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12 de junio de 2009

Memorias de un tiempo pasado


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El género detectivesco siempre gozó de un gran prestigio en televisión. Detectives y aficionados varios copaban la pequeña pantalla allá a finales de los ochenta y principios de los noventa. Yo era una niña entonces pero guardo gratos recuerdos de estas series que forman ya, irremediablemente, parte importante de mi infancia.

El primer recuerdo me lleva a Angela Lansbury en “Se ha escrito un crimen”. Jessica Fletcher, émula de la Miss Marple de Ágatha Christy, era una escritora de novelas de misterio, antigua profesora de inglés, que en cada capitulo se veía involucrada de una forma o de otra en un terrible asesinato. Asesinato, que convenientemente permitía a nuestra protagonista demostrar sus dotes detectivescas y dejar en evidencia a las autoridades (in)competentes.

La serie seguía siempre el mismo patrón y los crímenes se resolvían satisfactoriamente sin dejar cabos sueltos. Buena parte de los episodios se ambientaban en Cabot Cove, un pueblecito pesquero que era el lugar donde vivía la señora Fletcher, y que recorría cada mañana en su bicicleta. Allí también vivían sus amigos el Dr. Seth Hazelet y el comisario Amos Tupper, que de vez en cuando le echaban una mano y rebatían con furor sus teorías. Lo que más recuerdo, casi lo único de hecho, es su cabecera, que me fascinaba; y es que la señora Fletcher era idéntica a mi abuela y a mi me hacía mucha gracia ver a una señora como mi abuela montando en bici y resolviendo asesinatos por hobby.

“Murder, she wrote” -en España “Se ha escrito un crimen”- se emitió durante doce temporadas, desde el año 1984 hasta 1996 con un total de 264 capítulos. A lo largo de los años, la serie tuvo multitud de nominaciones a los premios Emmy. Angela Lansbury fue nominada durante doce años seguidos sin que lograra llevarse el premio. Gracias a esta serie Lansbury se hizo muy popular en todo el mundo, mucho más de lo que había sido en su larga carrera cinematográfica. A finales de los '80 aprovechando su popularidad también se comercializaron libros que seguían la estructura y el espíritu de la serie de televisión siendo la protagonista, por supuesto, Jessica Fletcher
Un vez cancelada la serie en 1996, en los años siguientes se hicieron varios telefilms inspirados en la serie, también protagonizados por Angela Lansbury y que venían a ser capítulos alargados y con algo más de presupuesto, que buscaban satisfacer a los numerosos fans de esta serie en todo el mundo.



Todos se creían más listos que Colombo. Los asesinos, sofisticados y casi siempre de la alta sociedad, creían poder burlar el ingenio del teniente Colombo. Pero sus coartadas, elaboradas al milímetro, no lograban mantenerse mucho tiempo. Colombo los sometía, siempre ingenuamente, a un acoso psicológico sin igual.

Hay que reconocer que el teniente era un “palizas” y muchos de los culpables acababan confesando solamente para librarse de él.
Peter Falk dio vida a este singular y carismático detective. Con su gabardina roída, su aspecto desaliñado, un puro colgado de los labios y su voz cascada, Colombo se hizo muy popular. La serie fue todo un éxito, emitiéndose regularmente en EEUU desde 1971 hasta 1978, y esporádicamente entre 1989 y 2003.
La primera particularidad de esta serie es que se sabe siempre quién es el asesino porque al inicio de cada episodio empieza con el crimen (lo que en inglés se conoce popularmente como howcatchem, es decir, la llamada historia de detectives invertida). Y se sabe también que el teniente Colombo descubrirá a dicho criminal, gracias a un detalle menor.
Otras curiosidades sobre Colombo es su coche. Un Peugeot 403 ruinoso que forma parte de su look. A veces le acompaña su perro, al que llama Perro, y siempre habla de su mujer, a la que nunca llegamos a ver.



Esta serie mezcla distintos géneros, el de detectives y el romántico. Laura Holt es una detective privado a la que sus jefes no toman en serio por el simple hecho de ser mujer. Cansada de que nunca le asignen casos importantes decide fundar su propia agencia y crear a un jefe fantasma llamado “Remington Steele”. Poco a poco consigue que su negocio marche pero para mantener el engaño necesita convencer a sus clientes de la existencia de dicho personaje. Es aquí cuando aparece Pierce Brosnan que interpreta a un ladrón de joyas. Pierce Brosnan toma la identidad de Remington Steele para huir de la policía, y es así como este se hace cargo de la parte visible del negocio mientras Laura Holt investiga y resuelve los casos. La serie se hizo muy conocida básicamente por la relación de los protagonistas que nunca acababa de materializarse. Tanto marearon la perdiz que cuando los dos personajes declararon su amor los teleespectadores perdieron el interés por la serie.
El personaje de Pierce Brosnan era muy atractivo para el público y gracias a esta serie se hizo muy conocido.



