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4 de mayo de 2014

Extra Cine XLVIII



Enemy

Un profesor que vive una vida apacible junto a su esposa, descubre que existe un actor idéntico a él. A partir de ese momento la búsqueda de ese individuo se convierte en su obsesión, lo que conllevará unas consecuencias inesperadas.

Película rara. Película incómoda y opresiva, como un lazo que se anuda al cuello  y se cierra poco a poco. Una película marcada por una atmósfera irreal, en tonos neutros y apagados. Una película que nos muestra un personaje que siente la claustrofobia de una vida con pocos alicientes, que la respira y la inhala, y que además la contagia. Una banda sonora cargante, que perfora, que pone de mal humor, que te revuelve y te hace encogerte en tu asiento. Una historia en la que hábilmente, o no tanto, dependiendo del gusto personal, todo queda en el aire, para que seamos nosotros, confusos espectadores, quienes le demos forma a este caos donde el aire pesa, los sueños parecen lo único real, y se pueden  ser dos personas en una.
No me gustó demasiado. Pasé miedo y me acompañó todo el rato un cosquilleo extraño en la nuca, una mezcla de desazón y disgusto, un mirar ansioso al reloj calculando la hora en que debía terminar la película, un efecto de mareo anclado a las tripas, como cuando tienes una pesadilla y quieres despertar. Ese instante antes de despertar. No por la historia en si, sino por esa atmósfera, por las imágenes perturbadoras que deja caer magistralmente y que quedan insertadas en algún punto del córtex cerebral; por lo bien que Jake Gyllenhaal consigue hacer reconocibles a simple vista a dos personajes con un mismo rostro, el suyo. Una dualidad magistralmente interpretada por este prometedor actor. Pero sobre todo por la confusión que genera esta historia en el inicio y sobre todo en el desenlace que es tan chocante que se te queda la nariz chafada y la cara amoratada. Un final que te para en seco, sin duda, como un derechazo que te rompe el tabique de la nariz.
Dicho esto en ti recae, querido lector, el verla o no. Si eres de los que resiste este tipo de cine, aparentemente sin pies ni cabeza,  como un puzzle que has de armar a oscuras, adelante, la disfrutaras después de visionada que es cuando realmente  empiezan a funcionar las cintas de este estilo. Pero si eres de los que prefieren ver otro tipo de historias, más amables y menos inquietantes, es mejor que pases completamente, acabaras con dolor de cabeza y con la impresión de que te han timado. 5,7



Need for speed

“Need for speed”, basada en la franquicia de videojuegos de carreras, cuenta la historia de Tobey Marshall, un mecánico que pilota muscle cars (coches clásicos de gran cilindrada) en un circuito de carreras ilegal callejero. Necesitado de medios para mantener a flote su taller familiar, acepta a regañadientes asociarse con el adinerado y arrogante ex piloto de NASCAR, Dino Brewster. Pero justo cuando está a punto de salvar su taller mediante un gran trato con la vendedora de automóviles Julia Bonet, una desastrosa carrera permite a Dino meter a Tobey en la cárcel por un crimen que no ha cometido, lo que deja a Brewster libre para ampliar sus negocios hacia el oeste. Dos años más tarde, Tobey sale de la prisión dispuesto a vengarse.

