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11 de marzo de 2010



Este invierno ha sido el más lluvioso en 50 años. Desde principios de diciembre hasta finales de febrero se ha registrado una precipitación media de 292.5 litros por metro cuadrado, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
La buena noticia es que los embalses están al 77% de su capacidad; un nivel que no se registraba desde 1998. La mala, en cambio, puede contarse en innumerables daños materiales y personales. Pero a lo largo de la historia de la humanidad no sólo ha caído agua y hielo del cielo. También se han registrado otras lluvias “extrañas” que nadie ha sabido explicar.

Gracias al trabajo paciente de Charles Fort, un químico norteamericano (1874 -1932) que dedicó su vida al estudio de las extravagancias atmosféricas, hoy se puede contar con un inventario de fenómenos meteorológicos que impresiona. Fort se ocupó de recortar cuanta noticia extraña, vinculada con las lluvias, aparecía en la prensa del mundo. Consiguió reunir más de 60 mil notas, todas extraídas de revistas y diarios muy renombrados.
En el archivo de Fort hay comprobadas lluvias de peces sobre Londres y otras ciudades, lluvias rojas, negras y amarillas, lluvia de ranas, lluvias de carne, de trozos de algodón, de lodo, de arena, y también de sangre.


Algunas de las más extrañas:

Lluvia de colores:


*El 27 de febrero de 1877 en Penchloch, Alemania, cayó una espesa lluvia amarilla, color oro, cuya materia tenía 3 formas distintas: semejaban una flecha, un grano de café y un disco. No se encontraron trazas de polen y la sustancia despedía un fuerte olor animal. El análisis químico reveló la presencia de nitrógeno y amoníaco.
" El 30 de abril de 1887 se produjo una lluvia densa, ardiente, negra y pestilente. El mismo fenómeno se repitió el 9 de octubre de 1907 y el 2 de marzo de 1908. La "explicación" fue que se trataba de polvo de carbón que habría flotado en el aire desde las minas de Gales. Pero una lluvia similar se registró el 20 de enero de 1911 en Suiza y otra en el cabo de Buena Esperanza, el 5 de febrero de 1912. Según el reverendo James Rust una lluvia negra cayó en Slains, Escocia, el 14 de enero. Otra en Carluke, a 250 km. de Slains, el 1 de mayo. Y otros dos en este sitio el 20 de mayo de 1862 y el 21 de octubre de 1863. El informe químico identificó esta sustancia no como un producto volcánico o ceniza, sino como escoria de fundición. "Resulta imposible —dice Fort— imaginar que un producto artificial como es la escoria de hierro haya podido caer en tan grandes cantidades y en sitios tan distintos". Y agrega un dato sorprendente: El 9 de noviembre de 1819 cayó una lluvia negra de escoria de metal sobre una vasta zona de Canadá. Esta lluvia fue acompañada de una sacudida sísmica y de una intensa oscuridad aunque era pleno día.


Lluvias de peces, ranas, etc:


* En 1578, en Bergen, Noruega, llovieron grandes ratones amarillos. * En Londres, la tarde del 5 de mayo de 1848, cayó una lluvia extrañísima. Traducida textualmente la nota de Charles Fort dice lo siguiente: "A las 5 de la tarde el cielo estaba apacible sobre la ciudad de Londres. De pronto sin previo aviso, comenzó a soplar un fuerte vendaval que hizo volar a toldos y sombreros. El sol se apagó y una oscuridad densa se desplomó sobre la ciudad. Apenas se podía ver a dos pasos. A partir de ese momento comenzó a caer desde lo alto un copioso chubasco de agua y peces. Durante casi una hora cayeron miles y miles de pequeños peces de una 15 cm de largo". Examinados por los expertos no pudieron ser reconocidos. Se enviaron muestras a todas las Universidades de Inglaterra y ninguna pudo decir de qué especie eran esos peces. Finalmente, una comunicación llegada desde el Cairo y firmada por el decano de la facultad de ciencias naturales de esa ciudad informó que esos peces correspondían a una especie de agua dulce que prolifera en el mar de Galilea. No se pudo explicar cómo habían caído sobre Londres esos peces que los palestinos llaman “Pez de San Pedro".
* En enero de 1877, en Memphis, EE. UU., la prestigiosa Scientific American registró una lluvia de serpientes de hasta medio metro de longitud.
* En agosto de 1894, miles de medusas, grandes como un chelín , cayeron sobre la ciudad de Bath, en Inglaterra. En el mismo momento no lejos de ahí, en Wigan, cayó una lluvia de pequeñas ranitas.
* En los primeros días de julio de 1979, la agencia soviética de noticias Tass , poco amiga de dar informes sensacionalistas, comunicó que una tormenta dejó caer millones de ranas sobre un poblado llamado Dargan-ata cerca del mar Aral. En este caso, la ciencia soviética intentó explicar el fenómeno argumentando que un remolino había succionado toda clase de objetos y animales de pequeño tamaño, llevándolos hasta las nubes.


