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24 de septiembre de 2012

Extra Cine XXXII




Like Crazy

Anna (Felicity Jones), una joven británica que estudia en la universidad de Los Ángeles, se enamora de Jacob (Anton Yelchin), un joven norteamericano, pero ambos se ven obligados a separarse cuando a ella no le renuevan el visado estadounidense para permanecer en los EE.UU. Anna regresa a Londres, y la pareja se ve forzada a mantener una relación a distancia.

Su argumento simple no esconde una película simple. Like Crazy habla sobre el amor,  sobre ese tipo de amor que nunca sigue el camino recto.
Amar con locura, y ser amados con locura, es algo a lo que todos aspiramos, por eso el mayor acierto de la película es su realismo, no hay nada artificioso en ella, todo es cercano y familiar, porque esta historia puede ser la nuestra, la de nuestra hermana, la de nuestra amiga, la de cualquiera. Todos podemos sentirnos identificados con la historia de Jacob y Anna, con sus idas y venidas, y con ese “ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio”. Porque al final el amor es así, algo caótico, sin sentido, que no sigue ninguna pauta, sólo la suya propia, y nos trae de cabeza, y nos agobia, y nos hace falta aunque no queramos.
Amar con locura  es darte cuenta de que a veces eso no es suficiente. La distancia lo debilita todo, hasta aquello que creemos eterno e imperecedero. Distancia y tiempo, porque si los sentimientos no se riegan terminan marchitándose,  como todo.
De ahí llega ese final, abierto para que cada uno lo interprete a su manera.
Una película interesante y recomendable. 6
La película, dirigida por Drake Doremus,  ganó el Premio Grand Jury: Película Dramática en el Festival de Cine de Sundance número 27. Su actriz principal, Felicity Jones también fue galardonada con un Premio Especial Gran Jury por actuación en una película dramática.


Sin rastro

Jill Parrish llega un día a su casa después de trabajar un turno de noche y descubre que su hermana, Molly, ha sido secuestrada. Jill, que ya tiene experiencia en esa materia tras haber logrado escapar de las garras de un asesino en serie que la secuestró un año antes, está convencida de que se trata del mismo individuo. La policía cree que Jill está loca, por lo que no se muestran muy dispuestos a malgastar sus recursos para ayudarla. Al temerse que Molly pueda estar muerta para la puesta de sol, Jill decide emprender por su cuenta una persecución con el fin de encontrar al asesino, sacar a la luz sus secretos y salvar a su hermana.

Me dijeron que la película tenía uno de esos finales totalmente inesperados, y piqué el anzuelo. Pero cuando terminó la película sentí que me habían tomado un poquito el pelo.
Su final es inesperado, sí, pero produce también la mayor de las indiferencias.  Porque los personajes de este trillado thriller están a medio cocer, son tan planos que no tienen ni un matiz que los haga interesantes, y eso que al principio parecía que la cosa pintaba bien, aunque no brillara precisamente por su originalidad.
La protagonista absoluta de esta historia vive traumatizada. Un año atrás fue secuestrada por un desconocido en plena noche, y aunque milagrosamente consiguió huir de su agresor nunca se pudo demostrar que lo que le había sucedido había ocurrido en realidad. Jamás se encontraron pruebas y  todo el mundo creyó que lo había inventado, por eso cuando su hermana desaparece la policía no la cree y es ella quien se verá obligada a encontrar a su secuestrador antes de un plazo de doce horas, hasta que caiga la noche.  Comienza así una frenética (no tanto) odisea para salvar a su hermana en la que gracias a su prodigiosa inventiva podrá salir del paso de cualquier situación comprometida mientras lidia con unos cuantos personajes secundarios, todos del mismo perfil, contratados para hacer bulto y engrosar la lista de posibles sospechosos.   Aunque hay partes en las que hay cierta tensión, sobre todo al final mientras se acerca la hora límite, la película tiene un desarrollo bastante flojito, y un guión lleno de una blandura que asusta, siendo lo peor sin duda su final precipitado y casi sin elaborar. Para pasar el rato si no eres muy exigente. 4,6




La era del rock

“Rock of Ages (La Era del Rock)” es la adaptación cinematográfica del gran éxito musical de Broadway. La película cuenta la historia de Sherrie, una chica de pueblo, y Drew, un chico de ciudad, quienes se conocen en el Sunset Strip mientras persiguen sus sueños. Su historia de amor estilo rock ‘n’ roll está contada a través de los vibrantes éxitos de Def Leppard, Joan Jett, Journey, Foreigner, Bon Jovi, Night Ranger, REO Speedwagon, Pat Benatar, Twisted Sister, Poison, Whitesnake y otros.

Hay películas que no se pueden tomar en serio, y La era del rock es una de ellas. Para empezar es tan mala que ni siquiera su banda sonora la salva de ser un bodrio en mayúsculas. Y es que La era del rock reúne todos los tópicos malos de los musicales empezando por las personalidades de los dos protagonistas principales; dos jóvenes con voces pasables y un limitado talento para la actuación. Ella una pueblerina del sur de EEUU con un sueño, triunfar en Hollywood como cantante  aunque por el camino tendrá que dedicarse a otras cosas más denigrantes que servir mesas en un bar de carretera de Oklahoma. Él un rockero de medio pelo que trabaja de camarero en un bar molón y que sueña con subirse a un escenario y triunfar  con su música aunque  eso signifique venderse por la fama. Y luego están los secundarios, actores con una carrera ya consolidada como Tom Cruise, Catherine Zeta Jones y Alec Baldwin, lo que te lleva a preguntarte si la cosa esta tan malita como para aceptar guiones de este calibre. Sí, hay que comer, pagar facturas, y mantener mansiones de dieciséis habitaciones no debe ser barato, pero ¿en serio vale la pena comprometer toda una carrera por ello? Aunque el rol de Tom Cruise puede salvarse de la quema, en realidad el guión es tan malo que aunque él derroche carisma cae más bien en el ridículo, y eso por no hablar del personaje de Alec Baldwin ¿en serio? Me quedo sin palabras. Ah, y también sale Russell Brand en un rol tan disparatado que… que le pega.
Me encanta el rock, pero tantas tonterías juntas se atragantan. Infumable de verdad. 2