Hay dos tipos de personajes en “Need for speed”.  Personajes gilipollas,  y personajes cabrones. Lo siento por ser tan franca, pero cuando la veas, si la ves, seguro que acabas dándome la razón. Para empezar los gilipollas son retratados básicamente como “buenazos de buen corazón con pinta de faltarles unos hervores”. Los cabrones como “seres malvados y patéticos que venderían a su madre por una pepsi”. Los gilipollas y los cabrones tienen una pasión común, la velocidad y las carreras ilegales, y no se les ocurre nada mejor que dar rienda suelta a esa pasión en las calles de cualquier ciudad que se le ponga por delante, sin cinturones de seguridad y poniendo en riesgo a los transeúntes motorizados o a pie que transiten por allí.
No he jugado al videojuego, no sabía de su existencia, pero la trama de la película no puede ser más… menos. Menos en todos los sentidos.
Need for speed es una fantasmada donde ocurren cosas inverosímiles y previsibles. Las inverosímiles al menos le ponen sal al asunto. Un ejemplo de fantasmada inverosímil es que los protagonistas no pueden parar ni para repostar en un viaje de 48 horas aunque eso no es inconveniente para no hacerlo. Y si no paran para repostar pero repostan igualmente, ¿cómo lo hacen? Lo hacían en Top Gun, ¿por qué iba a quedar raro hacerlo en “Need for speed”? Aunque eso no tenga ni pies ni cabeza queda chulo en pantalla, ¿no? Sin embargo esta no es la única ni la peor fantasmada que ofrece la cinta, hay un esplendido surtido de escenas de este tipo.  Lo peor es que con un guión inexistente y una trama ridícula y simplona la película se alarga más de dos horas, y tres cuartas partes son paja y más paja. Y mira, al principio tiene su pase ver una carrera, sentir la velocidad y la adrenalina, pero la 487 vez que se repite la misma escena la gracia se pierde, vaya si se pierde, y el interés también.
Yo lo estaba pasando bien hasta casi la primera hora. Vale, es cine de evasión, cine para dejarse llevar, para entretenerse un rato, pero joroña se hace larga y lenta y eso es lo peor para una producción de este estilo. Y lo definitivamente peor es que el final es mas que predecible siendo el viaje para llegar hasta ahí, movidito sí, pero totalmente falto de encanto.
Si disfrutas con el olor de la gasolina y sueñas con conducir cochazos que llegar hasta los 370 kilómetros hora, no te importan los clichés y lo pasas pipa con las escenas de persecuciones, esta película te puede gustar. Por el contrario si te marea el olor del combustible y la velocidad sin sentido, ahórrate el viaje. 4



Río 2

En “Río 2″, Blu, Perla y sus tres hijos llevan una vida perfecta. Cuando Perla decide que los niños tienen que aprender a vivir como auténticas aves, insiste en que la familia se aventure a viajar al Amazonas. Mientras Blu trata de encajar con sus nuevos vecinos, le preocupa la posibilidad de perder a Perla y a los chicos ante la llamada de la selva.

Tres años después de que Río, la primera película sobre el guacamayo Blu, se estrenara con éxito, nos llega la secuela, repitiendo en la dirección Carlos Saldanha.
Sin perder una pizca de colorido y samba, la película vuelve a ser toda una explosión de plumas y color.  En esta ocasión nuestros azules protagonistas han de enfrentarse a la llamada de la selva, pero igualmente tendrán que sortear otros peligros, como la siempre acechante y pérfida  sombra de la cacatúa Nigel, de nuevo antagonista shakesperiano con mucho teatro, o la amenaza de unos tipos muy malos empeñados en deforestar el tesoro ecológico que es la amazonia.
Lo peor de “Río 2” es que se nota el bajón con respecto a su predecesora. Quizás por su trama, casi sin interés, todo sea dicho. Un producto que una vez consumido se olvida rápido y apenas deja recuerdo, salvo por las escenas musicales, realmente impresionantes y caleidoscópicas. Una buena animación, unos personajes con los que es fácil conectar, una historia resultona para los más peques, es lo más destacable de esta producción que está claramente enfocada para entretener sin más complicaciones.

Me gustó especialmente la operística relación entre la cacatúa Nigel y la Gaby, una ranita rosa muy mona pero letal. 5,5



Capitán América: El soldado de invierno

Tras los devastadores acontecimientos acaecidos en Nueva York con Los Vengadores, “Capitán América. El Soldado de Invierno”, de Marvel, nos cuenta cómo Steve Rogers, alias el Capitán América, vive tranquilamente en Washington, D.C. intentando adaptarse al mundo moderno. Pero cuando atacan a un colega de S.H.I.E.L.D., Steve se ve envuelto en una trama de intrigas que amenaza con poner en peligro al mundo. El Capitán América une fuerzas con la Viuda Negra y lucha por sacar a la luz una conspiración cada vez mayor mientras hace frente a asesinos profesionales enviados para silenciarle. Cuando por fin se revela la magnitud de la malvada trama, el Capitán América y la Viuda Negra van a contar con la ayuda de un nuevo aliado, el Halcón. Pero deberán enfrentarse a un enemigo inesperado y extraordinario: el Soldado de Invierno.


