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9 de julio de 2015










Hay que remontarse a un escrito datado en 1817 para encontrar el primer documento conocido en el que se hace referencia a la tortilla de patatas. Este escrito  iba dirigido a las Cortes de Navarra y en el se hablaba de que los habitantes de Pamplona consumían: dos o tres huevos en tortilla para cinco o seis mezclando patatas, pan, etc.
«...dos o tres huevos en tortilla para cinco o seis, porque nuestras mujeres la saben hacer grande y gorda con pocos huevos mezclando patatas, atapurres de pan u otra cosa...»
Pero en 1519 ya se conocía la tortilla de huevo. Concretamente, en las crónicas de Indias se hace mención a que tanto en Europa por los conquistadores españoles como en América por los aztecas, la preparaban y vendían en los mercados de Tenochtitlan; en esos textos la tortilla de Mesoamérica solía referirse como «pan de maíz», por lo que la alusión a la «tortilla de huevo» se realiza sin confusión:

..." Venden huevos de gallinas y de ánsares, y de todas las otras aves que he dicho, en gran cantidad; venden tortillas de huevos hechas. Finalmente, que en los dichos mercados se venden todas cuantas cosas se hallan en toda la tierra..."
Segunda carta de relación de Hernán Cortés.

..."Carne y pescado asado, cocido en pan, pasteles, tortillas de huevos de muy distintas aves. Es innumerable el mucho pan cocido y en grano y espiga que se vende, juntamente con habas, judías y otras muchas legumbres..."
Historia general de las Indias, Francisco López de Gómara.

La papa o patata es una planta originaria de América del Sur, y fue conocida por los españoles de mano de los incas. Los incas llamaban a la planta papa en quechua. La similitud de la papa con la batata favoreció que en el siglo XVII en España llamaran «patata» a la primera.



Sin embargo hay quien apunta su origen al general Tomás de Zumalacárregui. Supuestamente habría inventado la tortilla de patatas "por necesidad", ya que era un plato sencillo y nutritivo capaz de saciar el apetito del ejército carlista. Otros proponen que la invención se le debería atribuir al cocinero belga Lancelot de Casteau, que publicó la receta en 1604 y que trabajó como cocinero de tres obispos de Lieja.
Sin embargo, en el libro "La patata en España. Historia y Agroecología del Tubérculo Andino", escrito por el científico del CSIC Javier López Linaje, se sitúa el origen de la tortilla española en la localidad extremeña de Villanueva de la Serena en el siglo XVIII. La obra hace referencia a documentos que hablan de la tortilla de patatas en esta localidad en 1798, y atribuye su invención a Joseph de Tena Godoy y al marqués de Robledo.








Existen muchas formas de cocinarla pero  lo mejor es que las patatas estén más cocidas que fritas, y se deben dejar en remojo con el huevo batido un tiempo —no menos de diez minutos, aunque mejor si se las deja durante media hora— para que se empapen y adquieran la consistencia adecuada. En cualquier caso conviene escurrir bien de aceite las patatas antes de mezclarlas con el huevo.
Para darle la vuelta  y que se haga por los dos lados se  suele emplear un plato especial (vuelve tortillas) o una tapa grande. Puede ser elaborada cuajando el huevo por completo o dejando el huevo semicuajado, gruesa o fina, recién elaborada o reposada.



En Madrid se sirven las tortillas bravas, que tienen una salsa picante similar a la empleada en las patatas bravas y suelen ser de un tamaño reducido, aunque también se suelen acompañar con mahonesa. Se pueden acompañar de diversas salsas, currys y aderezos.
Si se desea que quede más esponjosa, puede añadirse al huevo un chorrito de leche, antes de mezclar con las patatas.
Para el que no le guste la cebolla, pero quiera darle un toque diferente, le podemos añadir unos ajos enteros cuando estemos friendo las patatas, después los retiraremos, les da un sabor rico y diferente.



Existen variantes de esta tortilla que incluyen de otros ingredientes, tal es la tortilla paisana, que además de las patatas y el huevo lleva chorizo, pimiento rojo y guisantes. Otra variedad sería la tortilla rellena, la cual puede ser una gruesa abierta por la mitad, o ser dos finas puestas una encima de otra. Entre ambas partes, a modo de sándwich, iría un relleno, que puede ser vegetal, ensaladilla, jamón, queso, tocineta o surimi.














