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5 de mayo de 2011
3 de mayo de 2011
La afición por mascar cosas nos viene de lejos: los griegos ya le sacaban el jugo a las plantas; mascando la savia de abeto solidificada descubrieron que era una magnifica forma de calmar la sed, gracias a la excitación que producía en las glándulas salivales. Con estos antecedentes no es de extrañar que el chicle pareciera predestinado a aparecer con el tiempo.
En 1869 Adams solicitó la patente necesaria para su comercialización, y dos años después los Chiclets Adams ya estaban a la venta bajo la siguiente denominación: Adams´ New York Gum No.1 ¡Muerde y estira!
Un dentista de Ohio usó la goma para crear un producto gomoso para ejercitar la mandíbula y estimular las encías. William F. Semple fue premiado por su trabajo con la primera patente para fabricar chicle en diciembre de 1869; el chewinggum, que a partir del comienzo del Siglo XX se fabricó en forma industrial.

Hoy en día la infinidad de tipos, marcas y sabores de chicles son incontables, así como sus consumidores. Sólo en España se calcula que se consume medio kilo de chicle al año por persona dando lugar a un volumen de ventas que según estudios realizados en el año 1997 mueve unos 175 millones de Euros.
A pesar de la creencia popular, los chicles no tardan siete años en digerirse. Esta es otra leyenda urbana; normalmente un chicle pasa a través del tracto digestivo sin causar daño y es eliminado tan rápido como cualquier otro alimento. Es más, los chicles pueden favorecer el tránsito intestinal, gracias a que el sorbitol, usado como edulcorante, puede actuar como laxante.

30 de abril de 2011
Scream 4
Director: Wes Craven
Guión: Kevin Williamson
Música: Marco Beltrami
Fotografía: Peter Deming
Reparto: Neve Campbell, Courteney Cox, David Arquette, Emma Roberts, Marley Shelton, Hayden Panettiere, Adam Brody, Mary McDonnell, Anthony Anderson, Rory Culkin, Kristen Bell, Anna Paquin, Lucy Hale, Nico Tortorella, Erik Knudsen, Brittany Robertson, Aimee Teegarden, Marielle Jaffe, Alison Brie, Shenae Grimes, Heather Graham
Año: 2011
Duración: 111 min.
País: EEUU
Productora: Dimension Films
Género: Terror.
27 de abril de 2011
Después de la guerra civil norteamericana, el controvertido político Clement Vallandigham, de Ohio, se transformó en un exitoso abogado que rara vez perdía un caso. En 1871 defendió a Thomas McGehan, acusado de disparar contra un tal Tom Myers durante una disputa en un bar. La defensa de Vallandigham se basaba en que Myers se había disparado a sí mismo al empuñar su pistola cuando estaba arrodillado. Para convencer al jurado, Vallandigham decidió demostrar su teoría. Desafortunadamente, utilizó por error una pistola cargada y terminó disparándose a sí mismo. Con su muerte, Vallandigham demostró la teoría del disparo accidental y consiguió exonerar a su cliente.
25 de abril de 2011
The Mountain
22 de abril de 2011
Noah Seattle y su manifiesto ecologista
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| Noah Seattle en 1860, cuando se acercaba a los ochenta años de edad. |
18 de abril de 2011
Adele Enersen. Soñando sueños
16 de abril de 2011
13 de abril de 2011
Extra cine
Nunca me abandones
Ruth, Kathy y Tommy pasan su infancia juntos en el internado inglés de Hailsham y son inseparables. Sin embargo, a medida que van creciendo tienen que afrontar los sentimientos que van germinando en su interior: Tommy y Ruth se convierten en pareja, pero Kathy también está enamorada de Tommy. Pero además, hay un secreto sobre su futuro que descubrirán en el internado, algo que afectará de forma directa a su destino y su vida adulta.
Hay películas que respiran tristeza, una especie de tristeza reposada y bella. Hay historias que no necesitan palabras, se construyen con silencios y miradas. Nunca me abandones es una película extraña. Tiene ese aire desvalido, bajo, monótono y romántico de los personajes de Jane Austen, ese dolor resignado, esa pasión anhelante y contenida. Esta película no cuenta una historia fácil de entender. Habla sobre el amor, la amistad, el destino y el tiempo. Necesidad de amar y ser amados. Aceptar con entereza un destino marcado antes de nacer y del que no pueden ni quieren escapar.
Pero sin embargo, aún reconociendo todos los valores que posee la película, a mi no ha conseguido atraerme del todo. Es demasiado fría y contemplativa. Quizás su final, por la belleza de los paisajes, por el mensaje, por la excelente y emotiva banda sonora de Rachel Portman, consiguió emocionarme un poco, pero no es una película que se haya metido en mí, no me ha dejado huella. Creo, estoy segura, que la novela en la que se basa, del escritor Kazuo Ishiguro, es superior y llega al corazón. Suele pasar que las adaptaciones cinematográficas no logran reflejar “el alma” de los libros, su atmósfera. No sé como hablar de esta película sin revelar cosas importantes, sin chafarles a los posibles lectores de esta reseña la película, porque hay cosas que es mejor ver por uno mismo. Y sin duda esta es una película que hay que ver. 7

