve forzado ni increíble. Como decía al principio es honesta cien por cien. Quizás sencilla pero profunda, aunque realmente no regala nada más allá del conflicto principal. Los dos actores, John Hawkes y Helen Hunt, tenían una difícil papeleta y la resuelven con nota. John Hawkes impecable en un rol complicado; su cuerpo doblado y su rostro expresan casi tanto como los inteligentes diálogos que protagoniza, y Helen sublime en la piel, -ha de desnudarse literalmente- de la terapeuta sexual que termina sintiendo un afecto más especial por su paciente.
Una película de emociones, ni redonda ni perfecta pero si bastante recomendable. 7
La vida de Pi
En “La vida de Pi” conoceremos a Pi Patel, un muchacho cuyo padre es el dueño del zoológico de la ciudad de la India en la que viven. Su familia decide marcharse a Canadá, pero una tormenta hace naufragar el barco en el que viajan. Pi consigue salvarse gracias a una barcaza en la que también hay otro “pasajero”, un tigre de Bengala al que el joven intentará domar para poder sobrevivir.
La
vida de Pi no se llevó el Oscar a mejor película –tenía una dura competencia-
pero su director, Ang Lee, consiguió llevarse la dorada estatuilla como mejor
director. Aunque en su conjunto no pueda decirse que sea una película redonda,
lo mejor de ella está en la parte visual, realmente espectacular, con unos
efectos especiales muy logrados y luminosos. A mí personalmente me gustó mucho.
Me pareció una fabula preciosa con mensaje, que te hace pensar y no te deja
indiferente, y sobre todo me resultó una experiencia muy entretenida, a pesar
de que el 90 % de la historia se desarrolla sobre un bote en medio del mar. No
tenía mucha fe en lo que iba a ver y quizás por eso me sorprendió muy gratamente.
Aunque sólo sea por lo fascinante que resulta visualmente, la recomiendo. 7
Los Miserables
“Los miserables” es la nueva película de Tom Hooper, el oscarizado director de “El discurso del rey”. El filme transcurre en la Francia del siglo XIX. Hugh Jackman protagoniza la adaptación de este musical que a su vez se basa en la obra de Victor Hugo. Jackman encarna a Jean Valjean, un individuo que es enviado a prisión tras robar un trozo de pan con el que pretendía alimentar a sus sobrinos y a su hermana viuda. Russell Crowe da vida a Javert, el hombre que le hará la vida imposible, mientras que Anne Hathaway se pone en la piel de Fantine, una mujer que sufre no pocos infortunios a lo largo de su vida.
Tenía muchas expectativas puestas en este musical, pero esas expectativas se desintegraron a medida que avanzaban los primeros minutos de película, y claro, cuanto más minutos pasaban de peor humor me ponía, ¡quién me mandaría a mí! Aún faltaban casi dos horas y ya estaba subiéndome por las paredes, pero la ilusa esperanza de que pudiera mejorar me hizo aguantar, por si acaso... Nunca se me han hecho más interminables dos horas. En serio. La película se me hizo pesadísima, larguísima, insoportable en algunos tramos, una tortura cantada. Ya sé que estuvo nominada a un montón de Oscar, incluyendo una nominación a Mejor Película, pero no consiguió emocionarme, ni engancharme. Lo único que puedo destacar positivamente es a Anne Hathaway y su intervención, realmente emocionante y de nivel, y por supuesto a Hugh Jackman, admirable el trabajo que ha hecho, se nota que ha puesto el alma en este papel. Pero de resto… no sé si me pilló en un momento malo, o que me he dado cuenta de que me agotan un poco los musicales si son tan interminables, de hecho creo que la duración máxima, y soportable, de un musical deberían ser los noventa minutos y no más. Uf. Pero no puedo decir que haya disfrutado de su visionado. 4





























