La receta, como ya hemos visto, es simple. Consta de tres ingredientes básicos: aceite, papas y huevos. Todo lo demás es aderezo.
Entre los más puristas de la tortilla española hay quien defiende a capa y espada que no necesita más, en consecuencia añadir cebolla o cualquier otro ingrediente es desvirtuar la receta original. Y hay que reconocer que es verdad. Para hacer una deliciosa tortilla de papas sólo hay que contar con estos tres productos para que esté rica. Económica, fácil y deliciosa, ¿quién puede resistirse a una buena tortilla de papas? Aún así con cebolla su sabor se dispara, vamos a reconocerlo. Es más jugosa, y más adictiva si cabe. El caso es que la tortilla con cebolla es más popular. Según una encuesta elaborada por Sondea para la empresa Coca-Cola en el 2009, un 71% de los 1.700 encuestados consideraba que la tortilla de patatas ideal es la que lleva cebolla. Solo un 17% defendía que no debe de llevar ningún otro ingrediente salvo huevo y patata.










Uno de sus ingredientes clave, la patata, tiene un 84% de agua en su composición por lo que los carbohidratos que contienen son sanos para nuestro organismo y nos aporta bastante energía.

La tortilla de papas contiene bastante potasio, el cual es muy bueno para que se formen proteínas en nuestro organismo y que nuestro corazón funcione perfectamente. También contiene magnesio, que es muy bueno para controlar la actividad de nuestro sistema nervioso.



Gracias a la mezcla que se hace con el huevo es un plato rico en calcio, el cual es muy bueno para nuestros huesos, lo que los fortalece y ayuda a regenerarse más rápidamente.

Es muy rico en vitamina A, la cual es muy buena para la vista y previene problemas oculares como las cataratas. También es muy rica en vitamina B, por lo que es muy buena para el sistema circulatorio pues genera más glóbulos rojos y eso es muy bueno para nuestro cuerpo.


La tortilla de papas más grande del mundo. Fueron necesarios 1.600 kilos de patata de Álava, 16.000 huevos, 150 litros de aceite de Arróniz, 26 kilos de cebollas, 15 kilos de sal y 12 chefs en representación de todo el sector hostelero de Vitoria-Gasteiz, bajo la dirección del chef vitoriano, Senén González, para conseguir  el récord. El resultado fue una súper tortilla de 5,20 metros de diámetro, 7 cm de grosor y una tonelada y media de peso


6 de julio de 2015

Porque el perdón es la mejor forma de venganza

Decía María Teresa de Calcuta que si de verdad queremos amar, tenemos que aprender a perdonar.
Perdonar es quedar en paz con nosotros mismos. Porque cuando guardamos rencor ese sentimiento acaba por destruirnos. Poco a poco va haciéndonos peores personas hasta que, como el metal que se oxida con la lluvia, nos corroe por completo.  Perdonar es necesario, es un alivio para nuestras heridas y para nuestra alma.

Eva Mozes Kor tiene 81 años y es una sobreviviente de Auschwitz, el mayor centro de concentración de la historia del nazismo, donde se estima que  murieron 1.100.000 (la gran mayoría de ellas judías) de un total de 1.300.000 personas que tuvieron la desgracia de traspasar sus puertas. Fue allí donde Eva fue  víctima de horribles torturas cuando tan sólo tenía diez años, en 1944. Ella y su hermana gemela  fueron  objeto de horrorosos experimentos médicos a manos de Josef Mengele. Las dos sobrevivieron milagrosamente pero con secuelas y traumas de las que jamás pudieron deshacerse. Miriam, la hermana gemela de Eva, murió en 1993, a causa de un raro tipo de cáncer, probablemente provocado por los experimentos médicos  e inyecciones a la que fue sometida. Sus riñones jamás llegaron a desarrollarse, y durante toda la vida arrastró diversos problemas de salud.
Oskar Groening tiene 93 años, y es un ex oficial de la SS Nazi, que trabajó en Auschwitz desde 1942 y que se convirtió en testigo mudo del asesinato del al menos 300.000 judíos en las cámaras de gas.