En la línea de “Remington Steele”, Luz de luna destacaba por la tensión sexual de sus protagonistas y por el ingenio y el humor de sus diálogos. La serie gira alrededor de los casos investigados por una agencia de detectives, Luna Azul, al frente de la cual están Madelyn "Maddie" Hayes (Cybill Shepherd) y David Addison (Bruce Willis). Se rumoreaba que en la vida real los dos protagonistas se llevaban a matar. Confieso que de las cuatro series de detectives que he puesto esta es la menos recuerdo pero como suele pasarme me acuerdo perfectamente de la música de la cabecera, que por cierto fue compuesto e interpretada por Lee Holdridge y Al Jarreau. Como curiosidad apuntar que, al igual que con Remington Steele y Laura Holt, cuando la relación amorosa de los dos protagonistas se confirmó la audiencia cayó en picado.


Me dejo muchas series de detectives en el tintero, pero estas cuatro creo que son las más representativas de finales de los ochenta, al menos las que yo más recuerdo.

7 comentarios:

Miguel Schweiz dijo...

Jo Raquel, cuántos recuerdos. A mi me gustaba mucho Jessica :)
Aunque como dices se basaba en un modelo determinado era ya de la familia :)

Los mismo que Colombo, o esos dos locos de Luz de Luna.

Mi abuelo suele a veces hacer comparaciones con series en la TV bebé: En la Cuerda Floja, Los Intocables; el detective que hablaba mientras mostraban la ciudad, no recuerdo ahora y bueno, ahora les ha dado por muchas, sólo con tantos CSI, uffffff... y como soy de poca tele, casí ná, sigo las novedades a través de mi abuelo :)))

Muy buen artículo Raquel... Siempre especial, los sabes.

Besos

Ligia dijo...

Muchos recuerdos. A mí me gustaba mucho ver Luz de Luna y Se ha escrito un crimen. De Colombo no me gustaba su gabardina arrugada y sucia aparte de su parsimonia.
Ya en los 9o también disfruté con Diagnóstico Asesinato, con Dick Van Dike. Abrazos

Ana dijo...

Siempre me han gustado las tramas detectivescas. Las cuatro son series míticas de los 80 que curiosamente no recuerdo haber visto o sólo pequeños trozos. Si que recuerdo que se me daba bien imitar la voz ronca de Colombo... jeje. Y sin duda me quedo con la de Se ha escrito un crimen. Tenemos la misma abuela y a mí tambien se me recordaba mucho, eran iguales en cuanto a estilo y todo. Ay. ¿te imaginas a abuela Lola en bicicleta? Yo no...
Besitos :)

NoSurrender dijo...

es un género que ha dado momentos buenísimos, sí. En Realidad, House no es una serie de "médicos"; sino también de detectives, por cierto.

Pero yo me quedo con Colombo ¡qué personaje!

Salud!

Prometeo dijo...

Buenos recuerdos de series ya clasicas, aun saco de vez en cuando algun Colombo y lo vemos en familia...un abarzo.

Malena dijo...

Mi querida Raquel: Me ha encantado que me hayas hecho recordar esas series de cuando en la televisión salían cosas que merecían la pena. Disfruté con cada una de ellas y las recuerdo con cariño.

Gracias por estos recuerdos.

Besos y rosas para tí.

Raquel dijo...

Gracias Miguel. De las nuevas series de "detectives" seguía CSI, Las Vegas, Miami y NY, pero ya menos. También me gusta Bones, menos porque no es tan buena como CSI pero tiene un pase, y Caso Cerrado. Me dio mucha pena que quitaran de telecinco "Hermanos y detectives" tenía un punto cutre que me gustaba.
Un beso.

No me acordaba de Diagnostico asesinato, y eso que mi abuela no se la perdía. A mi Colombo me ponía de los nervios, pero esa parsimonia y el despiste crónico formaban parte del personaje.
Qué añoranza de la tele de esos años.
Un beso, Ligia.

Es curioso, Anita, porque esas series están en nuestra cabeza pero en realidad ni siquiera las seguíamos.
Los detectives ochenteros tenían su punto.

Sí, yo también creo que House es una serie de detectives, me encanta el gesto de House cuando le llega la inspiración.
Un saludo.


Hola Prometeo. Gracias por la visita.


Es verdad Malena, yo también siento nostalgia de esa tele, que era más blanca, más familiar.
Muchos besos.

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