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5 de mayo de 2011



Socotra o Socotora  es un pequeño archipiélago formado por cuatro islas en el océano Índico, frente a las costas del Cuerno de África, a 250 km al este del cabo Guardafui y a unos 350 km al sureste de las costas de Yemen, país al que pertenece pese a su proximidad a Somalia, que hasta la creación de la República Popular de Yemen del Sur en 1969 administró Socotra en nombre del Sultanato de Mahra y Socotra o el Sultanato de Qishn. Actualmente Socotra pertenece a la provincia yemení del Hadramawt.




Socotra  es una de las islas más exóticas del planeta.  Desde que, diez  millones de años atrás,  se desgajara del cuerno de África, es como si el tiempo no contara, manteniendo un eterno aislamiento con sus vecinos continentales.




La evolución de las plantas y animales ha tenido un desarrollo particular; sus extraños árboles  recuerdan a la flora descrita por Julio Verne en Viaje al centro de la tierra.






La isla Socotra tiene 130 kilómetros de extensión a lo largo y 35 kilómetros a lo ancho, con  clima  tropical.  




La formación vegetal más sorprendente de la isla se encuentra en los acantilados, al pie de las montañas. La vegetación allí está dominada visualmente por el árbol de pepino, Dendrosicyos socotrana, una subclase particular de la rosa del desierto, Adenium obesum subsp. socotranum y Euphorbia arbuscula.





Más arriba, en las montañas, domina la dragonera de Socotra o árbol de la sangre del dragón (Dracaena cinnabari), con una copa en forma de paraguas. Su resina, la sangre del Dragón, se utiliza como tinte desde la antigüedad. También se encuentra en el archipiélago la Dorstenia gigas, una Moraceae pachycaule.




Cuando Alejandro Magno dio orden de conquistarlas ya eran un fósil viviente. Hoy, este lugar irreal, el de mayor endemismo biológico de Oriente Medio, fascina a zoólogos y botánicos.
En las islas de Socotra también pueden apreciarse otro tipo de entornos naturales, y un buen ejemplo de ello son las dunas de Bedhula.




La isla fue proclamada  patrimonio natural de la humanidad por la UNESCO en julio de 2008,  y desde entonces se han sumado esfuerzos de la Unión Europea y la Organización Internacional de Protección del Medio Ambiente para conservar la riqueza particular de Socotra.

3 de mayo de 2011





La afición por mascar cosas nos viene de lejos: los griegos ya le sacaban el jugo a las plantas; mascando la savia de abeto solidificada descubrieron que era una magnifica forma de calmar la sed, gracias a la excitación que producía en las glándulas salivales. Con estos antecedentes no es de extrañar que el chicle pareciera predestinado a aparecer con el tiempo.
Su desarrollo industrial comenzó en EEUU a finales del siglo XIX, cuando el general Antonio López de Santa Anna, vencedor de la batalla de El Álamo, ofreció una tonelada de resina de caucho a un antiguo fotógrafo, Mr. Adams; éste quiso usarlo para fabricar neumáticos, pero fracasó. Hasta que un día vio a una niña masticar parafina. Adams mezcló resina con parafina y obtuvo como resultado un producto masticable con el que podían hacerse, además, globos. Eso sí, era insípido. Hubo que esperar a 1880 para que la menta se le incorporara como sabor.





La base del chicle o goma de mascar era una resina de un tipo de árbol originario de las zonas tropicales de centro América (en la península del Yucatán y en el norte de Guatemala), conocido como Zapotillo o Chico Zapote. De aquí se obtuvo la primera versión del chicle. Esta nueva materia tenía dos propiedades muy importantes: mayor elasticidad y gran capacidad para retener el sabor, lo que permitió que salieran al mercado chicles con sabores diferentes (fresa, regaliz, menta,...).





En 1869 Adams solicitó la patente necesaria para su comercialización, y dos años después los Chiclets Adams ya estaban a la venta bajo la siguiente denominación: Adams´ New York Gum No.1 ¡Muerde y estira!