Ted


Cuando John Bennett era pequeño, deseaba que su osito de peluche Ted fuera un oso de verdad y, por desgracia, su sueño se hizo realidad. Más de veinte años después, Ted sigue con John y saca de quicio a su novia Lori, que empieza a perder la paciencia. Para colmo, a John no parece preocuparle su futuro profesional y se pasa la vida fumando porros con Ted. John, por su parte, intenta alcanzar la madurez, pero parece que para ello le resulta indispensable la ayuda de Ted.


Esta la historia de un niño que no tenía amigos con lo que jugar, pero un día de navidad recibe un regalo, un osito suave y acolchado al que llamará Ted y que se convertirá en su primer y único amigo. Para que la felicidad del niño sea completa sólo falta que su pequeño y blandito amigo pueda hablarle y eso es lo que pide una extraña noche de tormenta a las estrellas que ve desde la ventana de su habitación. Al día siguiente su deseo se ha cumplido y a partir de ahí uno y otro serán inseparables. Hasta que pasa el tiempo, John es un hombre inmaduro de 35 años que no se toma nada en serio, y Ted se ha convertido en un deslenguado y golfillo mujeriego… 
Aunque “Ted” tiene sus puntazos, en general es una película tirando a mala. Para pasar un rato divertido sin más quebraderos de cabeza, aunque tiene ese tipo de humor zafio y guarro que a mi, personalmente, me disgusta un poco, así que si a ti te pasa lo mismo mejor pasa de verla.
Lo que más me ha llamado la atención es su banda sonora, con temazos ochenteros, también todas las referencias que tiene sobre el cine de esa época, y sobre todo el tono demasiado infantil de la trama y de los personajes, eternos adolescentes a pesar de su edad. Lo que no esperaba fue que este osito tan zafio y guarro  se hiciera querer al final. Eso sí, si la ves doblada al español te llevaras algunas sorpresas, empezando por el doblaje de Ted a cargo de Santi Millán, y por algunas de las licencias que se toman en su traducción; se menciona a Belén Esteban, a Falete… 4,7




 

4 comentarios:

Ana dijo...

Estoy de acuerdo con todas las criticas exepto con una: Ted.
Bueno pero es que esa no la he visto, jaja...
Like crazy me gustó sí, pero tampoco me entusiasmó, y aunque sé como interpretar ese final pues me defraudó un pelín, pero supongo que así es mas realista...
Sin rastro me resultó como de pelí de sobremesa, no es que tenga nada en contra de esas pelís pero las he visto mejores que esta de la que habals. Sólo em empezó a enganchar hacía la parte final y fue todo tan rápido que... bah, ¡nada!, no se puede decir mas.
La era del rock esta mal puesto el título, debería haberse llamado la era del pop porque rock muy poquito y ridiculo sí que sí, y mucho. Infumable película que la verdad es que no encontré para nada recomendable o buena, el peor "musical" que he visto en años...
Saludos cinefilos Raque
;)

Prometeo dijo...

Bueno, ya estoy de vuelta de mi semanita de septiembre, desconectar de todo en la playa, Aguadulce, lejos de todo menos d elos libros, la comida y los baños; el tiempo acompaño, me slave por los pelos...veo que sigues en al onda, cuidando el fuerte. De cine poco he visto en estos ocho dias salvo lo que pusieron en el tren y poco mas...desconeccion totoal internet incluida...un fuerte abarzo.

Raquel dijo...

Bueno es que el cine demasiado relaista tiende un poco a ser aburrido. Like Crazy está bien pero tampoco es nada memorable, supongo que si lo estás pasando te sientes más identificado y más próximo a lo que les pasa a los dos.
Sin rastro de sobremesa talmente pero la verdad es que bodrios peores hemos visto ¿no?
La era del ¡rock? querran decir del ploff y del buaff, vaya castaña de peli.
Saludos cinefilos :))

Que bueno Prometeo, desconectar en la playa, tranqulidad, sosiego, paz... me das mucha envidia, menos mal que el tiempo te acompañó, ¡quién pudiera! ahora mismo me iria sin dudar. Hiciste bien en desconectar de todo, estamos demasiado dependientes de estos trastos y descansar significa eso, sin estar pendientes del teléfono, internet, correos y demás.
Un fuerte abrazo :)

Natalia Ortiz dijo...

Después de leer la entrada, me han entrado ganas de ver Like crazy. Sin embargo, no la he oído en ningún sitio. No sé si todavía no la han estrenado aquí o si no la estrenarán, pero suena bien :)
Rock of ages no tenía buena pinta y después de la descripción no se me ocurriría verla, y en cuanto a Ted, más de lo mismo, porque ya veía ese humor zafio desde lejos, y me desagrada bastante sólo pensarlo.
Por otro lado, Sin rastro no es de las películas que más me ha gustado de Amanda Seyfried, porque además creo que me quedé con preguntas/dudas al finalizar la película... aunque ahora no recuerdo cuáles ni nada, de ahí a que no ha hecho mucha huella en mí y a que estoy pensando en asignaturas también.
Un abrazo :)

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