Hace poco Kor testificó en un juicio donde Groening -al amparo de la nueva jurisprudencia alemana que permite abrir causas contra responsables de este genocidio aunque no existan pruebas de la participación en un delito específico– aceptaba abiertamente su responsabilidad, no como victimario pero sí como cómplice.
La mujer se acercó al ex guardia para agradecerle aquel gesto de valentía. Lo que la tomó por sorpresa fue la reacción de Groening, quien le besó la mejilla y la abrazó: “Estaba un poco atónita. No fue algo planeado. Sólo éramos dos ancianos tratando de interactuar… Vuelvo a EE.UU con el beso de un ex guardia nazi en la mejilla”.




Días antes del encuentro, Kor había publicado un artículo en el diario The Times de Londres, con el título “¿Por qué el perdón es la mejor venganza de todas?” en el que resume su sentimiento general: “Nunca entenderé por qué la ira es preferible a un gesto de buena voluntad“.

Eva no niega la responsabilidad de Groening en los hechos: “Él fue una pequeña pieza en una enorme máquina de exterminio, pero esa máquina no habría funcionado sin esas pequeñas piezas”. Aún así prefiere perdonar al hombre por haber sido capaz de enfrentar la verdad, por intentar sanar la herida para que nunca vuelva a producirse en el futuro.
No era la primera vez que Eva ejercía el perdón. Lo hizo en 1995 con el médico nazi Hans Münch y también con el propio Mengele en un polémico documental que dividió a los sobrevivientes de los campos de exterminio.

Su política de perdón siempre fue clara. "Me di cuenta que tenía poder sobre mi vida. Tenía el poder de curar el dolor  que me aplicaron en Auschwitz al perdonar a las personas que aplicaban el dolor".


4 de julio de 2015

Diez curiosidades que quizás no conocías

1# La torre Eiffel puede llegar a crecer hasta 18 cm en verano por la expansión térmica del metal.

2# La cerveza contiene ácido ortosilico, un aliado contra la osteoporosis.

3# Oler chocolate  hace que el cerebro incremente las ondas “Theta”, las cuales ayudan a sentirnos más relajados.

4# Al igual que ocurre con nuestra huella dactilar, nadie tiene una dentadura o una lengua igual a otra.

5# Beethoven componía con los latidos de su corazón.



6# Un cocodrilo no puede sacar la lengua.

7# Cuando un perro ve a su dueño su cerebro segrega las mismas sustancias que el nuestro cuando estamos enamorados.

8# Si metes unos ajos unos segundos en el microondas luego podrás pelarlos más fácilmente.

9# Seis de cada diez personas abandona el gimnasio al poco de inscribirse. Cada año miles de personas se apuntan a un gimnasio para dejar el sedentarismo, sin embargo las estadísticas dicen que a los 2 meses el 60% deja de ir.

10# Los bolígrafos tienen un orificio en el tapón para prevenir algún accidente al tragarlo, ya que sin el orificio podría tapar fácilmente la tráquea e impedir rápidamente la respiración.
Estos accidentes se dan porque muchos niños o incluso adultos tienen la costumbre de morder el bolígrafo con el tapón cuando están nerviosos o aburridos.
Aunque parezca insignificante esto da tiempo para recibir atención medida en lo que llega un ambulancia y te traslada al hospital.


2 de julio de 2015

2015. El año que regresamos al pasado cinematográficamente hablando

Marty Mcfly viajaba al futuro, a un lluvioso 21 de octubre de 2015, en un Delorian en 1985. En su paseo por la ciudad se topaba con un enorme cartel en tres dimensiones del que surgía una imagen holográfica de un tiburón (muy poco realista por cierto). La película que se anunciaba era Tiburón 19. En la época de Marty Mcfly ya se había estrenado la tercera, aún faltaría otra  de un total de cuatro partes de la que la única verdaderamente épica fue la primera.

Jaws 19, una película que nunca veremos en los cines. 