Me resulta difícil escribir sobre esta película. En primer lugar no soy amante de este género. Puede que porque las historias de superhéroes suelen parecerse demasiado unas a otras. El perfil del protagonista casi no cambia; los escenarios, los roles de los secundarios, la acción suele ser, si no idéntica, casi idéntica de unas películas a otras. Reconozco que en lo tocante a este  género cinematográfico no soy buena espectadora. Quizás porque toda cinta de superhéroes que se estrena últimamente está diseñada pensando claramente en la secuela o en su continuación. No parecen historias cerradas, bien hilvanadas, sino un caro y ruidoso espectáculo pirotécnico de efectos especiales con el objetivo de hacer taquilla y seguir haciéndola en el futuro. Aunque, a veces, si hay suerte, la pirotecnia puede intercalarse con escenas humorísticas (Ironman, por ejemplo). Aún así, de tontos es negarlo, uno ya sabe a lo que se expone cuando decide ver una de la Marvel, todo lo anteriormente señalado viene en el pack. Las películas románticas tienen sus clichés, los espaguetis western los suyos, y las de superhéroes  lo mismo.
A favor de la película hay que decir que el uso de los efectos especiales está bien pensado, bien ejecutado; las escenas de acción, básicamente su mayor basa, están especialmente bien hechas; dosificadas (salvo en el tramo final), y un punto a su favor, no son gratuitas. La trama también es casi interesante, especialmente si te gustan este tipo de películas, donde abundan los temas sobre política, conspiraciones, patriotismo, espionaje, traición o terrorismo.
Por encima de la trama destaca el antagonista de la historia; el soldado de invierno, con una estética muy molona y muy de “cómic”. No se puede decir lo mismo del protagonista, Chris Evans, que sigue teniendo cara de palo y expresión de seta. Definitivamente el resto del reparto son los que salvan la papeleta en el apartado artístico. Por encima de ellos brilla Scarlett Johansson, como Viuda Negra,  un papel para una fémina más lucido de lo acostumbrado en este tipo de cintas, y la verdad es que se agradece. Sorprende ver en esta producción, o al menos a mi me sorprendió, a Robert Redford, cuya presencia ya impone de por si, al igual que la de Samuel L. Jackson; actor prolífico donde los haya, no en vano  tiene el récord de ser el más taquillero de todos los tiempos.

En líneas generales es una película que cumple su cometido, que ya es bastante. Pero personalmente me aburrí un poco. No suelo empatizar con estas historias, la primera me resultó un fiasco gordo, y está, aunque mejora la nota ligeramente, me resulta igual de insulsa.  5



22 de abril de 2014


Publio Virgilio Marón, poeta romano (70 a.c.) y autor de la “Eneida”,  gastó alrededor de 800.000 sestercios romanos, algo así como 120 mil euros de la  época, en organizar un funeral para un “amigo”.
Contrató una orquesta de 50 músicos y plañideras, convocó a escritores reconocidos para que recitaran poemas y mandó construir un imponente mausoleo.
Durante semanas enteras se habló del funeral, desde los más ricos hasta los más humildes hacían comentarios sobre lo que consideraban un disparatado derroche de dinero.
Nada hubiera tenido de extraño, salvo la elevada cantidad, si “el amigo” de Virgilio no se hubiera  tratado de… una mosca.
Al siguiente año del fastuoso entierro se supo cuál había sido el verdadero motivo de la locura por la mosca, a la que Virgilio, guasonamente consideraba su mascota. Virgilio había recibido información política de un funcionario amigo, éste le había confiado que el Segundo Triunvirato estaba trabajando en una ley para expropiar tierras de los latifundistas de la época, con el objetivo de entregárselas a los soldados retirados.
Pero había una excepción, no serían expropiadas las tierras que tuvieran tumbas. Virgilio era dueño de miles de hectáreas, y, claro está, no iba a perderlas así porque sí.
La idea del mausoleo fue su jugada maestra. Dicho y hecho: el gobierno intentó expropiar sus posesiones, pero legalmente no pudieron hacer absolutamente nada.

20 de abril de 2014

12 Curiosidades literarias



La novela "Gadsby", escrita por Ernest Vincent Wright en 1939, tiene 50.110 palabras (240 páginas) y ni una sola letra "e", la más común del idioma inglés.




El libro infantil "Green Eggs and Ham", que hoy es el cuarto libro para niños en inglés más vendido en el mundo, fue escrito por Dr. Seuss (Theodor Seuss Geisel) después de que su editor, Bennett Cerf, le apostó $50 por crear un libro con menos de 50 palabras diferentes.
La 50 palabras son: a, am, and, anywhere, are, be, boat, box, car, could, dark, do, eat, eggs, fox, goat, good, green, ham, here, house, I, if, in, let, like, may, me, mouse, not, on, or, rain, Sam, say, see, so, thank, that, the, them, there, they, train, tree, try, will, with, would, you

Saddam Hussein escribió una novela rosa: "Zabiba y el Rey"



En las 6 firmas conocidas de Shakespeare, el escritor usó una ortografía distinta para su apellido, dos de ellas en el mismo documento: su testamento, en que escribe “Shakspere” y “Shakspeare”.
Willm Shakp
William Shaksper
Wm Shakspe
William Shakspere
Willm Shakspere
William Shakspeare
Curiosamente, en ninguna de esas 6 usa la ortografía que se utiliza hoy.