Un dentista de Ohio usó la goma para crear un producto gomoso para ejercitar la mandíbula y estimular las encías. William F. Semple fue premiado por su trabajo con la primera patente para fabricar chicle en diciembre de 1869; el chewinggum, que a partir del comienzo del Siglo XX se fabricó en forma industrial.

Ya los antiguos griegos masticaban resinas de un árbol: en su caso se llamaba mastic.

En 1928 se fabricó la primera goma capaz de hacer las populares pompas.



Mascar chicle era una práctica muy común en los soldados de la SGM: se introdujo en Europa por los norteamericanos, que alegaban que masticar chicle les ayudaba a controlar la ansiedad y a reducir el estrés propio de la guerra.

A mediados del siglo pasado se sustituyó la resina vegetal como componente principal de la goma de mascar por otros productos sintéticos (derivados del petróleo), debido a que esto abarataba los costes de producción.

Hace unos años se encontró en Suecia el que se cree el chicle más antiguo del que se tiene constancia: se trata de un trozo de resina de abedul, con 9000 años de antigüedad, en el que se puede observar la marca de los dientes de un individuo de la Edad de Piedra.

La compañía de chicles Wrigley's llevó a cabo una de las campañas mediáticas más potentes que se recuerdan enviando por correo tres tabletas de chicle a cada persona que apareciese en la guía de teléfonos de EE.UU convirtíendose así durante mucho tiempo en el primer vendedor del país.




Hoy en día la infinidad de tipos, marcas y sabores de chicles son incontables, así como sus consumidores. Sólo en España se calcula que se consume medio kilo de chicle al año por persona dando lugar a un volumen de ventas que según estudios realizados en el año 1997 mueve unos 175 millones de Euros.




A pesar de la creencia popular, los chicles no tardan siete años en digerirse. Esta es otra leyenda urbana; normalmente un chicle pasa a través del tracto digestivo sin causar daño y es eliminado tan rápido como cualquier otro alimento. Es más, los chicles pueden favorecer el tránsito intestinal, gracias a que el sorbitol, usado como edulcorante, puede actuar como laxante.



El Gum Wall

Si a cualquiera nos dijesen que eso de pegar chicles en los sitios puede convertirse en arte, no lo creeríamos. ¿Cuántas veces nos hemos encontrado de pequeños y no tan pequeños un chicle debajo de la mesa en el colegio o instituto? ¿Cuántas veces andando por la calle tranquilamente, de repente un chicle se cruza en nuestro camino y tenemos que convivir con él hasta llegar a casa para poder quitarlo con fuerza y constancia (y aún así nunca desaparecen sus restos)?
Lo del chicle convertido en arte es una casualidad del destino, además de estar vinculado a una tradición. A lo largo de 17 años, en Post Alley, Seattle, existe un muro que se ha ido llenando de chicles durante todo este tiempo y ha conformado un colorido y bonito mural, al que se ha dado en llamar “gum wall”. Así que ya sabes, si pasas por allí alguna vez, no olvides llevar chicles de colores y contribuye a esta obra. (Fuente: Taringa.net)



El muro comenzó a llenarse de gomas de mascar a principios de los 90, cuando largas colas de espectadores en busca de tickets del teatro se estacionaban en su frente. Irritados por la espera, comenzaron a pegar sus chicles a modo de protesta. Luego utilizaron las gomas para pegar monedas, pero con el tiempo la tradición de las monedas desapareció y se mantuvo la insólita costumbre de  visitar y dejar huella de la visita en la pared.
Al principio, el personal del teatro se encargaba de despegar los chicles después de cada función, pero la práctica se había vuelto costumbre y en 1999 dejaron de hacerlo; el Gum Wall  se había convertido en una atracción turística.


30 de abril de 2011

Scream 4

Título original: Scream 4

Director: Wes Craven
Guión: Kevin Williamson
Música: Marco Beltrami
Fotografía: Peter Deming
Reparto: Neve Campbell, Courteney Cox, David Arquette, Emma Roberts, Marley Shelton, Hayden Panettiere, Adam Brody, Mary McDonnell, Anthony Anderson, Rory Culkin, Kristen Bell, Anna Paquin, Lucy Hale, Nico Tortorella, Erik Knudsen, Brittany Robertson, Aimee Teegarden, Marielle Jaffe, Alison Brie, Shenae Grimes, Heather Graham
Año: 2011
Duración: 111 min.
País: EEUU
Productora: Dimension Films
Género: Terror.
Sinopsis:  Sidney Prescott ha logrado olvidar los asesinatos que ocurrieron en Woodsboro 10 años atrás. Ahora, convertida en una escritora de éxito, vuelve a su pueblo natal en la gira de promoción de su nuevo libro. Pero su regreso estará acompañado de una nueva ola de crímenes perpetrados por su viejo conocido: Ghostface.