Piraña 3D
Todos los años, el tranquilo municipio de Lake Victoria ve alterada su calma por la fiesta de la primavera, a la que acuden miles de jóvenes de todas partes para disfrutar del sol, el agua… y el alcohol. Pero este año, habrá otro motivo de preocupación aparte de las habituales resacas y las quejas de los vecinos: el terror está a punto de apoderarse del lago. Después de que un temblor subterráneo libere a cientos de pirañas prehistóricas, un dispar grupo de desconocidos deberá unirse para evitar acabar convertidos en la merienda de los nuevos y sanguinarios habitantes del lago.
Admito la culpa…. sólo a mi se me ocurre ver semejante cosa, ya hay que ser masoca. Fue un momento de locura transitoria. Una tarde de sábado aburrida, después de comer, con las energías bajo mínimo. Un instante de debilidad que puede pasarle a cualquiera. Tenía que haberlo sospechado siendo el remake de una de esas películas de terror de serie B de los setenta. Nada bueno podía salir de eso, y además con el añadido del “timotresde” de por medio. Pero en plena digestión esas cosas no se piensan. En realidad la película es honesta, da lo que promete: tetas, culos, sangre y mucho desmadre.
Peor imposible, ni los efectos especiales se salvan; y es que la película es mala a rabiar y desagradable. Alexandre Aja, el director de esta cosa, puso todo la carne en el asador, y cuando digo carne me refiero a lo que me refiero. La película es una fiesta de la primavera perpetua; muchas chicas sin camisa, y mucha hormona revolucionada. Y sangre, a borbotones, por todas partes, una carnicería en toda regla. Se dice que se usaron 80.000 galones de sangre en la película, lo que equivale a más de 300.000 litros. Una pena, en especial por los actores, por Elisabeth Shue, que se merece mejores ofertas cinematográficas, por Richard Dreyfuss y Christopher Lloyd, que aunque hacen pequeños cameos podrían haberse ahorrado semejante desprestigio. En definitiva, te gustara si eres chico, adolescente, tienes las hormonas desatadas y eres algo descerebrado, pero si no encajas en esta descripción es mejor que huyas como de la pólvora. 0.5
Sin compromiso
Emma y Adam deciden prescindir del follón emocional que conlleva una relación y ser simplemente amigos con derecho a roce. Rollo sin cuelgues, sexo sin sustos, coitos sin coste. Sin ataduras, ni mentiras, ni celos, ni achuchones, ni emoticonos, ni desayunos compartidos, sin “te echo de menos”, sin apodos para ciertas partes del cuerpo, sin liarse… en definitiva, sin compromiso. Lo que comienza siendo una solución perfecta para sus necesidades físicas se convierte en algo más peliagudo cuando Adam, sin darse cuenta, lleva sus sentimientos a la cama (y al armario del hospital, al asiento de atrás del coche y a prácticamente cualquier sitio que ofrezca un soporte horizontal). Al final, ambos terminan intentando desatar los lazos que intentaban evitar y esforzándose por responder a una pregunta clave: ¿pueden dos amigos practicar el sexo sin que el amor se interponga?






