Tras la muerte de Charles Fort las lluvias acontecidas fueron más insólitas que las que describió: Chaparrones de tela de araña mojando pueblos y ciudades, están desconcertando a meteorólogos del mundo entero, que no obtienen explicación a tan inusual y original fenómeno.
La caída más frecuente es la de trozos de hielo, que en algunas ocasiones pesan 45 kg.



Lluvia de objetos:


*En el verano de 1969 los ventanales de una hostería de los Alpes alemanes próxima a Oberstdorf fueron literalmente destrozados por una lluvia de monedas antiguas, en especial rupias, maravedíes y piastras. El violento chaparrón paleomonetario se repitió a la mañana siguiente, y atrajo a numerosos curiosos a la zona. La policía destacó en el lugar a 4 patrulleros y una unidad de perros especializados que rastrearon la zona sin encontrar pista alguna sobre el extraño ataque.
Los dueños del establecimiento declararon que durante las 2 precipitaciones de monedas se oyeron voces en lenguas extrañas, que algunos huéspedes interpretaron como griego antiguo, y otros como sánscrito.
*En Argentina (Buenos Aires), hace más de 45 años, según testimonios de personas que presenciaron el fenómeno, una lluvia de ranas en estado de congelación —como dentro de cubitos de hielo— cayó sobre la Capital Federal. No sólo cayeron ranas sino también rosas y flores en el mismo estado de congelación que las ranas...


Siguiendo un poco con más sucesos en el mundo:

* Durante 4 años, en la década de 1980, la población de Evans, Colorado (EE.UU), vio caer del cielo millones de granos de maíz, semilla que nadie cultivaba en 10 km. a la redonda. El fenómeno, aunque suene increíble, tuvo antecedentes documentados en Winchester, Inglaterra, y en otras partes del mundo.
* A finales del siglo XVIII y comienzos del XIX llovieron sobre Irlanda sellos chinos del año 500 A.C.


* En 1974 llovieron huevos sobre una escuela de Wokingham, Berkshire. Los huevos, que caían del proverbial cielo azul, bombardearon coches, vallas, techo y patio. Hicieron tal ruido al chocar, que se creyó que habían caído desde una gran altura -desde un avión, por ejemplo-. Las autoridades locales de aviación negaron tener conocimiento de lo que chistosamente se dio en llamar "UFOS"(Unidentified Flying Omelettes, tortillas voladoras no identificadas). Pero la broma estaba en que el colegio se llamaba Keep Hatch, que en inglés significa algo así como "seguir empollando".


* En 1969 llovieron carne y sangre sobre una gran área de Brasil.
* En 1989, sobre el pueblo de Las Pilas, en Cantabria, llovieron muñecos de madera decapitados o con la cabeza quemada.

Mantequilla, dinero, caracoles, aves muertas, carne, flores congeladas, cabello humano… la lista de objetos caídos del cielo parece interminable.


Explicación del fenómeno:

En la actualidad, los investigadores apuntan a las trombas marinas como principales causantes de las lluvias de animales.
No obstante, la distinta naturaleza de estos fenómenos conlleva más de un posible causante atmosférico. De forma similar, los tornados también son capaces de provocar este tipo de consecuencias. Además, las trombas recogen fauna diversa y acuática que puede provenir del mar, lagos, pantanos e incluso ríos, pero no sirven para explicar cuando se trata de otro tipo de animales o si se trata de una única especie, como ocurre por ejemplo en el pueblo hondureño de Yoro, cuyos habitantes afirman presenciar todos los años entre junio y julio espectaculares lluvias de peces.

4 comentarios:

Malena dijo...

Mi querida Raquel: Me he quedado de piedra después de leer tu entrada porque es inimaginable y la verdad, te da un poco de miedo porque aunque todo tenga su explicación, no es muy normal que sucedan estas cosas.

Hoy está lloviendo en Barcelona y no te creas, que miraré más de una vez l cielo pensando en tu post.

Gracias por publicarlo.

Mil besos y mil rosas.

Ana dijo...

Una buena selección de lluvias curiosas. Me apunto a la lluvia de monedas o de dulces, ummm.
Me he acordado de una canción de juan luis guerra: ojala que llueva café, una canción muy tropical y apropiada para esta entrada, ¿verdad?
Un beso.
:)

Raquel dijo...

Desde luego estas lluvias extrañas no se ven todos los días; son auténticos misterios de la naturaleza, porque aunque halla, o mejor dicho, se de una explicación para estos fenómenos siempre hay un espacio para la duda. Algunas de esas "lluvias raras" parecen obra de un bromista cósmico (en otra ocasión hablaré de él, que también es muy curioso).
De nada, Malena, gracias a ti por pasarte por mi blog y leerlo. A veces necesitamos saber que hay alguien al otro lado.
Besos.


Ojala que llueva café en el campo, que caiga un aguacero de yuca y miel...una canción muy apropiada, igual que aquella que habla de lluvia de hombres :))
Un beso grande, hermanita.

Prometeo dijo...

Uno de esos misteiros que hacen un roto a la nuestra normalidad cotidiana, a la ciencia y a la logica...muy buen trabajo, excepcional. Un abarzo.

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