Han pasado más de diez años desde la última vez que Ghostface utilizara sus afilados cuchillos. Ocurrió en la tercera película, la peor con diferencia, de una saga que devolvió al género de psicópatas asesinos el lustre perdido de los gloriosos años ochenta. Corría el año 2000 y Wes Craven volvía a ponerse a los mandos para terminar de desmontar lo que él mismo había levantado. Unos años antes, Scream: Vigila quién llama, había conseguido un inesperado éxito de taquilla, revolucionando un género, el  del terror, que se creía agotado. A partir de ahí  otras muchas películas intentaron  subirse  al carro, calcando plano a plano el esquema y las bases establecidas en Scream.



Pero diez años son demasiados, y la manera de entender el miedo ha cambiado. Los tiempos evolucionan, y lo que antes nos asustaba hoy nos da risa; sobre todo porque la formula “scream” se ha explotado tanto que ya nos parece un concepto pasado, ridículo  y repetitivo. Por eso esta nueva entrega se promociona con la siguiente frase: Nueva década, nuevas reglas. Todo puede pasar, nadie está a salvo. El reto de Scream era reinventarse para evitar  acabar siendo una parodia de si misma, distanciarse de todas sus imitadoras y volver a imprimir su propio sello. Personalmente creo que lo ha conseguido… a medias.




Por un lado la película rescata la atmósfera  de antaño, pero no su frescura, a pesar de las caras nuevas del reparto. Se me hizo un poco larga, un poco monótona, aunque de principio a fin no pude apartar la vista de la pantalla. Y eso que esta nueva película es mucho más sangrienta que sus predecesoras. Las muertes se multiplican sin ton ni son, da igual que la victima simplemente pasara por allí, que no tuviera nada que ver con la trama, cuchillada que se llevaba. Eso sí asustar lo que se dice asustar, poco. En cuanto a la trama, no es para tirar cohetes, pero va al grano. Que hay que matar, se mata; que hay que correr, se corre; que hay que saltar por una ventana, se salta. En el fondo esto es lo que nos atrae de estas películas; hay tensión, hay un asesino rondando, hay sobresaltos y golpes de música por si te has quedado sopa, pero sabes que nada va a salirse del guión, que los malos asesinan, que hay personajes que están ahí sólo para que les maten, pero que todo termina como debe terminar. Te sientes segura, porque a veces es divertido pasar miedo sin pasarlo; sabes que tarde o temprano el malo aparecerá por detrás cuchillo en ristre, que en algún momento de la historia cualquier personaje pasa a ser sospechoso para inmediatamente después ser asesinado, que hay giros macabros, que hay niñas tontas que le siguen el rollo al desconocido que llama en vez de colgar, y chicas monas con buenos pulmones, que es una diversión totalmente superficial pero que te gusta, te divierte, y a veces eso es suficiente.




Hay muchos guiños a las películas anteriores, de esos que si eres fan te harán sonreír, pero aún reconociendo que es una película entretenida le falta mucho para ser una buena película, y sólo se libra del desastre absoluto por su moraleja final; bastante apropiada y aguda, y fiel reflejo de los tiempos que corren, donde es más importante tener fans que amigos verdaderos, y donde el reconocimiento, la fama, el estatús social no se gana a base de trabajo. Los tres actores sobrevivientes, Neve Campbell, Courtney Cox y David Arquette están, pero sus presencias son simplemente anecdóticas, ya que ni sus personajes están desarrollados ni tienen excesiva trascendencia en la trama. Los secundarios son los que cogen el testigo, pero realmente ninguno, salvo quizás el personaje de Hayden Panettiere, se lucen.