Si bien su nombre más popular es Mein Kampf (Mi lucha), el libro escrito por Adolf Hitler se titula Cuatro años de lucha contra la estupidez, las mentiras y la cobardía.


Una de las bibliotecas imaginarias más famosas está en Londres, en el 221 B de Baker Street, donde residía Sherlock Holmes, el detective de ficción creado por Arthur Conan Doyle.
Holmes (según los relatos de Doyle) empleaba su tiempo libre en tocar el violín, en dormitar bajo los efectos de la morfina, y en escribir tratados en los que compilaba su sabiduría.
Entre las obras supuestamente escritas por el detective figuran títulos como El arte de las pesquisas, Sobre las diferencias entre las cenizas de diversos tabacos, La utilidad de los perros en el trabajo del detective y Acerca de la escritura críptica. Ninguno de estos libros existe, pero, de haber sido reales, hoy serían clásicos de la criminología.

Allá por 1862, el escritor francés Victor Hugo andaba preocupadísimo con la marcha de su libro y temía que su editor no le publicara la edición de su libro "Los Miserables".
Se hallaba de viaje, así que envió una carta a sus editores Hurt & Blakquett poniéndole: "?".
Días más tarde recibió como respuesta: "!" (Dicen que se trata de la correspondencia más breve de la historia)


Murasaki Shikibu (h. 978-1026) es conocida como la autora de la novela más antigua del mundo, El Cuento de Genji. Lo menos conocido es que muchas grandes escritoras florecieron en Japón en ese tiempo, según anotó Murasaki Shikibu en sus diarios. Lo que pasa es que Genji es la única obra de mérito que sobrevivió. (Después del siglo XI, el budismo redujo drásticamente la posición de las mujeres).


El famoso autor de "Alicia en el país de las maravillas" fue el mayor de 11 hermanos, todos ellos tartamudos.


Los poemas y las obras de William Shakespeare han sido atribuidos a más de 20 personas, incluyendo a Francis Bacon, Sir Walter Raleigh, e incluso a la reina Isabel.


La novela La historia interminable, de Michael Ende, está impresa en dos colores de tinta distintos (verde y rojo). Cada uno de sus 27 capítulos comienza con una letra distinta del abecedario, siguiendo el orden alfabético, además las primeras palabras del libro están escritas al revés.



Sgeun un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsan ersciats, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrrtea. El rsteo peuden etsar toatlmnete mal y aun pordas lerelo sin pobrleams.

Etso es pquore no lemeos cada ltera por si msima, snio la paalbra en un tdoo.

14 de abril de 2014




 Somos pelo. Ya desde antes de nacer tenemos pelo. Es un vello fino y aterciopelado que nos protege en el útero y que actúa como aislante térmico. Tiene un nombre muy expresivo, lanugo, y desaparece a las 40 semanas de edad gestacional. Esta “lanita” puede aparecer también a las personas adultas que sufren anorexia como una protección térmica ante la pérdida brusca de grasa.

Esencialmente somos unos seres peludos. Podemos renegar de ello pero si observamos detenidamente nuestra piel nos daremos cuenta de que estamos cubiertos por finos cabellos. Cuando llegamos a la pubertad  aparece otro tipo de pelo, el pelo androgénico. Dependiendo de los niveles de andrógenos este pelo se transforma en pelo terminal en diferentes partes del cuerpo; vello púbico y axilar en los dos sexos. En los hombres además está el vello facial, el pectoral, el abdominal, el vello de las piernas y brazos, y el vello de los pies. En las mujeres únicamente suelen presentar vello más o menos visible en piernas, brazos y pies.

Es aquí, con el llamado pelo terminal, cuando comienza nuestra tortura. Lo mismo da si eres hombre o mujer, los cánones actuales mandan y depilarse para lucir bien es un requisito. No tener pelo en las zonas antes descritas se relaciona a la limpieza. La femineidad se asocia a la suavidad, a la tersura de la piel, así que presentar pelo en zonas donde por nuestro sexo no es habitual tenerlo puede crearnos un trauma importante.
Ahora que el sol comienza a salir tímidamente de su hibernación y en nuestro horizonte está más próximo el verano, eliminar nuestro vello vuelve a convertirse en una preocupación.