Estamos ya en el 2015 y no es posible que veamos esa película en las carteleras, lo más parecido sería Sharknado 3, de la que efectivamente hay fecha de estreno a la vista. Pero si Marty viajara ahora, a esta línea temporal del tiempo,  a este año 2015, se encontraría con una cartelera que seguramente le sonaría mucho. Star Wars, Mad Max, Superman, Poltergeist; y otra que nos suena, y mucho, a nosotros, Batman, Jurassic Park, Terminator... Vaya dejavú para el pobre Marty. Y para nosotros. Todo un viaje en el tiempo para los nostálgicos de los 80 y principios de los 90, la última generación que pudo disfrutar de buenas películas de aventuras.
Tengo la sensación, y seguramente te pase lo mismo a ti, que todo esto de rescatar estas viejas historias es, además de un homenaje a ese cine épico y entretenido de antes, una bonita maniobra comercial. Se apela a nuestros recuerdos, a esas sensaciones que guardamos de cuando éramos niños, adolescentes, o jóvenes, cuando nos sentíamos atrapados en la pantalla grande, ensimismados en esos mundos que regaban nuestra imaginación en lugar de secárnosla.

Remakes y nuevas partes de las sagas de películas más taquilleras.
Jurrasic Park, Mad Max o Poltergeist volverán a las pantallas del cine este año.


No está mal, no lo critico. Volver al pasado nos da la oportunidad de recordar quienes fuimos, de recuperar un poco a nuestro niño interior. Yo encantada. Si me gusta el cine fue por esa infancia plagada de películas que tuve. Hace mucho tiempo que no esperaba un estreno y reconozco que este año tengo varios marcados en rojo.
Pero también creo que se les ve el plumero a los de Hollywood: ir a lo seguro siempre es un acierto (es como vestir de negro, un básico).
Picaremos, ellos lo saben. Nos puede la nostalgia porque ya tenemos esa edad en la que empezamos a utilizar las coletillas de "en mis tiempos, los cines...", "las películas de antes sí eran entretenidas", "ya no existen personajes carismáticos en las películas".


Y mirar con los ojos de un niño


Echamos de menos las colas en las taquillas, los vestíbulos llenos, el barullo previo a entrar, el nerviosismo de esperar antes de que se apaguen las luces, y comienza la proyección. Ese vértigo de cuando acaba y sales de la penumbra a la claridad artificial de un pasillo largo e impersonal; el flotar hasta el coche o la parada, el perder la noción del tiempo y darte cuenta de que ha anochecido y no tienes idea de qué hora es, el saber que te has entretenido, y que te sientes con ganas de escribir, volar o subir una montaña. El sentir que ir al cine no ha supuesto un dolor para el bolsillo y el cerebro, sino un entretenimiento genial donde todo acompaña.
Claro que ellos lo saben. Saben que lo echamos de menos porque ellos lo echan de menos. Queremos ese cine de palomitas, ese cine que ha forjado nuestra forma de ser.
Puede que ya no sea lo mismo, no lo será, pero por un instante, un poco más quizás, recuperaremos esas emociones. Sabemos que viajar al pasado tiene consecuencias. Las asumimos. Como se suele decir, quien no arriesga no gana. ¿Quién sabe? Puede que este viaje cambie de nuevo nuestra forma de ver el cine.


¿Y tú? ¿Vas a subir a esta máquina del tiempo?

17 de junio de 2015

Las piernas de un millón de dólares de Marlene Dietrich

Fue el ángel azul que conquistó Hollywood a pesar de su estatus de extranjera. La vida de Marlene Dietrich estuvo marcada por el misterio, la ambigüedad y el glamour.




Marie Magdalene Dietrich, nació el 27 de diciembre de 1901 en Berlín, Alemania. Sus padres fueron Louis Erich Otto Dietrich, teniente de policía que había participado en la guerra franco-prusiana, y Wilhelmina Elisabeth Josephine Felsing  proveniente de una familia adinerada.
A los veinte años, ingresó en una escuela de interpretación y fusionó sus nombres para ser conocida como Marlene. Durante algunos años bailó y cantó en cabarets, mientras trabajaba en obras de teatro y hacía sus primeros pinitos en el cine.
El director Josef von Sternberg, y  El ángel azul (1930), convirtió a Marlene en una autentica diva.  Juntos realizaron algunas de las mejores películas de Marlene en Hollywood. En su primer film americano “Morocco”, Marlene luce un esmoquin masculino, fue la primera actriz que lo utilizó en la pantalla grande.
Su imagen estudiadamente andrógina le acompañaría de por vida al igual que los rumores sobre sus tendencias lésbicas.