En definitiva, una película pasable si te gustan las sagas clásicas del cine de terror.





27 de abril de 2011





Después de la guerra civil norteamericana, el controvertido político Clement Vallandigham, de Ohio, se transformó en un exitoso abogado que rara vez perdía un caso. En 1871 defendió a Thomas McGehan, acusado de disparar contra un tal Tom Myers durante una disputa en un bar. La defensa de Vallandigham se basaba en que Myers se había disparado a sí mismo al empuñar su pistola cuando estaba arrodillado. Para convencer al jurado, Vallandigham decidió demostrar su teoría. Desafortunadamente, utilizó por error una pistola cargada y terminó disparándose a sí mismo. Con su muerte, Vallandigham demostró la teoría del disparo accidental y consiguió exonerar a su cliente.

25 de abril de 2011

The Mountain

Si hay una montaña que me gusta, por razones obvias y también por su indiscutible belleza, esa es la que corona mi isla. El gran volcán llamado Teide, al que asocio irremediablemente con noches estrelladas y puestas de sol. Desde allí, el cielo nocturno es un espectáculo hipnótico que seduce y atrapa.
El noruego Terje Sorgjerd se ha dejado conquistar por sus increíbles paisajes; y entre el 4 y el 11 de abril filmó la Vía Láctea desde este paraje, incluyendo una tormenta de arena que llegó a la isla el 9 de abril.
La música que acompaña a las imágenes es Nuvole bianche de Ludovico Einaudi.


The Mountain from Terje Sorgjerd on Vimeo.


22 de abril de 2011

Noah Seattle y su manifiesto ecologista

Hoy se celebra el día de la tierra. Para homenajear esta fecha Google ha hecho un doodle animado para la ocasión.




Al verlo me he acordado de algo que leí hace mucho tiempo, cuando iba al colegio. Recuerdo que una profesora nos pasó el manifiesto ecologista de Noah Seattle, y me llegó profundamente.
Aunque es un poco largo, me gustaría compartirlo con vosotros. Si tenéis tiempo os recomiendo que lo leáis porque no os arrepentiréis.


Noah Seattle en 1860, cuando se acercaba a los ochenta años de edad.




En 1854, el jefe indio Noah Seattle se dirigió al presidente de EEUU para contestar su propuesta de adquisición de las tierras habitadas por su gente. Noah Seattle fue el jefe de una de las tribus indias que poblaban lo que actualmente es el estado de Washington, al oeste del país.
Su discurso se considera el primer manifiesto en defensa del medio ambiente. Un año después de pronunciarlo, se firmó el Tratado de Point Elliot, por el cual los indios perdieron sus tierras y quedaron confinados en reservas.


El gran Jefe de Washington ha mandado hacernos saber que quiere comprarnos las tierras, junto con palabras de buena voluntad.
Mucho agradecemos este detalle, porque de sobra conocemos la poca falta que le hace nuestra amistad.
Queremos considerar el ofrecimiento, porque también sabemos de sobra que si no lo hiciéramos los rostros pálidos nos arrebatarían las tierras con armas de fuego.
¿Pero cómo podéis comprar o vender el cielo o el calor de la tierra?

Esta idea no resulta extraña, ni el frescor del aire, ni el brillo del agua son nuestros, ¿cómo podrían ser comprados?.
Tenéis que saber que cada trozo de esta tierra es sagrado para mi pueblo, la hoja verde, la playa arenosa, la niebla en el bosque, el amanecer entre los árboles, los pardos insectos, son sagradas experiencias y memorias de mi pueblo. Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra cuando comienzan el viaje a través de las estrellas.

