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11 de noviembre de 2013



Llega el frío y con él los resfriados, pero ¿es verdad que el frío nos enferma?
Pues técnicamente no. El frío no es el causante sino los virus y bacterias que pululan por ahí y a los que estamos más expuestos cuando hace frío. Y esto se debe a una  simple razón; cuando hace frío tendemos a pasar más tiempo en lugares cerrados para protegernos lo que facilita la propagación de los microorganismos.
Cuando uno de esos microorganismos llega a nuestro torrente sanguíneo nuestro cuerpo tiene que combatirlos para destruirlos causando malestar general y  fiebre.

No le eches la culpa al frío

El resfriado común o catarro es causado con más frecuencia por el rinovirus (30-50%), un tipo de picornavirus con 99 serotipos conocidos. Otros virus implicados incluyen: los coronavirus (10-15%), virus influenza (5-15%), los virus parainfluenza humano, y los virus sincitial respiratorio, adenovirus, enterovirus, y metapneumovirus.
En total más de 200  tipos de virus diferentes causan resfriados por lo que hasta el momento ha sido imposible encontrar una cura para la enfermedad (solo se tratan los síntomas)
El resfriado común al igual que la gripe es transmitido por gotitas en aerosoles despedidos por la saliva y secreciones nasales. Ojo al dato, la saliva que acompaña a un estornudo pude alcanzar hasta 5 metros.



La mejor forma de prevenir el resfriado es mediante la higiene de manos ya que generalmente nos infectamos al tocar con nuestras manos, con microorganismos infecciosos, nuestros ojos, boca y nariz.
Sin embargo si es cierto que el frio tenga efectos negativos en nosotros; en el caso del frío extremo puede causar congelamiento de extremidades, como dedos, mejillas, nariz y orejas. Si no se trata a tiempo puede resultar en la pérdida de tejido.
Pero uno de las manifestaciones más drásticas del frío en el cuerpo humano es la hipotermia que puede llevarnos a la muerte.

¿Por qué tiritamos?

El frío extremo hace que perdamos calor corporal por irradiación. Por ello, cuando la temperatura ambiente es baja y sentimos frío, tendemos a frotarnos las palmas de las manos, los brazos o nos movemos enérgicamente para que nuestros músculos generen calor. Pero si la producción térmica de nuestros movimientos es insuficiente, reaccionamos de manera automática e involuntaria tiritando.
Así pues, tiritar es un movimiento involuntario y convulsivo consistente en la contracción y el relajamiento repetitivo de miles de pequeñas fibras musculares a lo largo de todo nuestro cuerpo, con la finalidad de generar calor aumentando el ritmo metabólico hasta restablecer el equilibrio térmico.
El estornudo y “chorreo” nasal también son mecanismos de defensa para sacar los microorganismos de nuestro cuerpo.

Cuidado con el frío extremo

Si nuestra temperatura desciende a los 32º C sufrimos amnesia; a los 27º C perdemos el conocimiento y a los 21º C nos morimos. Para conseguir mantener la temperatura óptima, invertimos el 75% de la energía que generamos.

¿Por qué  se nos enfrían antes los pies y las manos?

Cuando hace mucho frío nuestro organismo limita el calor a la zona interna del cuerpo constriñendo los vasos sanguíneos de las extremidades. De esta manera la sangre no pierde calor al pasar por zonas muy cercanas a la superficie. Debido a ello nuestras manos y pies se enfrían antes cuando hace frío y es lo primero que se congela en una situación de frío extremo.
Si nos vemos más pálidos en invierno es precisamente por este fenómeno; el flujo de sangre en la piel se limita para reducir la pérdida de calor.

Sólo podemos aliviar sus síntomas

Cuando los virus han entrado en nuestro organismo se empiezan a reproducir en un plazo de un par de días. Es cuando nuestro sistema inmune activa los mecanismos de defensa, que incluyen: secreción de mucosas, tos, malestar general y en ocasiones, fiebre. Esto suele durar un par de días más, hasta que el cuerpo elimina completamente a los pequeños invasores, y desarrolla inmunidad para ese tipo de virus. El problema es que existen cientos de virus distintos que producen resfriados, y eso hace también inviable la fabricación de una vacuna. El catarro no tiene cura, sólo existen medicamentos para aliviar los síntomas.

Vitamina C

En los años 70 el premio Nobel Linus Pauling desarrolló una teoría a la que llamó medicina ortomolecular y que planteaba el uso de grandes dosis de vitaminas para curar todas las enfermedades. Sin embargo estudios científicos posteriores no han encontrado indicios de que la vitamina C cure el resfriado. Lo que sí se sabe es que si se aplican dosis regulares de esta vitamina a lo largo de muchos meses (que pueden alcanzarse con una buena alimentación), los catarros suelen durar y afectar menos a los enfermos.



Gripe o resfriado

La gripe es otra enfermedad distinta, y esta causada por diferentes virus de la familia Orthomyxoviridae. Tiene una mayor duración y trae mayores malestares, dolores de cabeza y fiebre, además de los síntomas de los resfriados comunes. Para prevenir la gripe se aconseja tener una buena higiene de manos, aunque en este caso sí existen vacunas, porque entre un 10 y un 50% de los casos suelen ser causados por una epidemia de un virus en particular.
Pero recuerda que tanto los  catarros como la gripe pueden llegar a presentar complicaciones.  Ante cualquier duda, acude a tu médico.





Fuentes: Taringa, Sabercurioso. 

3 comentarios:

Ana dijo...

¡Achísss! Perdona, pero leer sobre tanto virus, nada menos que 200, me ha contagiado un poquito... Mis defensas estan algo bajas ahora mismo, voy a por vitamina C, que ganas de unas fresitas de esas o unos daditos de kiwi, o una naranjada bebida sin respirar (que es como me gusta tomarla, de golpe, del tirón)
Me ha servido mucho leer sobre esta entrada, yo creía que era frío el causante de todo y resulta que era por buscar calor en sitios caldeados y demasiado abarrotados de personas.
Lo de las manos limpias siempre lo he dicho, y es normal, porque son las manos las que mas virus y bacterias tienen.
¡Abrígate Raque!
;)

Ligia dijo...

Pues no sabía mucho de tanto bicho que anda suelto por ahí, ja, ja. Espero que no me toquen mucho. Abrazos

Nieves dijo...

Muy interesante tu entrada Raquel, me ha gustado lo de que no es el frio realmente el causante de nuestros resfriados, sino los bichitos que pululan en los lugares cerrados en los que nos guarecemos para protegernos de ese frio precisamente.

Y me he sentido muy identificada con esa chica de tu última ilustración jejeje.....

Un besote,

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