Pero, ¿cuándo comenzó esto de la depilación?

Aunque suene increíble tenemos que remontarnos muchos siglos atrás y detenernos en el Antiguo Egipto.
Los egipcios (3000 a.c.) tenían un elevado concepto de la Estética, la higiene y se depilaban todo el cuerpo. Las mujeres usaban cremas depilatorias hechas con la sangre de animales, tortugas, gusanos o la grasa de hipopótamo. En el papiro de Eber (1500 a.C.) se cuenta que las mujeres usaban ceras que se hacían con azúcar, agua, limón, aceite y miel ó sicomoro (árbol sagrado), goma y pepino. También usaban cuchillas hechas con afiladas conchas de tortuga.
Los hombres usaban navajas de silex, de cobre y de hierro y solían depilarse todo el cuerpo. Los sacerdotes y sacerdotisas egipcias no podían entrar a los templos sin cumplir con este ritual. Se aplicaba tanto para los sacerdotes como para las sacerdotisas.
Entre los romanos el cuidado del vello púbico era concienzudo. Se solía erradicar ya desde la adolescencia, bien en privado o también en los baños públicos. Las Romanas también lo hacían para estar bellas y comenzaban a depilarse el vello púbico en la adolescencia cuando empezaba a aparecer. Usaban pinzas, llamadas "volsella", "dropax" y ceras a base de resinas y brea llamada "philotrum". En los baños públicos había cuartos para la depilación. Existían esclavos especializados, "alipilarius" que depilaban en los prostíbulos el vello púbico de las cortesanas.




Los griegos consideraban que un cuerpo depilado era el ideal de belleza, juventud e inocencia. Los artistas griegos realizaron bellas esculturas donde sobresalía el gusto de la época. En ellas aparecen modelos, tanto masculinos como femeninos, perfectamente depilados.
Era usual en Grecia antigua la depilación del vello púbico, señal de distinción y de rango social, por ello, se practicaba en las clases sociales altas. Usaban la vela para quemar los vellos, abrasivos como la piedra pómez, ceras hechas con sangre de animal, resinas, cenizas y minerales. Las hetairas usaban una crema depilatoria llamada "dropax" pasta compuesta de vinagre y tierra de Chipre.
En la Edad Media aparecieron las primeras tijeras depilatorias fabricadas con las quijadas de un pez, la palometa. Pero durante esta época las mujeres elaboraban pastas que contenían arsénico, azufre y cal viva (oropimente) para usarlas en la depilación. Hacían desaparecer el vello de las cejas, las sienes y la parte más anterior del cabello. De esa forma solían ensanchar la frente y parecer más bellas para los hombres de su época
Musulmanas, judías y turcas cuidan especialmente la depilación. Según el Sunnah, las mujeres musulmanas deben depilarse para mantener su cuerpo limpio. Para ello utilizaban la técnica del hilo en las axilas y el pubis. Esta práctica se extendió a la India, África y a otras regiones bajo influencia del Islam.




Los turcos consideraban pecaminoso que una mujer dejara crecer el vello en sus partes íntimas, razón por la cual los Baños Públicos tenían cuartos especiales, llamados "hamams", donde las damas se depilaban, hoy todavía existen.
Muchos pueblos de América afeitaban distintas partes de su cuerpo. Los Aborígenes Argentinos que se depilaban eran los Puelches, Guenaken, Tehuelches, Araucanos y los Avipones. Estos últimos fueron llamados "frentones" por los españoles porque se depilaban el vello del rostro hasta la mitad de la cabeza, incluidas las cejas y pestañas.
Pero el hito en el mundo de la depilación llegó en la segunda mitad del siglo XVIII. La invención por un barbero francés, Jean Jacques Perret, de la primera maquinilla de afeitar con cuchilla revolucionó a occidente, consiguiendo hacer que esta práctica fuera menos complicada y más placentera tanto para hombres como para mujeres.
Hubo que esperar hasta el siglo XX para que apareciera la primera maquinilla de afeitar con hoja intercambiable fabricada por Gillette. Solo unos años después, se populariza la utilización de la cera de abeja, de la resina y de la parafina para fines depilatorios.





Durante los años treinta del siglo pasado se produce otra invención que, junto a la utilización de ropas que dejaban el cuerpo cada vez más al descubierto, dará un nuevo impulso al mundo de la depilación. Se trata de la maquinilla de afeitar eléctrica. Su fácil manejo hace que se implante sin ningún tipo de problemas en el mundo del aseo y del cuidado personal. También comienzan a popularizarse cada vez más, tanto la depilación eléctrica como las nuevas y cada vez más eficaces cremas depilatorias, hasta llegar a la actualidad, donde el láser y otras nuevas técnicas, ya muy sofisticadas y en algunos casos indoloras, van haciendo cada vez más populares.