Nuestros muertos en cambio, nunca se alejan de la tierra, que es la madre. Somos una parte de ella y la flor perfumada, el ciervo, el caballo el águila majestuosa, son nuestros hermanos, las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre. Todos pertenecen a la misma familia.
El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino, que también, representa la sangre de nuestros antepasados. Si os la vendiésemos, tendríais que recordar que son sagradas y así recordárselo a vuestros hijos. También los ríos son nuestros hermanos porque nos liberan de la sed, arrastran nuestras canoas y nos procuran los peces, además cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuentan los sucesos y memorias de la vida de nuestras gentes.
El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Sí, gran jefe de Washington, los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y alimento de nuestros hijos.
Si os vendemos nuestra tierra, tendréis que recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y que también lo son suyos, y por lo tanto deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.
Por supuesto que sabemos que el hombre blanco no entiende nuestra forma de ser, tanto le da un trozo de tierra u otro, porque no la ve como hermana, sino como enemigo, cuando ya la ha hecho suya la desprecia y sigue caminando, deja atrás la tumba de sus padres sin importarle. Secuestra la vida a sus hijos y tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos, son olvidados. Trata a su madre la tierra, y a su hermano el firmamento como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devora la tierra, dejando detrás solo un desierto. No lo puedo entender, vuestras ciudades hieren los ojos del hombre piel roja. Quizás sea porque somos salvajes y no podemos comprenderlo.

No hay un sitio tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde se pueda escuchar en la primavera el despliegue de las hojas o el rumor de las alas de un insecto. Quizás es porque soy un salvaje y no comprendo bien las cosas.
El ruido de la ciudad es un insulto para el oído, y yo me pregunto: ¿Qué clase de vida tiene el hombre que no es capaz de escuchar el grito solitario de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la balsa?.
Soy un piel roja y no lo puedo entender. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aroma de pinos.

Cuando el último piel roja haya desaparecido de la tierra, cuando no sea más que un recuerdo su sombra, como el de una nube que pasa por la pradera, entonces todavía estas riberas y estos bosques estarán poblados por el espíritu de mi pueblo, porque nosotros amamos nuestro país como ama el niño los latidos del corazón de su madre. Si decidiese aceptar vuestra oferta, tendría que poneros una condición, que el hombre blanco considere a los animales de estas tierras como hermanos.
Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. Tengo vistos millares de búfalos pudriéndose abandonados en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco. Soy un salvaje y no comprendo como una maquina humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos solo para sobrevivir.

¿Que puede hacer el hombre sin los animales?. Si todos los animales desapareciesen, el hombre moriría en una gran soledad, todo lo que pasa a los animales muy pronto le sucederá también al hombre. Todas las cosas están ligadas.
Debéis enseñar a vuestros hijos, lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurre a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra, si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.
De una cosa estamos bien seguros. La tierra no pertenece al hombre, es el hombre el que pertenece a la tierra. Todo va enlazado, el hombre no tejió la trama de la vida; él es solo un hilo. Lo que hace con la trama, se lo hace a sí mismo. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo quizás seamos hermanos. Ya veremos.
Sabemos una cosa, que quizás el hombre blanco descubra algún día: Nuestro dios es el mismo Dios.
Vosotros podéis pensar ahora que él os pertenece, lo mismo que deseáis que nuestras tierras os pertenezcan, pero no es así. Él es el dios de todos los hombres y su compasión alcanza por igual al piel roja y al hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable par Él y se daña y se provoca la ira del Creador.
También los blancos se extinguirán, quizás antes que las demás tribus. El hombre no ha tejido la red de la vida solo es uno de esos hilos y está tentando la desgracia si osa romper esa red. Todo está ligado entre sí, como la sangre de una misma familia.

Si ensucias vuestro lecho cualquier noche moriréis sofocados por vuestros propios excrementos, pero vosotros caminareis hacia la destrucción rodeados de gloria y espoleados por la fuerza de Dios, que os trajo a esta tierra y que por algún designio especial, os dio dominio sobre ella y sobre la piel roja, ese designio es un misterio para nosotros, pues no entendemos porque se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de los exuberantes colinas con cables parlanchines.


¿ Dónde está el bosque espeso? … Desapareció
¿ Dónde está el águila ? … Desapareció
Así se acaba la vida y solo nos queda el recurso de intentar sobrevivir.