Durante años la estrella de Marlene Dietrich brilló fulgurantemente. Se convirtió en uno de los mitos del cine, y como tal fue reverenciada por muchos espectadores que acudieron en masa a ver todas sus películas; fue una actriz con gran variedad de registros expresivos que engrandeció con sus canciones y actuaciones de baile. Por su fascinante personalidad (arrolladora en muchos instantes de su vida), se convirtió en la mujer fatal y enigmática que, más allá de representar en sus papeles, interpretaba su propia vida. Sus hermosas piernas (que poseían el título de las “piernas perfectas” y estaban aseguradas por un millón de dólares), y su voz ronca han quedado como iconos (visuales y sonoros) de una época dorada. 








6 de junio de 2015

El expreso de medianoche: “efectista drama carcelario”

“El expreso de medianoche” cuenta la historia real  de Billy Hayes, un joven estadounidense que en 1970 fue detenido en el aeropuerto de Estambul por llevar encima una pequeña cantidad de hachís y que fue condenado a 30 años de prisión, y las vejaciones, palizas y violaciones que sufrió mientras estuvo encarcelado.



En 1978 la película dirigida por Alan Parker causó un gran impacto por su contenido violento y sexual. A pesar de ello fue un éxito de taquilla recaudando unos 35 millones de dólares, siendo su presupuesto de 2,3 millones. Logró además seis nominaciones a los Oscar, ganando dos: a mejor guión y a mejor banda sonora. También fue nominada a ocho Globos de Oro y a seis premios Bafta. En algunos países, como Turquía, estuvo prohibida durante años.
La película se publicitó como una historia basada en hechos reales, pero el guionista, Oliver Stone, modificó y magnificó algunos hechos para hacerla más comercial. De hecho, Billy Hayes llegó a declarar que la adaptación de su biografía lo había decepcionado por la cantidad de licencias que el director y guionista se habían tomado a la hora de plasmar su odisea en las prisiones turcas. Alan Parker había aceptado el proyecto sólo porque quería rodar en Europa, y con la idea de enfocar la historia en las injustas sentencias sobre drogas y la crueldad que se vivía en algunas cárceles del mundo.
También el propio Billy Hayes había alterado algunas cosas de su biografía, mostrando una imagen más benigna de sí mismo y más oscura del sistema penitenciario turco.



Años después  los tres pidieron perdón a Turquía por la imagen denigrante, racista y estereotipada que ofrecía la película sobre el país y sus habitantes.  De hecho lo que más choca es que ningún personaje turco es retratado de forma amable en el film.
Hayes llegó a declarar esto a un periódico: «Yo tenía varios amigos turcos, están en mi libro. Pero el director me dijo que poniendo turcos buenos en la película sería como mostrar a oficiales nazis dando cigarrillos a los judíos de camino a los hornos. Debilitaría su impacto»
La repercusión de la película llegó a dañar tan profundamente la imagen de Turquía que afectó al turismo, uno de los principales motores económicos del país.



Algo que también se cambió fue la relación homosexual que Hayes mantuvo en su estancia en prisión con un compañero, ya que los productores creían que eso podría dañar la imagen del protagonista. Aún así hay una escena que lo insinúa y que resulta un añadido innecesario por la resolución de la misma. Extraña que los productores no dudaran en atribuirle dos asesinatos que en realidad nunca cometió pero sintieran reparos en hablar abiertamente sobre su homosexualidad.
Otro de los elementos claves para su éxito fue su banda sonora, innovadora en su época por su melodía electrónica y hoy en día pelín desfasada por lo mismo, compuesta por Giorgio Moroder.
Como curiosidad, el tema que acompaña la escena final, “The Chase”, se convirtió en todo un hit discotequero en los años de la música disco.
Finalmente la banda sonora  fue galardonada con el Oscar, si bien aquel año competía contra un grande como John Williams que también estaba nominado por “Superman (1978)”. (Personalmente, considero esto una gran injusticia, sin desmerecer el trabajo de Moroder) Fue la primera vez que una banda sonora compuesta íntegramente con sintetizador ganaba el Oscar.