Más

En el Renacimiento los artistas retrataron a mujeres con poco o nada de vello púbico, como se ve en los cuadros: "Tres Gracias" de Rubens y "Nacimiento de Venus" de Boticcelli. El hábito depilatorio cayó en desuso después de que Catalina de Medici, entonces Reina de Francia, prohibiera a las mujeres en gestación y a sus damas extraer su vello púbico.

El cristianismo atacó duramente el acto de la depilación que asociaba a rituales paganos. En los países con marcada religiosidad la depilación se redujo a su mínima expresión; fue el caso de España, Francia, Italia, Alemania y Gran Bretaña.




La depilación por electrólisis se inició hace más de 100 años, gracias al oftalmólogo Charles Michael. “Conectó una aguja con cable eléctrico a una batería seca, lo insertó durante varios minutos de una pestaña encarnada, destruyó el folículo y el pelo nunca volvió a crecer”

En mayo de 1915 un anuncio publicado en la revista Harper’s Bazaar se dirigía básicamente a lectoras de la alta sociedad norteamericana.  En él aparecía la fotografía de una joven, con los brazos en alto y descubiertos, con el lema:

“La moda para el verano y el baile moderno se combinan para hacer necesaria la eliminación del molesto vello”



A partir de ahí, comenzaron a aparecer más campañas y diferentes productos para imponer la depilación de las axilas entre las mujeres.

En 1982 un artículo escrito por Christine Hope en el Journal of American Culture, "Cabello caucásico, cuerpo femenino y la cultura estadounidense", reveló que el acto moderno de afeitarse debajo de los brazos y las piernas fue una habilidosa campaña de marketing para vender maquinillas de afeitar, esto se dio a conocer como La Gran Campaña de las Axilas.

Durante la Segunda Guerra Mundial la escasez de medias de seda dejó  al descubierto y sin disimular el vello en las piernas de muchas mujeres. El auge en la moda de las “chicas pin-up”  a través de la fotografía realizada a la actriz Betty Grable, fue un importante desencadenante para que miles de mujeres quisieran imitarla comenzando a depilarse las piernas.



Hay zonas geográficas donde las mujeres son lampiñas, no tienen vello púbico, ni apenas vello en otras partes del cuerpo. Lo mismo sucede con los hombres, por ejemplo entre ciertas tribus indias de Norteamérica, o en zonas de extremo oriente.

En 1960 Harold Maiman patenta el láser rubí para usarse en tratamientos dermatológicos; la génesis de la depilación por láser actual.

8 de cada 10 hombres españoles afirma haberse depilado alguna vez el pelo del cuerpo. Por comunidades los que más se depilan son los canarios seguidos de los navarros.

En Europa 77 millones de mujeres se depilan. En España la cifra anda sobre 12 millones.

Es un falso mito que depilarse con cuchilla haga que salgan más pelos y más oscuros.

En los climas cálidos el pelo crece más deprisa.

Nuestro pelo puede contener restos de distintos elementos, incluyendo el oro.

Un hombre va a pasar 5 meses de su vida afeitándose. Pero si no lo hace, su barba podría llegar a medir 9 metros.


Hans Steininger tenía un récord Guiness: poseía la barba más larga de la historia, 1,40 metros.
Lo irónico del caso es que fue su propia barba la que acabó con su vida.
  Un día hubo un incendio y al huir precipitadamente tropezó con ella, rompiéndose el cuello y muriendo en el acto.

Un estudio publicado en el British Medical Journal y coordinado por el dermatólogo Francois Desruelles, del Hospital Alpe Maritimes de Francia, alerta de que la popular “Depilación Brasileña”  aumenta el riesgo de infecciones de transmisión sexual.

Los humanos estamos destinados a perder el vello porque el recalentamiento del planeta llevará al Homo Sapiens a prescindir de esta capa aislante de frío. Esto sucederá dentro de millones de años, mientras tanto seguiremos depilándonos como desde los inicios de la humanidad.




Fuentes: Ya esta el listo que todo lo sabe,20 minutos,  Imujer, Monografias, Curiosidad infinita.
Imágenes: Google.