Si prefieres escuchar a leer, y te sobran ocho minutos, pincha:


18 de abril de 2011

Adele Enersen. Soñando sueños

Hace unos días me enviaron un precioso correo con algunas de las fotos de Adele Enersen. Todas ellas me encantaron por su ternura, vitalidad, alegría, y sobre todo por su desbordante imaginación.
La protagonista de las fotografías de esta publicista finlandesa es su propia hija Mila:


“Un día se durmió sobre la alfombra en una divertida postura, como si fuera una pequeña espadachina y su padre y yo nos reímos pensando que podría estar soñando con ello. Entonces mi marido, que es músico, colocó su batuta en la mano de la pequeña e hicimos nuestra primera foto de sus sueños”. Y ahí empezó todo.


Desde entonces, semana tras semana, Mila protagoniza las aventuras más increíbles; ha sido astronauta, surfera o cantante de un grupo de rock. Y todo gracias a la creatividad de su mamá. Aunque ha recibido importantes ofertas publicitarias por su trabajo Adele las ha rechazado todas, ya que lo más importante para ella es su pequeña hija.
Su blog y su página de Facebook reciben al día cientos de visitas. Incluso en Facebook hay una sección donde sus admiradores cuelgan las “fotos de sueños” de sus propios hijos.


Si quieres visitar el blog de Adele Enersen pincha aquí
















16 de abril de 2011


El huevo de Pascua no es un invento de nuestros días sino que ya era consumido por los persas, los egipcios o los romanos. Antiguas comunidades para las que estos huevos tenían un significado especial.
Regalar huevos decorados era una costumbre que se originó en Europa y Medio Oriente antes del cristianismo.
Entre las tradiciones que podemos citar cabe recordar el uso que las mujeres romanas les daban a los huevos. En Roma las mujeres embarazadas cargaban con un huevo porque se creía que con él podrían conocer el sexo del niño al nacer.

En el antiguo Egipto y en Persia los amigos intercambiaban huevos decorados cuando comenzaba la primavera, como símbolo del renacer de la naturaleza. Los huevos eran regalados a las mujeres como un presente especial. Como la Primavera Europea prácticamente coincide con la Pascua, el huevo pasó a ser el signo del renacer de Cristo; la Resurrección.
Ya en la Edad Media se universalizó el uso de los huevos de Pascua con este sentido. Entre los siglos IX al XVIII, la iglesia prohibió el consumo de huevos durante la cuma, por considerarlo equivalente a la carne, por lo que la gente los cocía y los pintaba para diferenciarlos de los frescos y poderlos consumir el día de Pascua de Resurrección. Con el tiempo estas tradiciones fueron incorporadas a la festividad de Pascua de Resurrección y hoy en día el huevo de pascua es un símbolo universal.

Además, cuenta la tradición que el mítico Conejo de Pascua se originó a partir de la ocurrencia de una mujer. Cuenta la historia que una mujer que pintaba huevos para sus hijos en la Pascua, los escondía en nidos de pájaros. En una de tantas veces, los niños encontraron dichos huevos, y un conejo saltó del nido, los pequeños con la inocencia de la edad asumieron que este simpático animal había proporcionado los huevos de Pascua


Más curiosidades

El huevo adquirió importancia dentro de la mitología egipcia cuando el Ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio. También los hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo.

Los huevos de pascua en la antigüedad eran de gallina y de pato.

A partir del siglo XVIII, cuando la industria chocolatera consigue avances importantes en el manejo y tratamiento del chocolate, se empieza a vaciar los huevos frescos y a rellenarlos de chocolate. Más tarde llegaron otras formas: conchas, campanas, carruajes... copiando figuras de la escuela austriaca, con sus colores y formas.

La noche del Domingo de Resurrección, desde el anochecer hasta el amanecer, los hombres jóvenes iban de casa en casa cantando. Si visitaban algún hogar donde vivían muchachas solteras, les cantaban una canción llamada LALYNKA, en la que se desea a las mujeres la suerte de poder casarse pronto y la felicidad matrimonial. Si los cantantes eran buenos, recibían de regalo huevos de Pascua. Los huevos no eran entonces tan abundantes como ahora, así que era un obsequio muy apreciado.

En Inglaterra, en los pueblos de montañas, esta celebración se inicia al amanecer del Domingo de Pascua. Hombres y mujeres suben a lo alto para ver nacer el Sol de la Resurrección. Al día siguiente, desde allí hacen deslizar huevos de vistosos colores que ruedan alegremente por las laderas y se pierden entre la vegetación de valles y llanuras.