Aunque la película es un retrato acertado y muy crudo sobre la violencia y la desesperación, es al mismo tiempo, quizás porque el paso de los años no la ha tratado muy bien, un efectista y manipulador melodrama.
Pese a que no es complicado imaginar que las condiciones de vida en una cárcel turca en aquellos años no serían precisamente buenas, cuesta creerse todo lo que muestra la cinta.  En el fondo sabemos que estamos siendo manipulados en pos del drama y el espectáculo. Hoy en día es fácil ver sus costuras. No por ello deja de impactar menos, de resultar menos incómoda, repulsiva, sórdida o sucia. Mérito de su agobiante atmósfera y sus decadentes escenarios.  Y por supuesto de la extraordinaria labor de los actores, unos entregados Brad Davis, John Hurt, Bo Hopkins, Irene Miracle, Randy Quaid, Paolo Bonacelli. Destacando sobre todos ellos Brad Davis, protagonista incuestionable y el que ofrece una interpretación más emotiva y sobrecogedora, y John Hurt, que para hacer más creíble su personaje pasó nada menos que 6 semanas sin ducharse.
A mi parecer hay dos escenas que elevan el nivel de El expreso de medianoche a película de culto: cuando el protagonista enloquece y la toma con el chivato de la prisión, y cuando es enviado a la cárcel psiquiátrica, la escena  en la que los reos deambulan en círculos alrededor de una gran columna en dirección a las agujas del reloj.
“El mundo está hecho en una fábrica, y algunas veces hay máquinas, máquinas defectuosas y las meten aquí... Las máquinas defectuosas no saben que son defectuosas, pero los que dirigen la fábrica sí. Ellos saben que usted es una máquina que no funciona.”




Muy recomendable. 

2 de mayo de 2015




Es una de las cuevas más grandes del mundo pero se mantuvo oculta en la profundidad de los bosques del Parque Nacional Phong Nha Ke Bang, Vietnan, hasta 1991.


Cuenta la historia de la Cueva Son Doong que “un granjero local, Ho Khanh, caminaba por un frondoso tramo en el corazón del parque nacional, un lugar por el que había pasado muchas veces antes, por lo que no iba prestando mucha atención, cuando de repente el suelo de la selva se abrió bajo sus pies. Cuando logró recuperarse de la impresión, miró hacia el enorme abismo que había aparecido entre la densa vegetación y vio la profunda caída frente a él. Por pura casualidad -y suerte- descubrió una entrada que permaneció oculta durante millones de años a la cueva más enorme del mundo (cinco veces más grande que la registrada hasta ese momento)”.





No fue hasta unas dos décadas después de que el granjero descubriera la cueva, que el resto del mundo supo de ella cuando un grupo de científicos la exploró por primera vez el 2009: “El gran precipicio para descender, junto al fuerte silbido del viento y los rugidos de la corriente del río que se escuchaban desde la entrada, habían impedido a la gente del lugar entrar a la cueva anteriormente”.






Son Doong fue nombrada con las palabras vietnamitas para “río de montaña”, ya que en su interior cuenta con su propio gran río caudaloso. También tiene su propia selva -que los exploradores llamaron “Jardín del Edam”- y algunas de las estalagmitas más altas del mundo (70 metros de altura).





Los exploradores Howard y Deb Limbert tardaron un año en alcanzar el final del túnel de la cueva, después de que la expedición se viese detenida por una gran pared de 60 metros de altura, también conocida como “La Gran Muralla de Vietnam”. Al otro lado del muro, encontraron una extensión de perlas de cueva del tamaño de pelotas de beisbol.