12 de abril de 2014

Inspiración en Imágenes


Los besos tienen algo magnético. Nos gusta darlos, recibirlos, saborearlos, sentirlos, esperarlos, robarlos… Nos cosquillean en los labios y en los ojos. Porque se besa antes con la mirada, ya lo decía Becquer. Un buen beso perdura en nuestra piel, grabado en la epidermis como una huella de sol.
Desde siempre los besos han interesado especialmente a los lectores de este blog. Muchas de las entradas dedicadas a ellos son las más buscadas y  las que más visitas acumulan. Nos gusta besar y nos gusta indagar sobre besos.

Por eso esta tirada de Inspiración en Imágenes va dedicados a ellos, besos de despedida o reencuentro; besos de amor en tiempos de guerra.
















11 de abril de 2014

Extra Cine XLVII



Stockholm

Una noche, en una discoteca, ves a una chica, te enamoras de manera fulminante y se lo dices. Aunque no te hace mucho caso, pasas con ella el resto de la noche y termináis en la cama. ¿Qué ocurriría si, al día siguiente, no fuera la chica que parecía ser? Una noche, en una discoteca, se te acerca el típico chico que dice que se ha enamorado de ti. No le haces caso, pero después compruebas que no es el típico plasta, es simpático, encantador y realmente se ha enamorado de ti; así que pasas la noche con él. ¿Qué ocurriría si al día siguiente no fuera en absoluto el chico que parecía ser?

Esta podría ser una historia convencional. Una historia que podría estar ocurriendo ahora mismo en cualquier ciudad española.
Un chico  conoce a una chica e intenta ligársela.  La chica se resiste ante el “asedio” del chico aunque en el fondo le gusta. Ambos avanzan por el escenario nocturno de la gran urbe madrileña como en un tablero en este juego de seducción. Pero aunque los dos juegan es el chico el que lanza continuamente los dados. Lo que ninguno sabe es que apostar en este juego es arriesgarse a perder, porque en esta partida no hay vencedores. Tampoco hay romanticismo, sólo engaño.
Él es divertido, insistente, cautivador. Ella reservada, misteriosa, vulnerable y triste. Y esta es una película de extremos, como sus dos únicos protagonistas. Negro y blanco. Luz y oscuridad. Noche y día.
En la primera parte la historia renquea un poco. Los diálogos se atascan, resultan forzados y un poco artificiales. Lo que vemos, lo que nos muestra Stockholm aquí no se diferencia de cualquier comedia romántica al uso que nos llega de Hollywood, pero la segunda parte cambia totalmente de registro.  No puedo contar más, hacerlo sería arriesgarme a desvelar más de lo que conviene. Pero sin duda es esta segunda parte la que consigue hacer de la película algo interesante, o al menos es la que te hace formularte algunas preguntas.
Aunque sea mejorable y se note que no es una producción cara tiene algo que atrapa, y es que no deja indiferente.
Mención especial a los actores que sostienen la trama, Aura Garrido, estremecedora, y Javier Pereira, un escalón por debajo de ella pero igualmente notable. 6,5



Her

En un futuro cercano, Theodore, un escritor solitario, consigue un nuevo sistema operativo basado en el modelo de Inteligencia Artificial y diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario. Para sorpresa de Theodore, se crea una relación romántica entre él y la voz femenina de este sistema operativo.

En la expresión de este magnifico actor se reúne todo lo que es Her: una crítica incisiva sobre las relaciones, las nuevas tecnologías y la soledad. Un catálogo de emociones que se despliegan en su mirada, donde  a veces vemos ternura, otras desesperanza, nostalgia, ilusión, decepción, miedo,  alegría… Un actor enorme, una interpretación impecable, una película que, como los ojos de Joaquín, me ha conquistado. Porque Her es una historia de amor preciosa, y pese a que se ubica en un futuro no muy lejano y muestra una realidad de ciencia ficción, monopolizada completamente por la tecnología virtual, esto no nos suena tan imposible o improbable, diría más bien que es preocupantemente creíble. Quizás ahí está su acierto, reflejar un futuro que casi podemos tocar.
No puedo dejar de recomendarla, por la labor de los actores, de Joaquín sobre todo, pero también de Scarlett Johansson quien es la voz y la esencia de “Samantha”, y por cuyo trabajo se metió a la mayoría de los críticos en el bolsillo. Y también tengo que recomendarla por su “atmósfera”, por sus colores y sus escenarios, que son una píldora de energía necesaria en ese paisaje de soledad por el que transita Theodore. 7



Dallas Buyers Club

Cuando a Ron Woodroof se le diagnostica que tiene el virus del SIDA, se le prescribe un fármaco altamente tóxico y se le pronostican 30 días de vida. Reacio a aceptar esa sentencia de muerte, Woodroof se introduce en el mundo de los fármacos clandestinos y acaba convirtiéndose en el mayor promotor de un tratamiento no aprobado legalmente que no solo le alivia de la enfermedad, sino que también prolonga su vida. Woodroof inicia una batalla contra la Administración de Alimentos y Medicamentos, y da pie a una campaña de concienciación sobre la desinformación del Gobierno para ayudar a todas las víctimas silenciosas que sufren el virus del SIDA.

