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25 de noviembre de 2008

Crisis es la palabra clave para 2008. Ha sido la palabra más negada y también la más repetida en lo que llevamos de año. Crisis financiera, crisis internacional, crisis inmobiliaria, crisis y de nuevo crisis. Compitiendo en popularidad encontramos expresiones como: especulación urbanística, recesión, inflación, derrumbe de las bolsas, incertidumbre, y el término estrella: la socorrida “Desconfianza Generalizada”.
Hay que ajustarse el cinturón, vienen tiempos difíciles de vacas flacas. Una situación que, ahora parece, todo el mundo veía venir. Yo que no entiendo ni jota de economía sólo puedo decir que los que perdemos somos los de siempre, porque “los otros” hasta de la crisis sacan beneficios.
Es evidente que los precios de los alimentos han experimentado importantes subidas mientras que los sueldos no lo han hecho. Si hacemos una comparativa descubriremos que hoy en día pagamos más que el año pasado por productos básicos como la leche y el pan; aunque el encarecimiento de la vida no se centra únicamente en la alimentación; las subidas de las hipotecas, del recibo de la luz y el agua, del gas natural y del butano son la causa de que tengamos menos poder adquisitivo.
El paro también subió, tras aumentar en octubre en 192.658 personas respecto a septiembre; esto sitúa el número total de desempleados en 2.818.026, un 7,34% más que un mes antes y la mayor cifra de parados desde abril de 1996.
Las cifras no son halagüeñas. Se estima que para 2009 el número de parados podría superar el 20%.


Medidas aprobadas por el gobierno para intentar paliar la crisis

  • Los desempleados podrán aplazar el 50% del pago mensual de la hipoteca durante dos años.
  • El Gobierno dará avales a los bancos por un máximo de 100.000 millones de euros.
  • La garantía mínima de los depósitos bancarios españoles será de 100.000 euros.
  • El Gobierno creará un fondo de 30.000 millones para comprar activos 'sanos' de bancos y cajas.

¿Será suficiente?



Se acaba el año y hay que hacer balance. Somos más pobres que el año pasado, pero irónicamente España lo ha ganado casi todo en 2008. Rafa Nadal es el actual número uno del tenis. Este año ha ganado el Roland Garros, el torneo de Wimbledon, la medalla de oro en los juegos olímpicos de Pekín y el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. El equipo español de tenis acaba de regresar de Argentina con la Copa Davis en su poder. Alberto Contador fue el vencedor del Tour de Francia y del Giro de Italia. La selección española de fútbol ganó la Eurocopa en junio tras derrotar a Alemania en una emocionante final. La selección de baloncesto no lo ha podido hacer mejor; y si mencionamos a nuestros representantes en los juegos olímpicos de Pekín no podemos sino quitarnos el sombrero. Entre los triunfos de españoles hay que mencionar el Oscar de Javier Bardem al mejor actor secundario por “No es país para viejos”. Este ha sido el año de España, sobre todo en el deporte.


Se acercan las navidades, la fiesta del consumo por excelencia. Utilicemos la cabeza, no compremos por impulso.


Este año nos hemos gastado un 3,3% más en lotería, porque soñar es gratis. Ahora que la cosa está realmente mal, que palabrejas como recesión y desaceleración planean sobre nuestras cabezas, confiamos en que la suerte sea generosa; que el azar nos brinde la solución perfecta, y cómoda, a nuestros problemas. ¿Y por qué no? El dinero mueve el mundo, pero el mundo se alimenta de sueños; así que soñemos, es lo único que no cobran. Aún así recordemos lo que decían los Beatles, el dinero es importante, sí, pero no lo compra todo.


7 comentarios:

NoSurrender dijo...

Una de las paradojas que tiene nuestro sistema económico es que no consumir (o consumir menos) nos hace más pobres y nos acerca más al paro y a la crisis.