Se cree que la cueva se formó hace más de dos millones de años. No es de extrañar que tan remota cueva, un mundo perdido al estilo de Julio Verne, haya desarrollado su propio clima. La presencia de carbonato de calcio es la evidencia de que la cueva ha producido sus propias nubes de lluvia, y ha experimentado años húmedos y secos a través del tiempo.





En 2013, el primer grupo de turistas aventureros que exploró la cueva, lo hizo a través de un tour guiado que costó 3000 dólares por persona.








9 de abril de 2015

SALA
DE
LECTURA








Ready player one – Ernest Cline








Sinopsis: Estamos en el año 2044 y, como el resto de la humanidad, Wade Watts prefiere mil veces el videojuego de OASIS al cada vez más sombrío mundo real. Se asegura que esconde las diabólicas piezas de un rompecabezas cuya resolución conduce a una fortuna incalculable. Las claves del enigma están basadas en la cultura de finales del siglo XX y, durante años, millones de humanos han intentado dar con ellas, sin éxito. De repente, Wade logra resolver el primer rompecabezas del premio, y, a partir de ese momento, debe competir contra miles de jugadores para conseguir el trofeo. La única forma de sobrevivir es ganar; pero para hacerlo tendrá que abandonar su existencia virtual y enfrentarse a la vida y al amor en el mundo real, del que siempre ha intentado escapar.

La primera vez que tuve conocimiento de este libro fue hace unas semanas al saltar la noticia de que la adaptación al cine iba a correr a manos de Steven Spielberg para los estudios Warner Bros. Me picó la curiosidad sobre el libro e indagué en Internet. Descubrí que fue lanzado al mercado en 2010 convirtiéndose rápidamente en un best-seller.
Una de las cualidades que posee la novela es que engancha, es adictiva, pues en ella hay muchas referencias a la cultura pop de los años 80, además de infinidad de referencias al mundo de los videojuegos. Para cualquier nostálgico de esa década es un incentivo más para decidirse a leerla ya que se habla de películas, series y música ochentera.
La premisa de la novela es muy interesante, pues en ella se describe la lucha para alcanzar un tesoro; un tesoro que sólo alcanzará en que sea capaz de reunir las tres llaves que James Halliday ha escondido en el enorme mundo virtual de Oasis, que él mismo creó y que le proporcionó fortuna y gloria. Sólo el más “friki” de todos, pues para resolver las pistas que llevan hasta las llaves, hay que serlo, podrá disfrutar de esa cuantiosa herencia. Y todo ello en un contexto más o menos futurista, el 2044, en el que la sobreexplotación de los recursos naturales fósiles han llevado al mundo a un período de pobreza y desigualdades, un mundo deprimente que nada tiene que ver con Oasis, un mundo virtual en el que la mayoría de los habitantes se esconde para no afrontar sus propias vidas.
La lectura de “Ready player one” es ligera y literariamente hablando bastante deficiente. Ernest Cline no es precisamente un gran escritor, aunque sabe llevar muy bien la tensión argumental y el ritmo. Pero, no nos engañemos, el libro es un producto de consumo rápido para un público muy específico que sólo busque pasar un rato agradable leyendo algo sencillo, sin artificios, y que además le recuerde su infancia llena de bits, monopatines voladores, u ordenadores que juegan a la guerra nuclear.
Y si es así, no lo dudes, este es tu libro.



El autor:

Ernest Cline (Ohio, Estados Unidos, 1972) es poeta, escritor y guionista. En 2010, vendió los derechos de su primera novela, Ready Player One, a Warner Bros., que proyecta hacer una gran producción, con el propio Cline como guionista. Los derechos de la novela se han vendido en medio mundo, después de convencer a los medios y lectores en lengua inglesa, y cautivar a autores de la talla de Charlaine Harris y Patrick Rothfuss, a quien, según ha confesado, le pareció haberla escrito él mismo.
Actualmente, Cline vive en Austin, Texas, con su esposa, su hija y una gran colección de videojuegos clásicos.
Este julio publicará su segunda novela, Armada, y según lo que ha podido saberse ya está trabajando en la continuación de Ready player one.
Ah, y tiene un auténtico Delorian.





Imagen: William Pène du Bois
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