En Grecia, el festejo de la Pascua no está completo si no se entrechocan huevos de variado color.

En Alemania los huevos de Pascua son de color rojo y están reservados para los mayores y los niños. Mientras, en Hawai creían que su isla era el producto de la explosión de un huevo puesto por un ave gigante, para los galos el huevo simboliza las energías solares y las energías relacionadas con la fecundidad, para los finlandeses el origen del universo se basa en la ruptura de 7 huevos a partir de los cuales nació el cielo, el sol y las estrellas.

En España, la zona de Cataluña y Valencia, es la región con más tradición en la elaboración de figuras de chocolate para celebrar la Pascua. Estas figuras adquieren una gran importancia a partir de mediados del siglo pasado. Son las monas de Pascua, figuras diversas, -en algunos casos verdaderas esculturas-, en chocolate que adoptan multitud de formas, cuyo límite lo pone la imaginación y pericia del maestro chocolatero.

13 de abril de 2011

Extra cine


Sígueme el rollo

Danny (Adam Sandler) desea conquistar a Palmer (Brooklyn Decker), una chica mucho más joven que él. Para despertar su interés, contrata a su asistente, una madre soltera llamada Katherine (Jennifer Aniston) y a sus hijos para que finjan ser su familia. Su intención es demostrarle a Palmer que su amor por ella es tal que está a punto de divorciarse de su mujer.

Sinceramente, divertidísima. Me he reído de lo lindo viendo esta comedia, y eso que de primeras no me llamaba la atención. Pero tengo que reconocer que es una película muy entretenida y una buena terapia antiestrés. Si buscas reírte un rato y olvidar tus preocupaciones por unos minutos con esta película lo conseguirás. También es verdad que la historia es convencional y previsible, pero lo compensa con su frescura y espontaneidad.
Los actores están bien, bastante correctos. Jennifer Aniston, la reina de las comedias románticas, ha aprendido a moverse bien en este tipo de género cinematográfico y lo domina, al igual que Adam Sandler, que explota aquí su más vena cómica. Pero sin duda yo me quedo con los secundarios, en especial con los dos niños que interpretan a los hijos de Jennifer. Dos personajes súper cómicos que hacen que te partas de la risa.
Otro sorprendente secundario, por lo inesperado de su personaje, sobre todo, es Nicole Kidman, que está genial; lo borda. Me ha gustado verla en este registro. A destacar su banda sonora con temas de Police, Snow Patrol y Rihanna, entre otros. Lo dicho, una comedia romántica con mucho humor, ligera y perfecta para una tarde de frío como las que hemos padecido este gélido mes de Marzo. 5.5


Nunca me abandones


Ruth, Kathy y Tommy pasan su infancia juntos en el internado inglés de Hailsham y son inseparables. Sin embargo, a medida que van creciendo tienen que afrontar los sentimientos que van germinando en su interior: Tommy y Ruth se convierten en pareja, pero Kathy también está enamorada de Tommy. Pero además, hay un secreto sobre su futuro que descubrirán en el internado, algo que afectará de forma directa a su destino y su vida adulta.


Hay películas que respiran tristeza, una especie de tristeza reposada y bella. Hay historias que no necesitan palabras, se construyen con silencios y miradas. Nunca me abandones es una película extraña. Tiene ese aire desvalido, bajo, monótono y romántico de los personajes de Jane Austen, ese dolor resignado, esa pasión anhelante y contenida. Esta película no cuenta una historia fácil de entender. Habla sobre el amor, la amistad, el destino y el tiempo. Necesidad de amar y ser amados. Aceptar con entereza un destino marcado antes de nacer y del que no pueden ni quieren escapar.