Muchas personas, ante la incertidumbre de lo que pueda venir de malo en los próximos meses, dejarán para más adelante el cambio de coche que antes tenían previsto hacer este año. La consecuencia es que el sector del automovil vende muchos menos coches, pr lo que acaba cerrando fábricas y mandando al paro a sus trabajadores. estos trabajadores despedidos y sus asustados familiares decidirán a su vez aplazar el cambio de teléfono móvil, con lo que los trabajadores del sector de las telecomunicaciones, bla, bla, bla...

Así que, por paradójico que pueda parecer, consumir ayuda a auyentar la crisis :)

Salud!

Ana dijo...

Esperemos que para el 2009 la crisis no vaya para mas, porque ya nos estan asustando bastante. Ahora, en estos tiempos, la gente confía en la suerte porque si algo sé, es que esta puede cambiar de la noche a la mañana. Lamentablemente el dinero mueve al mundo, pero tiene que ser así. A ver si las cosas se solucionan. Hay que ser positivo.
Besos de Ana.

JuanR Cuchhi dijo...

crisis de inexistencia...
esa es la que nos asola.
besos.

te dejo aquí un poema que escribí hace poco...


crisis

En el almacén la mañana desceñida
apretaba deseos de huida del obrero.

Su espalda es un bolsillo vacío,
sus brazos no entran en calor si no hay faena
pero eso nunca falta, si no hay se busca.

La actividad no entiende de propósitos ligeros,
sólo colocar;
cajas sobre cajas,
nacimientos sobre creencias,
niños sobre cunas,
vatio sobre bit.

El movimiento del reloj perverso
se basa en el control del control,
en la rentabilidad y en las cuentas saneadas
fichando temprano para no tener en contra al patrón
ni al podrido sistema social,
el obrero no entiende de eso.

Se retuercen los pedidos, albaranes, encargos
donde atronan maquinarias,
se seca el sudor de la frente al final de la cadena,
los acontecimientos son sencillos...untar el rito,
ser veloz, selectivo;
cajas sobre cajas,
facturas sobre buzones,
miedos sobre futuros,
betadine sobre heridas,

Cicatrices sobre cicatrices.

los pies desnudos en la ducha figuran raíces sin tierra,
el fin de la jornada significa el comienzo de otra
es un bucle que no se quebranta, una cárcel en crisis.

La mirada cae al frío esmalte desgastado
el cloro que nos quema la piel,
intenta no perder el calor por la exigua nómina;
cajas sobre cajas,
días sobre calendarios,
olvidos sobre recuerdos.

Se privatizaron los superbeneficios,
se sociabilizan los endeudamientos.

Cicatrices sobre cicatrices.

El obrero espera fumando en la puerta,
busca otro quehacer,
siempre pagan los débiles.
Como dice una Amiga;
es lo que hay.
Amén.

Malena dijo...

Raquel, siento no ser muy optimista para el año que viene. Tengo en casa a un analista financiero que me dice que le hagamos un agujero más a los cinturones, así que los he llevado todos al zapatero para que me los prepare.

Confiemos en que se equivoque o en todo caso, que nos toque el gordo de la primitiva.

Mientras, me quedo escuchando a los Beatles.
Un beso, Raquel.

Raquel dijo...

Tiene sentido, Nosurrender, pero ¿como cambiar el coche o el teléfono móvil si el sueldo sólo nos alcanza para cubrir lo básico? Es una situación extraña, la verdad. No sé quien puede hoy en día hacer frente a todo, facturas, hipótecas, alimentación y disponer aún de dinero para caprichos; afortunados ellos.
Saludos, Nosurrender.

Ana, pues no es por asustar pero las cosas pintan mal. El dinero mueve el mundo pero las cosas que importan de verdad no las compra; la salud, el amor, el cariño de la familia eso no tiene precio. Hay que ser positivo.
Besos.

Raquel dijo...

Juan R Cuchhi, muy bonito el poema. Gracias por visitar mi blog.
Saludos.

Malena yo tampoco soy muy optimista con esta crisis. Hay miedo y eso, como bien dijo Nosurrender, nos frena a la hora de consumir como antes y es una pescadilla que se muerde la cola. Pero siempre nos quedará la Loteria de Navidad, soñar está al alcanze de todos, menos mal.
Besos.

Raquel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
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