 Cuando en la última edición de los premios Oscar Matthew McConaughey se llevó el premio a mejor actor principal me sorprendió.  Todo el mundo esperaba que por fin, en su cuarta nominación, se lo llevara Leonardo Dicaprio. La verdad es que parecía cosa hecha, pero finalmente en un sorprendente giro no fue así. Tenía muchas ganas de ver la película y la actuación por la que este texano de 44 años se había alzado con la estatuilla dorada. Matthew había estado abonando con sus últimas apariciones en la pantalla grande este éxito. Ya había demostrado ser algo más que una cara bonita en “Mud”, donde me ganó, y en su aparición televisiva en la serie “True Detective”.
Digo sin temor a equivocarme que este premio es totalmente merecido. No sólo él, su compañero de reparto Jared Leto está igualmente impresionante en una transformación que va más allá del aspecto físico.
El personaje de Matthew es fuerte, todo un luchador, acostumbrado a coger el toro por los cuernos. Pero cuando descubre su enfermedad ésta mueve sus cimientos, sus convicciones, sus ideales. En los años 80 la desinformación sobre el SIDA era total. Se creía erróneamente que era cosa de homosexuales y drogadictos. Un diagnostico así era una fulminante sentencia de muerte; el porcentaje de supervivencia era muy escaso. Y los tratamientos que había buscaban sobre todo el máximo beneficio para las farmacéuticas por encima del bienestar de los pacientes, que se enfrentaban a unos efectos secundarios devastadores.
La película es la lucha de Woodroof no sólo contra el virus sino contra sus propios prejuicios, contra los médicos y  la poderosísima FDA. 
Dallas Buyers Club es una película con buen pulso que no titubea a lo largo de sus casi dos horas de duración. Una película sólida, bien escrita, mejor interpretada que merece mucho la pena. Imprescindible. 8



Divergente

La historia se desarrolla en un mundo distópico en el que la sociedad está dividida en cinco facciones. Cada una de ellas se dedica a cultivar una determinada virtud: Verdad (los sinceros), Abnegación (los altruistas), Osadía (los valientes), Cordialidad (los pacíficos) y Erudición (los inteligentes). Dado que ya ha cumplido los dieciséis años, Beatrice Prior tiene que elegir a qué facción pertenecerá. Al tiempo que se enamora de un joven, la muchacha se ve obligada a guardar un secreto para evitar que la maten.

Los bestsellers juveniles están siendo un filón. Algunas sagas literarias como “Los juegos del hambre” han conseguido hacerse un sitio, otras en cambio como “Cazadores de sombras” o “La huésped” no pasan de ser un gran fiasco. Son sólo tres ejemplos de las películas  “para jóvenes” que últimamente llegan a nuestros cines basadas en célebres novelas.
En este caso el libro sobre el que se basa la película fue un “super ventas” en EEUU. Todo un éxito para su joven autora, Veronica Roth, que en el momento de su lanzamiento tenía 22 años y cuyo triunfo la impulsó a escribir dos libros más, “Insurgent” y “Allegiant”, completando una trilogía.
Y verdaderamente tiene mucho en común con las películas nombradas. Por tanto hay que describirla como poco novedosa y un poquito menos entretenida que “Los juegos del hambre”, con una protagonista que rivaliza en carisma con Katniss, aunque eso sí, mucho más blandita. Y es que son poco más de dos horas y media, y aunque tiene un buen ritmo es imposible obviar su duración. La trama está demasiado centrada en el entrenamiento de la protagonista, tocando superficialmente el clima social de la historia, que aparece como un escenario difuminado al fondo, dejando borrosos a los personajes “malos”, en especial al personaje interpretado con desgana por Kate Winslet; su aparición, cinco minutos de reloj, saben a poco. Tampoco salen bien parados los secundarios, meras comparsas de los dos actores protagonistas, Shailene Woodley y Theo James, quienes se lucen, sobre todo físicamente, aunque su historia en común sea más que previsible; a su favor decir que al menos tienen buena química. 6



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