Pero sin embargo, aún reconociendo todos los valores que posee la película, a mi no ha conseguido atraerme del todo. Es demasiado fría y contemplativa. Quizás su final, por la belleza de los paisajes, por el mensaje, por la excelente y emotiva banda sonora de Rachel Portman, consiguió emocionarme un poco, pero no es una película que se haya metido en mí, no me ha dejado huella. Creo, estoy segura, que la novela en la que se basa, del escritor Kazuo Ishiguro, es superior y llega al corazón. Suele pasar que las adaptaciones cinematográficas no logran reflejar “el alma” de los libros, su atmósfera. No sé como hablar de esta película sin revelar cosas importantes, sin chafarles a los posibles lectores de esta reseña la película, porque hay cosas que es mejor ver por uno mismo. Y sin duda esta es una película que hay que ver. 7


Piraña 3D


Todos los años, el tranquilo municipio de Lake Victoria ve alterada su calma por la fiesta de la primavera, a la que acuden miles de jóvenes de todas partes para disfrutar del sol, el agua… y el alcohol. Pero este año, habrá otro motivo de preocupación aparte de las habituales resacas y las quejas de los vecinos: el terror está a punto de apoderarse del lago. Después de que un temblor subterráneo libere a cientos de pirañas prehistóricas, un dispar grupo de desconocidos deberá unirse para evitar acabar convertidos en la merienda de los nuevos y sanguinarios habitantes del lago.


Admito la culpa…. sólo a mi se me ocurre ver semejante cosa, ya hay que ser masoca. Fue un momento de locura transitoria. Una tarde de sábado aburrida, después de comer, con las energías bajo mínimo. Un instante de debilidad que puede pasarle a cualquiera. Tenía que haberlo sospechado siendo el remake de una de esas películas de terror de serie B de los setenta. Nada bueno podía salir de eso, y además con el añadido del “timotresde” de por medio. Pero en plena digestión esas cosas no se piensan. En realidad la película es honesta, da lo que promete: tetas, culos, sangre y mucho desmadre.

Peor imposible, ni los efectos especiales se salvan; y es que la película es mala a rabiar y desagradable. Alexandre Aja, el director de esta cosa, puso todo la carne en el asador, y cuando digo carne me refiero a lo que me refiero. La película es una fiesta de la primavera perpetua; muchas chicas sin camisa, y mucha hormona revolucionada. Y sangre, a borbotones, por todas partes, una carnicería en toda regla. Se dice que se usaron 80.000 galones de sangre en la película, lo que equivale a más de 300.000 litros. Una pena, en especial por los actores, por Elisabeth Shue, que se merece mejores ofertas cinematográficas, por Richard Dreyfuss y Christopher Lloyd, que aunque hacen pequeños cameos podrían haberse ahorrado semejante desprestigio. En definitiva, te gustara si eres chico, adolescente, tienes las hormonas desatadas y eres algo descerebrado, pero si no encajas en esta descripción es mejor que huyas como de la pólvora. 0.5



Sin compromiso


Emma y Adam deciden prescindir del follón emocional que conlleva una relación y ser simplemente amigos con derecho a roce. Rollo sin cuelgues, sexo sin sustos, coitos sin coste. Sin ataduras, ni mentiras, ni celos, ni achuchones, ni emoticonos, ni desayunos compartidos, sin “te echo de menos”, sin apodos para ciertas partes del cuerpo, sin liarse… en definitiva, sin compromiso. Lo que comienza siendo una solución perfecta para sus necesidades físicas se convierte en algo más peliagudo cuando Adam, sin darse cuenta, lleva sus sentimientos a la cama (y al armario del hospital, al asiento de atrás del coche y a prácticamente cualquier sitio que ofrezca un soporte horizontal). Al final, ambos terminan intentando desatar los lazos que intentaban evitar y esforzándose por responder a una pregunta clave: ¿pueden dos amigos practicar el sexo sin que el amor se interponga?


Irregular comedia romántica. Situaciones tópicas y personajes manidos. Pero consigue que al menos no te aburras demasiado. Tiene sus momentos de interés y otros más flojos, pero quedan compensados, así que no es tan malo como podía esperarse. Lo malo es que es ese tipo de película que olvidas nada más verla. Aún así es entretenida a ratos, tiene algunos momentos de humor y sus protagonistas hacen un buen papel los dos, incluso Ashton Kutcher. Aunque es muy poco arriesgada y convencional, si hubiera sido un poco más gamberra hubiera ganado pero se queda un poco corta como para aprobarla. 4.5

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